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miércoles, 14 de septiembre de 2016

La alegría, la sonrisa y la gratitud. II



La alegría, la sonrisa y la gratitud. II

Pregunta:

¿Me hablas todavía un poco más de la sonrisa?

Respuesta:

“La sonrisa será la Gran Luz que irradiarás, será alimento para tu corazón, para las Almas que encontrarás.

La sonrisa te ayudará a vivir la gran exposición de tu Esencia, porque con la sonrisa no temerás nada, sentirás aquel desapego que lleva al intocabilidad.

Con la sonrisa recordarás más fácilmente que eres un Alma que está yendo hacia la paz, el Amor, la Luz, y olvidarás de ser un ‘Corazón’ ansioso.

La sonrisa creará un escudo indispensable para todas las dificultades, lo sentirás como una protección.

Si la sonrisa estuviera en tu rostro, si el Credo será sellado en tu corazón, los acontecimientos no te tocarán y quién podría herirte reconocerá tu Luz, sentirá tu intocabilidad.

Dónde puedas, ayuda, entrega tu mano, entrega una semilla tuya, contiene, sana.

Dónde no puedes hacer todo esto, sonríe, porque la sonrisa ya es de por si un regalo, una ayuda, una sanación, una perla.

Aquel ‘Corazón’ así tocado por tu sonrisa que tendrá a su vez grandes oportunidades para aprender, la importancia de la sonrisa. Esta es la verdadera enseñanza, el verdadero donar, el ser testigo, despertadora.”


Comentario

Aquí están algunos juegos para experimentar cuánto sugerido por los Ángeles:


Juego nro 1

- Ponte delante del espejo en plena luz.

- Obsérvate.

- Haz una expresión neutra: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Entristece un poco el rostro: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Entristece el rostro un poco más: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Ahora realiza todas las expresiones que puedes tener cuando encuentras y vives dificultades: dureza, firmeza, autoridad, rabia, cuando te sientes ofendida, amargada, triste, etc., y con cada una obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

- Vuelve a hacer una expresión neutra.

- Ahora comienza a sonreír un poco, luego cada vez más, hasta sonreír completamente, hasta cuando también tus ojos sonreirán: obsérvate y siente qué sucede dentro de ti.

No podrás que alegrarte por la belleza que hay en tu rostro cuando sonríes, por el atractivo que emanas, por la Luz que tus ojos expresan.


Juego nro 2

Siéntate en posición cómoda, cierra los ojos y repite este juego en todas sus fases, sintiendo qué sucede dentro de ti, qué vibra dentro de ti.


Te darás cuenta de cuánto obscurecerse lleva a sufrir y sonreír en cambio lleva a alegrarse; cuánto, volviéndote sombra, se lleva pesadez al corazón y sonriendo se lo aligera.


Juego nro 3

Pide a un amigo de jugar contigo, siéntate de frente y haz que haga este juego de cambiar expresión, para comprender en él cuánto la falta de sonrisa vuelve feo, mientras la sonrisa adorna, hasta volvernos resplandecientes, encantadores, brillantes.

Luego haz tú este juego para él, hasta que pueda probar, sentir, comprender la necesidad, la indispensabilidad de la sonrisa.

Este es un hermoso regalo que ofrecer.


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Si, una vez realizados estos juegos, eliges expresar siempre la sonrisa, ayúdate con este otro juego que hacer durante el día:


En lo que sea que hagas, cada tanto detente repentinamente y pregúntate:

- ¿Estaba sonriendo? -

No cuentes cuántas veces tendrás que responderte que no, no te amargues… en ese preciso momento inicia a sonreír…

Y con alegría en el corazón y la sonrisa sobre la cara será natural

vivir en la gratitud


Pregunta:

Tengo dificultad para expresar la gratitud, porque me faltan muchas cosas que deseo.

Respuesta:

“La llave es la gratitud misma.

Comienza por expresarla, comienza a usar esta llave y verás cuántas puertas se abrirán.

Cada día expresa a alta voz la gratitud por quién eres, por ser un Alma en viaje que está viviendo una aventura maravillosa, dónde puede recoger muchos, muchos regalos, muchos tesoros.

Expresa a alta voz la gratitud por cualquier cosa te ocurre, por cada cosa que recibes, por cada situación que vives, en cualquier lugar te encuentres, con cualquier persona tú estés, porque todo está colaborando para hacerte llegar a la meta que has elegido.

Si en algún momento la fuerza no tienes, expresa a alta voz la gratitud, esto te ayudará a permanecer humilde, esto te donará la ocasión de conocer la fuerza que t infundiré en ti, si Me lo pides.

Si en algún momento conoces la sed, expresa tu gratitud a alta voz, así comprenderás cuál dono precioso es el agua.

Y así es por todo.

Se agradecida por tu cuerpo, por tu Esencia luminosa, por tu Camino de Luz.

Pero se aún más agradecida, expresa aún más la gratitud a alta voz, cuando no recibes lo que has pedido, cuando no te ocurre lo que has deseado, cuando tu corazón o tu cuerpo sufren, cuando no sientes Amor, no ves la Luz, has perdido la paz.

No te preguntes enseguida el porqué de todo esto, sencillamente y ante todo expresa gratitud en voz alta.

