Mis Amigos Seguidores en Google

domingo, 1 de mayo de 2016

El MECANISMO DE DEJAR IR (Dr. David R Hawkins.)




LA RELACIÓN ENTRE LA MENTE Y EL CUERPO 

CAPITULO XV

La influencia de la Mente La máxima fundamental a comprender es que el cuerpo obedece a la mente; por lo tanto, el cuerpo tiende a manifestar lo que la mente cree.
La creencia puede sostenerse consciente o inconscientemente. Esta dictamen se desprende de la ley de la conciencia que afirma que: Sólo estamos sujetos a lo que mantenemos en la mente. El único poder que cualquier cosa tiene sobre nosotros es el poder de la fe que nosotros le damos. Por "poder", nos referimos a la energía y la voluntad de creer.
Si nos fijamos en el Mapa de la Conciencia (véase el Apéndice A), es fácil ver por qué la mente es más poderosa que el cuerpo. El campo de energía de la razón (que calibra 400), con sus creencias y conceptos de la mente, es más poderoso que el campo de energía del cuerpo físico (que calibra 200).
Por lo tanto, el cuerpo expresará las creencias mantenidas por la mente, consciente o inconscientemente. Nuestra propensión a aceptar las creencias negativas depende de cuanta negatividad estamos soportando en el primer lugar.
Una mente positiva, por ejemplo, se negará a aceptar los pensamientos negativos y simplemente los rechazará como falso por si mismos. Hay un rechazo a adquirir ideas negativas comúnmente aceptadas. Sabemos lo fácil que es venderle la auto-condena a una persona con sentimiento de culpa o alguna enfermedad a una persona temerosa. La idea, por ejemplo, de que "los resfriados se pillan" es un buen ejemplo.
La idea de que "todos se resfrían" será suscrita por una persona que tenga la suficiente culpa, miedo, e ingenuidad con respecto a las leyes de la conciencia. Por la culpa inconsciente, la persona siente inconscientemente que "merece" resfriarse.
El cuerpo obedece a la creencia de la mente de que los resfriados son causados por virus, que se "pillan" y nos contagian. Así, el cuerpo, que es controlado por las creencias de la mente, manifiesta el resfriado.
La personalidad que ha dejado las energías negativas subyacentes de la culpa y el miedo no tiene una mente temerosa que crea que "Me voy a resfriar; probablemente como todo el mundo". Esas son las dinámicas detrás de la enfermedad.
Los mecanismos que se llevan a cabo a través de las alteraciones inducidas por la mente en el flujo de energía del sistema de bio-energía y por la propagación de la energía reprimida en el sistema nervioso autónomo.
El pensamiento es poderoso porque tiene una elevada frecuencia de vibraciones. Un pensamiento es en realidad una cosa; tiene un patrón de energía. Cuanta más energía le damos, más poder tiende a manifestarse físicamente.
Esta es la paradoja de mucha de la llamada educación para la salud. El efecto paradójico es que los pensamientos de miedo se refuerza y se les da tanto poder que las epidemias son creadas en realidad por los medios de comunicación (por ejemplo, la gripe porcina). Las "advertencias" basadas en los miedos a los peligros para la salud en realidad configuran el entorno mental para que esa misma cosa que es temida se produzca. Superpuesto por todo el cuerpo físico hay un cuerpo de energía cuya forma es muy parecida a la del cuerpo físico y cuyos patrones controlan realmente al cuerpo físico. Este control es en el nivel del pensamiento o la intención.
La física cuántica subatómica avanzada ha demostrado, asimismo, que la observación influye en las partículas sub-atómicas de alta energía. El poder de la mente sobre el cuerpo ha sido demostrado por la investigación clínica.
Por ejemplo, en un estudio, a un grupo de mujeres se les dijo que se les daría una inyección de hormonas para provocar la menstruación dos semanas antes. En realidad, se les dio sólo una inyección de placebo con solución salina.
Sin embargo, más del 70% de las mujeres desarrollaron tensión premenstrual temprana con todos los síntomas físicos y psicológicos.
Otra clara demostración de esta ley de la conciencia se observa en las personas con trastornos de personalidad múltiple.
Una vez se pensó que era poco común, pero ahora se ha encontrado que el trastorno de personalidad múltiple es relativamente común; y por tanto, la investigación sobre el fenómeno se ha vuelto cada vez más prominente.