Sucederán alquimias, tendrás nuevas comprensiones, darás más espacio a Nosotros y a Nuestras ofrendas.

Pero la gratitud tiene que ser la gratitud del corazón, del Alma, del Amor, no de la mente, no de palabras, aunque pronunciada con las palabras.

Nada y nadie te impida expresar en voz alta la gratitud: también esto es transformar, también esto es crear, también esto es ayudar.”


Comentario

Querida Alma Luminosa, a medida que reconocerás tu belleza y la belleza que te rodea, sentirás una inmensa gratitud y el deseo de expresarla continuamente.

A menudo pasamos años tratando de sobrevivir a las muchas cosas que ahogan la voz del Alma que, reducen el espacio del corazón.

Tanto alrededor nuestra es dificultad, sufrimiento, falta de libertad y no sabemos cómo salir de todo esto, y nuestra mirada está dirigida exclusivamente a lo que nos molesta, nos falta, nos limita, nos entristece.

Perdemos la conexión con nosotros mismos y creamos espacio en el corazón a aquellos sentimientos, a aquellas sensaciones que como un remolino nos alejan de la alegría, del Amor, del entusiasmo, de la gratitud.

A menudo tenemos lo que no queremos, nos falta lo que deseamos.

Pero si volvemos la mirada hacia nosotros mismos y hacia aquellas cosas que quizás damos por descontadas, nace la gratitud.

Incluso si el corazón no es alegre, no es libre, tiene sentimientos que lo turban, sensaciones que lo angustian, igualmente vuelve la mirada hacia ti para recordar quién eres, tu Luz, tus bellezas.

Dirige la mirada a tu alrededor para observar cuantas cosas bonitas te circundan.

Dirige la mirada hacia arriba para recordarte que hay una ‘Casa’ que te espera, tu Ángel que te quiere, te ayuda, te protege.

Entra en contacto con la Naturaleza para saborear las maravillosas expresiones de Amor que te ofrece.

Recuerda que tienes un cuerpo que ‘funciona’ perfectamente.

Escucha tu respiración, la circulación de la sangre, cada órgano, observa tu capacidad de caminar y por lo tanto de poder ir a cualquier lugar que desees, la capacidad de ver, la posibilidad de tocar, de acariciar, de tomar en brazo.

Así podrás sentir gratitud hacia tu cuerpo, hacia ‘Quién’ te lo ha donado: ello acompaña el Alma en su maravilloso viaje.

En medio de la Naturaleza es aún más fácil sentir gratitud: por el árbol que dona la savia, el oxígeno, por el cielo que nos hace soñar, fantasear con sus nubes, por la tierra que nos sustenta.

Sentirás gratitud por la flor que te consagras su perfume, por la hierba que crea una suave alfombra, por la playa, por el mar que te consagra una música siempre nueva.

Cuándo regresas a casa, siente gratitud por tener la posibilidad de refugiarte, de descansar, de calentarte, de lavarte, de recibir a quién amas.

Y continuando con estas atenciones, te percatarás que hay infinitas razones por las cuales estar agradecida.

A menudo se ‘escubre’ el propio cuerpo y lo que ello permite sólo después de una enfermedad; se aprecia lo que la casa dona sólo después de haber estado en un lugar dónde las personas están sin una casa, sin nada, y se ha experimentado vivir en penurias.

Se aprecian más estas cosas si uno experimenta dormir a la intemperie, el no poder ducharse, el no poder lavar las propias prendas o el tener sólo las ropas que se llevan puestas.

Más se experimentan las faltas, más se tiene la posibilidad de darse cuenta de los inmensos dones que se poseen ya.

También yo he experimentado la enfermedad y ahora, cada mañana, agradezco mi cuerpo y estoy agradecida a la Gran Luz por tener la posibilidad de levantarme y de hacer todo lo que antes daba por descontado.

He estado en estrecho contacto con quién, incluso no teniendo nada, siempre tiene el rostro radiante y el corazón preparado para amar.

Ahora mi casa, por cuánto simple, es un palacio real, porque me refugia, porque puedo encender la luz, tengo agua para lavarme, una cama en la cual descansar, porque allí puedo tener mi intimidad.

He tenido la suerte de tener mucho, pero la suerte más grande ha sido perder todo, deber vivir sin nada, sin lo indispensable.

De estas experiencias estoy infinitamente agradecidas, porque aunque si antes igualmente agradecí (mis padres ya me habían enseñado la gratitud) ahora vivo en la gratitud, y esto es bien diferente.

Espero que muchos ‘Corazones’, muchas Almas puedan vivir en la gratitud sin tener que parar por la experiencia del sufrimiento, de las privaciones.

Si sufrimientos, privaciones, llegan, agradece, porque te llevan no sólo a aprender la importancia de la gratitud, sino a vivir en la gratitud. Así tu corazón será ininterrumpidamente feliz, enamorado de todo lo que lo circunda.

Siente que no te faltará nunca aquello que es realmente necesario para ti. Y se feliz por ello, se agradecida de ello.

En mi vida he realizado tantos sueños, he tenido muchos deseos y la mayor parte de ellos han quedado tales.

Pero ahora puedo decir gracias por aquellos sueños realizados, por lo que he pedido y no he recibido, por cuánto he deseado y no ha llegado.

Esto puede parecerte imposible, pero para mí es sencillamente la constatación que todas aquellas cosas me habrían impedido ser como soy, de vivir como estoy viviendo.

Si mis sueños se hubieran realizado, si mis deseos hubieran sido cumplidos, quizás no hubiera descubierto quien soy, no habría encontrado los tanto ‘Maestros' que la vida me ha hecho encontrar (y no han sido sólo personas...), no viviría en la gratitud incesante, no apreciaría como ahora aprecio el Todo y las pequeñas cosas que cada día tengo, que cada día vivo.

A la mañana no me sentiría dichosa de poderme levantar, de poder caminar, mirar, oír, sentir, alegrarme y amar.

A lo largo del camino he experimentado muchas veces que lo que creí justo e indispensable por mí, no lo era para nada, más bien era lo opuesto.

Así he aprendido siempre a agradecer y en todo caso, sabiendo que todo está bien para mí, incluso si en el momento en que vivo una determinada situación no siempre la comprenda.

Cualquier cosa ocurre, sé que me llevará a un crecimiento, a una conquista, me dará una enseñanza, un regalo.

Al principio no es simple usar esta llave, vivir en la gratitud incesante por todo lo que ocurre o no ocurre, por lo que se tiene o no se tiene, por lo que se vive o no se puede vivir.

Pero basta con iniciar y se obtienen enseguida confirmaciones, luego se convierte en natural, espontáneo.

Amo la alegría, elijo cada día de vivir con alegría, de estar junto a los ‘Corazones’ que me permiten alegrarme, en los lugares que más me donan alegría.

Pero si dirijo la mirada al pasado, no puedo que serle agradecida, aunque si hecho sobre todo de sufrimiento, de privaciones, de enfermedades, de soledad, de faltas, de lutos, de dolor.

En la enfermedad he aprendido a apreciar la salud.

En la falta de Amor, a amar primero.

En el sufrimiento, a comprender, intuir, sentir, la profundidad del corazón de quien encuentro.

En los lutos he comprendido cuánto cada relación debe ser vivida intensamente.

En las faltas materiales he aprendido a sentirme ininterrumpidamente dichosa por aquellas cosas que primero di por descontadas, creí indispensables, reconociendo que nada es indispensable.

En la soledad he aprendido a vivir sola sin sentirme jamás sola.

De la ingratitud he aprendido a amar, a donar sin nada que esperar.

Y no puedo qué decir:

“Gracias vida tormentosa que me has enseñado:

a refugiarme en la Luz;

a encontrar la paz en el Amor, la alegría en mí Camino;

a sentirme infinitamente agradecida por lo que tengo, por lo que está a mí alrededor, por quien se acerca a mí;

gracias porque me has confirmado cuánto soy amada, totalmente protegida, continuamente ayudada por la Gran Luz, por los Ángeles;

gracias para haber sellado que nada realmente me faltará de lo que es necesario para mi corazón, para mi Alma; gracias porque me has donado muchas experiencias qué ahora puedo compartir.

Gracias olas fuertes que me habéis enseñado a navegar, a tomar el timón de mi vida, pero también a dejarlo, para que los Ángeles puedan soplar sobre la vela, empujarme hacia la dirección justa.

Gracias vientos fuerte que me habéis doblado, porque me habéis vuelto un árbol que no se desarraigará más, porque mis raíces están hundidas en el Amor, mis ramas están tendidas hacia la Luz.

Estoy segura que el Amor y la Luz siempre me darán la fuerza necesaria para continuar el camino, me donarán lo que es necesario para el Alma.



Extraído del libro: Tu mano en la Mía
Autora: Satya

La alegría, la sonrisa y la gratitud. I



La alegría, la sonrisa y la gratitud. I

Comentario

Querida Alma Luminosa, sonriendo te regalo alegría como expresión del Amor que siento por ti.

Cuando en mi corazón había la alegría, era indispensable expresarla, compartirla y donarla.

Veía que la alegría contagiaba alegría a los corazones y esto me hacía feliz.

Pero a menudo me preguntaba: “¿Tengo muchas cosas a mi alrededor, dentro mío por las cuales regocijarme, por qué la alegría no forma parte ininterrumpidamente de mi vida?

¿Por qué en las situaciones difíciles no logro sentir igualmente alegría por todas aquellas cosas a las cuales estoy infinitamente agradecida?”

Solo cuando he iniciado el Camino de crecimiento, he comprendido que primero se debe vaciar el corazón de cada sentimiento que lo vuelve más pesado, solo así puede existir espacio para la alegría, para el Amor.

Cuando la alegría y el Amor encuentran el espacio necesario, permanecen en el corazón más allá de las situaciones que estoy viviendo, que al lado mío se encuentre alguien o no.

No se puede manifestar, donar Amor sin acompañarlo con la expresión de la alegría, porque el Amor es alegría, porque amar conduce al regocijo.

Cuando se ama intensamente, la expresión de la alegría es una consecuencia.

El Amor conduce a la alegría, el regocijo conduce a amar y así se vive la magia del Amor.

Un día, una persona me ha dicho: “De tus ojos trasluce una gran alegría”. Me he preguntado entonces porque solo por los ojos y he comprendido que no sonreía.