Se ha demostrado que las diferentes personalidades en el cuerpo tienen diferentes acompañamientos físicos.
Hay, por ejemplo, cambios en las ondas electro-encefalográficas cerebrales, así como cambios en su manejo y escritura, en el umbral del dolor, en la respuesta eléctrica de la piel, en el Cociente Intelectual, en los períodos menstruales, en la dominancia del hemisferio cerebral, en la capacidad del lenguaje, en el acento, y en la visión.
Así, cuando la personalidad que cree en las alergias está presente, la persona es alérgica; pero cuando la otra personalidad está presente en el cuerpo, desaparecen las alergias. Una personalidad puede necesitar gafas y la otra puede que no. Estas personalidades diferentes en realidad tienen diferencias notables en la presión intraocular y en otras mediciones fisiológicas.
Estos fenómenos físicos también cambian bajo la influencia de la hipnosis en personas normales. Las alergias pueden hacerse aparecer o desaparecer por simple sugestión. Las personas que reciben la sugestión de ser alérgicas a las rosas mientras están bajo hipnosis empezarán a estornudar al salir del estado hipnótico y detectar un jarrón de rosas en la mesa del doctor, aún si las rosas son artificiales.
Sir John Eccles, Premio Nobel, declaró que después de toda una vida de estudio era evidente que el cerebro no era el origen de la mente, como la ciencia y la medicina habían creído, sino al revés. La mente controla al cerebro, que actúa como una estación receptora (como una radio) en la que los pensamientos son similares a las ondas de radio y el cerebro es similar a un receptor. El cerebro es como un aparato receptor, un panel de control que recibe formas de pensamiento y luego las traduce en el funcionamiento neuronal y la memoria de almacenamiento.
Por ejemplo, hasta hace poco se creía que los movimientos voluntarios de los músculos se originaba en la corteza motora del cerebro. Pero ahora, como Eccles ha informado, la intención de moverse es registrada por el área motora suplementaria del cerebro al lado de la corteza motora.
El cerebro es, por tanto, activado por la intención de la mente y no viceversa. Esto lo vemos en los numerosos estudios de imágenes del cerebro realizados en personas en estados de meditación. Por ejemplo, la investigación del Dr. Richard Davidson durante la pasada década en la Universidad de Wisconsin (Madison) ha demostrado que la práctica en meditación de la compasión y la bondad amorosa estimula una mayor actividad en la corteza pre-frontal izquierda (la sede de emociones positivas tales como la felicidad) y la producción de una sincronía de ondas gamma de gran amplitud (signo de consciencia expandida, alerta, y visión).
Lo qué se mantiene en mente tiene el poder de alterar la actividad cerebral y la neuroanatomía. Estamos sujetos a todo tipo de efectos de las creencias inconscientes y conscientes que nuestra mente está manteniendo respecto a cualquiera de nuestros sistemas corporales. Esto incluye nuestras creencias sobre los supuestos efectos sobre distintos alimentos, los alérgenos, los trastornos de la menopausia y menstruales, las infecciones y todas las demás enfermedades que están asociadas a sistemas específicos de creencias, junto con la propensión subyacente al estrés debido a la presencia de sentimientos negativos suprimidos. Norman Cousins, editor en jefe de Saturday Review durante tres décadas, demostró este principio cuando se curó él mismo de una enfermedad física grave por medio de la risa. Él escribió Anatomy of an Illness- Anatomía de una enfermedad, un libro acerca de su experiencia de recuperación de una enfermedad artrítica paralizante por medio de grandes dosis de vitamina C y risa abdominal inducida por películas de los hermanos Marx.
Descubrió que la risa tenía un efecto anestésico que podría aliviar su dolor durante dos horas. La risa es un método de dejar ir. A través de la risa, Cousins siguió dejando ir la presión emocional subyacente y cancelando los pensamientos negativos. Esto dio lugar a cambios muy positivos y beneficiosos en su cuerpo y facilitó su recuperación finalmente.
Dr. David R Hawkins
http://rosacastillobcn.blogspot.com.es/

 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...