También esto era fruto de aquello que me había sido enseñado y es decir que cuando se crece hace falta ser ‘serios’.

Y como confirmación alrededor mío veía muy pocas sonrisas. Observando los rostros de las personas que encontraba, de las personas con las cuales me relacionaba, he notado que, problemas o no, las personas no sonríen.

Es normal entristecer el rostro cuando se está preocupado, llorar cuando se está entristecido, pero no es igualmente natural sonreír cuando todo va bien, cuando se está tranquilo.

Es más fácil ver sonreír quien no tiene nada, pero vive la vida en libertad, libre de estas enseñanzas de la educación, de las conquistas del bienestar social.

Las grandes sonrisas las he visto en rostros de personas pobres, humildes, que vivían de manera simple.

La facilidad de sonreír la he conocido en los países pobres, dónde la vida siempre es incierta y no se tiene a menudo ni techo ni comida.

Esto me ha hecho reflexionar mucho y me ha empujado a sonreír más.

Aprendiendo a sonreír he recibido grandes regalos, he descubierto qué cosas la sonrisa hace cambiar en el corazón y alrededor de si, qué cosas la sonrisa lleva al corazón, al cuerpo.

Trato de acordarme siempre de sonreír más, sobre todo en las situaciones difíciles, comprendiendo y experimentando cuánto la sonrisa y la alegría transformen todo, dentro y fuera, porque crean grandes alquimias.

En los viajes he experimentado que incluso no conociendo los idiomas, sonriendo logro hacerme comprender, recibo ayudas inesperadas, amabilidades.

En la cotidianidad tengo continuas confirmaciones que sonriendo recibo ayudas en las pequeñas o grandes dificultades, con la sonrisa muchas cosas se resuelven y a menudo las dificultades desaparecen, con la sonrisa cada relación es facilitada.

Cuando veo que mi sonrisa no es correspondida o alguien la desprecia, siento una profunda ternura por ese ‘Corazón’ que no ha conocido la belleza de la sonrisa, de la alegría y le deseo de descubrirla lo más pronto posible.

La alegría atrae, es una energía sanadora que crea alquimias moleculares, en efecto también existe la terapia de la alegría, de la sonrisa.

La alegría atrae el Amor, la abundancia, la armonía, las intuiciones, porque con la alegría se ha en sintonía con las fuerzas del Universo.

La alegría da energía a todas las cosas bonitas que hay existen y por lo tanto estas se manifiestan más intensamente.

La alegría da energía a los talentos, a los tesoros que están encerrados en el corazón, que así suben a la superficie, se manifiestan naturalmente, espontáneamente.

La alegría lleva a la paciencia infinita, dona la fuerza y la resistencia necesaria para superar las dificultades de la vida, la alegría renueva el cuerpo, purifica el aura, transforma, armoniza. La alegría no es sólo un sentimiento, una sensación, es una energía que crea.

La alegría hace sonreír y la sonrisa es un hermoso regalo que se puede ofrecer a quien encontramos, a quien amamos.

Sonriendo la vida cambia, porque la sonrisa es un regalo, y quién dona recibe luego multiplicado lo que ha donado.

Todo podemos ofrecer, siempre y en todo lugar, estos regalos: la alegría el Amor, la Luz y la sonrisa.

A través de la alegría contactamos el mundo invisible, nuestra divinidad, se alinea a lo Divino, entramos en el Amor universal y este lleva a la beatitud.

Si no ves ningún motivo por el cual para alegrarte, piensa que eres un Destello Divino, hija de la Gran Luz, siente que eres inmensamente amada por la Gran Luz, por tu Ángel, piensa que tu corazón contiene tesoros preciosos, talentos que expresar, recuerda que en el mundo muchas Almas están esperándote para ser por ti amadas, ayudadas, despertadas.

Pensando, sintiendo todo esto, no puedes que regocijarte y amar.


Pregunta:

Cuando amo me siento plena de alegría, pero desearía ser capaz de ser alegre siempre.

Respuesta:

“Pon Amor y alegría a cada gesto tuyo, a cada palabra tuya: todo fluirá mucho más fácilmente.

Ten constantemente la sonrisa en tu rostro.

Si en algunos momentos te ensombreces, cuando tomes conciencia expresa inmediatamente la sonrisa, sonríeMe y Yo te traeré la alegría que desarmará lo gris de ese momento.

Que sea la sonrisa los buenos días que Me das, que ofreces a quien encuentras por las mañanas.

La sonrisa es el medio más grande para entrar en el corazón de las personas y muchas personas tienen necesidad de sentirse penetrar el corazón por la sonrisa, tienen necesidad de ser ayudadas a sentir su corazón con una mayor conciencia, más luminosa.

La sonrisa llevará la alegría terapéutica en sus corazones.

Cuando eliges de ayudar a alguien, cada cosa que puedes hacer por él tiene un valor, pero recuerda que el Amor, la alegría, la sonrisa ya son una terapia, que el Amor y la alegría ya han hecho mitad de aquello que luego podrás hacer.

La alegría vuelve todo más rápido, más simple, porque todo por la alegría es atraído.

El camino puede ser diferente de ‘Corazón’ a ‘Corazón’, pero para todo permitir, para todo cumplir, para todo dejar que se cumpla, existe un único medio: la alegría, el Amor.

El poder del Amor se cumple, se manifiesta, a través de la alegría, así como el poder de la alegría se manifiesta a través del Amor.

Entonces sé de Mí, de Nosotros, de la Gran Luz testigo, expresando alegría, donando Amor.

Y la alegría puede ser también expresada en el momento en que tu corazón es turbado, basta con permitir que aquella turbación se manifieste, luego dejarla ir, y he aquí que la alegría vuelve.

Es la alegría de sentirse protegidos, guiados, amados.

Es la alegría de saberse Luz que está yendo hacia la Luz.

Es la certeza de estar en Viaje para volver a Casa.”


Pregunta:

No siempre logro expresar alegría en todo.

Respuesta:

“Tomándote de la mano puedo conducirte hacia una fuente nueva, la fuente de la alegría verdadera.

Siéntete una niña de Luz, alégrate por esto y extiéndeMe tu mano.

No preguntarMe dónde está esta fuente, cómo haremos para llegar, no preguntarMe nada, simplemente canta, alégrate y sonríe, y cantando, alegrándote y sonriendo, te encontrarás allí, delante de esa fuente.

No te detengas en las fuentes que ya conoces: muchas de éstas son ilusiones, hacen perder tiempo y no puedo ni empujarte ni arrastrarte, porque eres un Alma libre.

Cada uno es libre de no recorrer el sendero de la alegría y del Amor, de no llegar así a la fuente de la alegría verdadera. Alguien, aun reconociendo, quiere ilusionarse de encontrar la alegría en otras fuentes, alguien teme de tener sed y no se aparta de sus fuentes, alguien se pierde en sus propios desiertos áridos.

Si en algún momento no sientes alegría, recítala.

No te sorprendas si te digo de recitarla, ya que tienes todas las razones para vivir en alegría.

Si recuerdas quién eres, observas aquello que existe dentro de ti y a tú alrededor, no puedes más que decir:

- Soy una persona dichosa, elijo ser feliz, de expresar alegría por todo esto. -

Canta, recita la alegría, así entrarás en la onda y alcanzarás la fuente de la alegría verdadera.

Nada de aquello que temías sucederá, si los temores se disuelven con alegría, con Amor.

Tendrás la certeza que amando, regocijándote todo sucede, todo llega, incluso lo inimaginable.

Tendrás la concientización de las muchas razones que tienes para estar siempre alegra, siempre agradecida y por lo tanto feliz. Incluso esta, como todas las demás, es una elección.

Existirán muchas razones y muchas fuerzas que intentarán impedir tu recitación, por eso debes estar siempre atenta y alerta, pídeMe ayuda.

Llegará pronto el momento en que ya no necesitarás recitar, la alegría será verdadera, la felicidad será total.

Cuando no eres alegre haz este juego con toda la intensidad, con toda la sacralidad, con todo el empeño, con toda la constancia, con toda la responsabilidad, y Me darás así a todas las posibilidades para acompañarte a la fuente de la alegría verdadera.

Y si lágrimas llegan, que sean lágrimas de emoción, de liberación, de transformación, luego vuelve a recitar la alegría y todas las lágrimas se transformarán en perlas.

Si expresaras el Amor y la alegría en todo lo que haces, en todas las exigencias diarias de la vida, muchos obstáculos, muchas dificultades se disolverán de repente, el cansancio disminuirá hasta desaparecer, porque la alegría es como la savia para el árbol, y mientras la savia fluye el árbol no se cansa de vivir las estaciones, de hacer brotar las hojas, de dejarle caer, de donar sus frutos, de acoger y confortar a los viajantes, de vivir su función de árbol.

La excreción de la alegría traerá un nuevo respiro a tu vida.

Experimenta esto y tendrás la certeza que cualquier dificultad será vivida sólo como un medio, una oportunidad, una lección y verás la alquimia que ocurrirá en ti y a tu alrededor.”


Pregunta:

¿Recitando la alegría lograré vivirla ininterrumpidamente?

Respuesta:

“La alegría es una conquista, vivir ininterrumpidamente en alegría es una consecuencia.

Es una conquista que requiera la concientización de ser Hija de la Luz, de ser un Alma Luminosa en camino hacia la Luz.

El Amor hacia todo y todos requiere la gratitud hacia la Gran Luz que todo lo dona, hacia la Creación que todo lo ofrece, hacia quien te acompaña con Amor incondicional y Ayuda incesante, hacia todos los seres vivientes que encuentras en tu camino.

La alegría en cada uno de tus pasos hará de tu acción una victoria que creará una nueva alegría.

Y he aquí que con más alegría darás el segundo paso, de segunda conquista nuevamente te donará alegría y tu alegría aumentará. Y así será para los pasos siguientes.

La alegría en cada uno de tus pensamientos te llevará a no pensar más y a alegrarte de lo que ves.

La alegría es una lente que hace ver todo luminoso y, si es intensa, te ayudará a ver aquello que ahora para ti es invisible, te hará sentir la esencia de la vida.

No importa si durante el día nada especial ocurre de lo cual alegrarte, te alegras sencillamente por quien eres, por lo que has elegido de vivir, de expresar, por la meta hacia la cual estás yendo.

Recitar la felicidad, la alegría no es reprimir todo lo demás, es simplemente aprender un nuevo lenguaje, actuar, caminar, sentir, ver de manera nueva.”


Pregunta:

No quiero sufrir más, sólo quiero regocijarme.

Respuesta:

“Entonces canta, danza, sonríe, expresa gratitud por todo lo que vives, por todo lo que tienes.

No te pido nada de fatigoso, solo sonreír, solo cantar, danzar.

Al principio recita la alegría, la felicidad, recordando que cada cosa que recites creará lo que recites.

Has nacido para la alegría, para el Amor.

Ama toda la Creación, camina por el mundo con entusiasmo amando todo y a todos, y teniendo mirada hacia el Cielo.”

Pregunta:

Para saborear la alegría del Camino del crecimiento ¿debo dejar ir las otras cosas que hasta ahora me han traído alegría?

Respuesta:

“Vive cada día como una aventura para gozar todo aquello que ese día te regala.

Jamás te pediré de dejar aquello que ahora te da regocijo, sin embargo te ayudaré a regocijarte más, enseñándote a desprenderte de la manera justa, de esta manera gozarás todo, pero no serás de ello dependiente, así descubrirás las grandes alegrías que todavía no conoces.

Hasta que permanece el apego y la necesidad, no gozarás nunca plenamente.

Ve serena en cada aventura, fortalécete en la alegría, en el Amor y será más fácil vivir la vida.”


Pregunta:

¿Si no logro sonreír, tengo también que recitar la sonrisa?

Respuesta:

“En todo aquello que vives haz resonar tu Esencia alegre.

Yo Me acerco a ti con alegría, hasta que ella resplandezca en tu rostro, en tus ojos, ininterrumpidamente, a través de la sonrisa.

Es un entrenamiento incluso mantener la sonrisa, porque no estas habituada a sonreír.

Sirve concientización, atención, entrenamiento, incluso cuando la sonrisa debería ser natural, simplemente recordando quién eres, la Luz que existe dentro de ti, sintiendo Mi Amor, el Amor de la Gran Luz.

Para vivir ininterrumpidamente la sonrisa, tendrás que recordar de sonreír siempre, hasta que se volverá una cosa natural, una costumbre, y llegará el momento en que sonriendo te acercarás a la intocabilidad que te llevará a siempre sonreír, en todo sitio, cualquier cosa ocurra, cualquier situación tú vivas.

Si tú pudieras ver cómo todo cambia en tu rostro cuando sonríes, no quitarías nunca la sonrisa de tu rostro, porque emanas una vibración que atrae, que fascina, y que te lleva que te lleva alto, muy alto.

En cambio, cuando no existe la sonrisa se infiltra algo que tiene alejados los ‘Corazones’.

Y hablo justamente de infiltrar, porque a menudo no te das cuenta. Tanto la sonrisa atrae, cuanto el no sonreír aleja, tanto al sonrisa regala cuanto el no sonreír quita.

Debes tomar conciencia de esto, ser responsable de esto.

Y podrás darte cuenta de cómo estás donando y si donas con la sonrisa, observando quién se halla frente ti, cuál es su reacción, como vibra.

Prueba a observarte en el espejo, escuchando cómo vibras con la sonrisa y cómo vibras sin la sonrisa, y piensa que, de la otra parte, lo que llega es centuplicado.

He aquí que te gustarás tanto sonriendo, te sentirás tan bien sonriendo, que se volverá un pensamiento constante el sonreír y luego será una actitud constante y natural llevar la sonrisa.

Recuerda que la sonrisa puede convertirse en medicina, en alimento, en agua, la sonrisa es una perla.”


Pregunta:

Cuando tengo que ser firme y determinada con alguien no puedo sonreír, de otro modo esta persona no siente la firmeza, la claridad, la determinación.

Respuesta:

“Con la sonrisa también puedes levantar muros invisibles, cuando es necesario; puedes llevar Luz, permaneciendo distanciada.

El tuyo debe ser en todo caso un lenguaje de Amor, también cuando es necesario aclarar, pararse con firmeza, cerrar puertas, alejarse.

La sonrisa puede estar unida a la firmeza.

La sonrisa puede expresar muchas cosas, por lo tanto puede ser muy diversa de situación en situación.

Naturalmente existen momentos donde la sonrisa deja lugar a la serenidad en el rostro.”

Pregunta:

¿Me ayudarás aún más para que pueda aprender a vivir la vida sonriendo?

Respuesta:

“PiénsaMe e imagínaMe sonriente, que te sonrío a ti, por ti, que sonrío invitándote a sonreír, y he aquí que puedes contestarme sonriendo.

Tu sonrisa se iluminará cada vez más, tu sonrisa encierra algo tuyo que explotará.

La sonrisa expresa la vida, las ganas de vivir, vivirás así el juego de la vida con alegría, entusiasmo, fuerza, vivirá la magia que no puede ser expresada en la palabra ‘Vida’.

Cuando el corazón canta, volará ligero.

Y muchas son las razones para cantar, para sonreír, para goza, incluso si es fácil olvidarlas, mirando aquello que no hace sonreír.

Si prestas atención a las infinitas fuentes de alegría y de sonrisa, las dificultades, las faltas, los vacíos que podrías sentir todavía por poco tiempo, ya no crearán pesadez, no te harán apartar la mirada del Alma, del Cielo.

Llevarás los corazones a sonreír donando tu sonrisa, harás que otros ‘Corazones’ sean felices y fuertes, ayudarás a otros ‘Corazones’ a vivir sonriendo el juego de la Vida.”



Extraído del libro: Tu mano en la Mía
Autora: Satya

Un secreto mágico: la gratitud.



Un secreto mágico: la gratitud.

Aprended a poner en una balanza las pequeñas contrariedades de la existencia y todos los bienes que la Providencia os ha distribuido generosamente, y sacad de ello las debidas conclusiones: tan sólo podréis experimentar gratitud.

Observaos y constataréis que en lugar de ver las cosas de esta manera, no hacéis sino comparar lo poco que poseéis en relación con todo lo que poseen otros más privilegiados que vosotros. Pues bien, esta no es una buena comparación. Si tenéis una necesidad imperiosa de hacer comparaciones de esta índole, ¿por qué no tener en cuenta todas las ventajas que poseéis en comparación con tantas otras personas en el mundo que viven en condiciones verdaderamente horribles?.. Los humanos con su ingratitud y descontento constantes, demuestran ser poco inteligentes: en lugar de tomar conciencia de las bendiciones con las que el Cielo les ha colmado, sólo tienen motivos para sentirse desgraciados.

Todas las mañanas, al despertaros, invocad para que la alegría y el amor os invadan. En lugar de empezar el día pensando que os falta dinero, que aquél o aquélla a quién amáis os es infiel, que cierto vecino o determinado compañero de trabajo os acosa, decid: "Señor Dios, Te agradezco hoy el sentirme vivo, con salud, el poder respirar, comer, andar, mirar, oír, pensar, amar, pues éstos son tesoros inestimables". Sí, levantaros, cada mañana agradeciendo al Señor por todo lo que tenéis.

Tan solo la gratitud puede salvamos. y debemos aprender incluso a dar gracias por los acontecimientos desagradables, ya que es la mejor forma de transformados. Si gritáis o os subleváis, vuestra estado no mejorará nunca. Pero si decís: "Oh, gracias Señor porque seguramente hay una razón por la que he encontrado este obstáculo, tengo todavía algo que aprender", entonces sentiréis que poco a poco vuestras dificultades se transforman en oro y piedras preciosas. Sí, es como si las recubriérais con polvo de oro o de cristal: aparecerán otro día bajo un aspecto distinto. Probad y veréis.

Nada puede resistirse frente a la gratitud. Por lo tanto, dad todos los días gracias al Cielo por todo 10 que os ocurre porque es para vuestro bien. Desde hoy, decid: "Gracias Señor, gracias Señor..." Dad gracias por lo que tenéis y por lo que no tenéis, por lo que os hace feliz y por lo que os hace sufrir. Así es como mantendréis en vosotros la llama de la vida. Esta es una ley que debéis conocer. Diréis: "Pero, ¿cómo se puede estar agradecido cuando se es desgraciado, se está enfermo, o en la miseria? ¡No podremos hacerlo nunca!" Si podéis, y este es el mayor secreto:
incluso sintiéndoos desgraciados, debéis encontrar una razón para dar las gracias. ¿Sois pobres, estáis enfermos? Agradeced, agradeced, alegraos... ¿de qué? De ver a los demás ricos, con buena salud, en la abundancia, y veréis, poco tiempo después se abrirán ciertas puertas y descenderán bendiciones sobre vosotros.

El saber dar gracias e incluso alegrarse cuando aparentemente no se tiene ningún motivo para ello, es una extraordinaria filosofia que os dará la posibilidad de superar todas las dificultades, de observar la vida desde arriba, de dominar todas las situaciones. Ningún químico ha descubierto todavía un elemento que produzca efectos tan poderosos sobre el ser humano como el agradecimiento. En ningún laboratorio se ha estudiado todavía la repercusión que el agradecimiento puede tener sobre el organismo humano, todo lo que puede cambiar en el cerebro, en el corazón, en los pulmones e incluso en el sistema circulatorio, muscular...

¿Cómo no agradecer todo lo que el Cielo nos da? Sólo que no se ve, porque estamos acostumbrados a mirar siempre hacia abajo, es decir a mirar lo que no funciona, todo lo que motiva las preocupaciones, las inquietudes y los pesares. Nos olvidamos de mirar hacia arriba, allí donde se encuentra la luz, la belleza y todo lo que puede dar precisamente un impulso a nuestra alma, forzada a descubrir los medios para superar las dificultades y dar gracias al Cielo.

Las preocupaciones, las dificultades existirán siempre, hagáis lo que hagáis; es inútil luchar contra ellas, porque seréis vosotros los que sucumbiréis. ¿Qué hay que hacer entonces? Lo mismo que hacemos contra las intemperies o contra los insectos: equiparse. Para resguardarnos de la lluvia, cogemos un paraguas; para protegemos del frío, nos vestimos con ropas de abrigo o instalamos una estufa; y para protegemos de los mosquitos, colocamos una mosquitera o utilizamos algún producto. Pues bien, para protegerse de las dificultades, no hay otra solución que la de mirar hacia lo alto para recibir la luz y la fuerza; será entonces cuando, no sólo triunfaréis, sino que os sentiréis profundamente agradecidos.

El que aspira a la felicidad debe saber dar las gracias por todo lo que posee, e intentar aportar algo luminoso a los demás. Debe aprender a alegrarse, y particularmente a apreciar todo aquello que ha sido desdeñado o despreciado. Debe procurar descubrir, cada día, un acontecimiento, un encuentro, un pensamiento con el que sentirse bien, o maravillado, y ponerlo en su corazón, en su memoria, en su inteligencia. Sí todos los días dais gracias al Señor, si estáis contentos por todo lo que os da, poseeréis el secreto mágico que puede transformar vuestra vida, y las entidades luminosas del mundo invisible se acercarán a vosotros para ayudaros.

Omraam Mikhaël Aïvanhov
 

El verdadero Amor no conlleva sufrimiento.



Esto es muy importante de entender para poder observarlo en uno.

Una emoción habitualmente representa un patrón de pensamiento amplificado y energizado, y puesto que a menudo es una carga energética excesiva, no es fácil inicialmente permanecer presente lo necesario para poder observarlo. Quiere apoderarse de usted y generalmente lo logra, a menos que haya suficiente presencia en usted. Si usted es empujado a la identificación inconsciente con la emoción por falta de presencia, lo que es normal, la emoción temporalmente se convierte en “usted”. 

A menudo se crea un círculo vicioso entre su pensamiento y la emoción: se alimentan recíprocamente. El patrón de pensamiento crea un reflejo magnificado de sí mismo en forma de emoción y la frecuencia vibratoria de la emoción continúa alimentando el patrón de pensamiento original. Al permanecer mentalmente en la situación, evento o persona que percibimos como causa de la emoción, el pensamiento le brinda energía a la emoción, que a su vez energiza el patrón de pensamiento y así sucesivamente. 

Básicamente, todas las emociones son modificaciones de una emoción primordial, indiferenciada, que tiene su origen en la pérdida de conciencia de quién es usted más allá del nombre y de la forma. Por su naturaleza indiferenciada, es difícil encontrar un nombre que describa precisamente esta emoción. “Miedo” se aproxima, pero además de una sensación continua de amenaza, también incluye un profundo sentido de abandono y falta de plenitud.

Puede ser mejor usar un término que es indiferenciado al igual que esta emoción básica y llamarla simplemente “sufrimiento”. Una de las principales tareas de le mente es combatir o suprimir este sufrimiento emocional, lo cual es una de las razones para su incesante actividad, pero todo lo que puede lograr es ocultarlo temporalmente. De hecho, cuanto más se esfuerza la mente por librase del sufrimiento, mayor es este. La mente nunca puede encontrar la solución, ni puede permitirse dejar que usted la encuentre, porque ella misma es una parte intrínseca del “problema”.

Imagine a un jefe de policía tratando de encontrar a un pirómano cuando el pirómano es el jefe de policía. Usted no se librará de este sufrimiento hasta que deje de derivar su sentido de sí mismo de la identificación con la mente, es decir, con el ego. Entonces la mente es derrocada de su lugar de poder y el Ser se revela como su verdadera naturaleza.

¿Y las emociones positivas como el amor y la alegría? 
Son inseparables de su estado natural de conexión interior con el Ser. Los destellos de amor y alegría o los momentos breves de profunda paz son posibles siempre que hay una brecha en la corriente del pensamiento. Para la mayor parte de las personas, tales brechas ocurren raramente y sólo por accidente, en momentos en que la mente se queda “sin palabras”, a veces disparada por la belleza extraordinaria, por un esfuerzo físico extremado o incluso por un gran peligro. Súbitamente hay quietud interior. Y en esta quietud hay una sutil pero intensa alegría, hay amor, hay paz.

Habitualmente estos momentos se viven muy brevemente, puesto que la mente vuelve a tomar rápidamente su actividad ruidosa que llamamos pensamiento. El amor, la alegría y la paz no pueden florecer hasta que usted se haya liberado del dominio de la mente. Pero no son lo que yo llamaría emociones. Reposan más allá de las emociones, en un nivel mucho más profundo. Así que usted tiene que hacerse completamente consciente de sus emociones y ser capaz de sentirlas antes de poder sentir lo que hay más allá de ellas. Emoción significa literalmente “perturbación”. La palabra viene del latín emovere que significa “perturbar”.

El amor, la alegría y la paz son estados profundos del Ser o más bien tres aspectos del estado de conexión interior con el Ser.Como tales, no tienen contrarios. Esto se debe a que surgen de más allá de la mente.

Las emociones, por otra parte, al ser parte de la mente dualista, están sujetas al juego de los contrarios. Esto significa sencillamente que usted no puede tener bien sin mal. Así pues, en la condición no iluminada, identificada con la mente, lo que a veces se llama erróneamente alegría es el breve placer habitual del ciclo continuamente alternante del sufrimiento/placer.

El placer se deriva siempre de algo que está fuera de usted mientras que la alegría surge de dentro. Lo mismo que le brinda placer hoy puede brindarle dolor mañana, o puede abandonarlo, así que su ausencia le traerá dolor. Y lo que a menudo se llama amor puede ser placentero y estimulante por un tiempo, pero es un asidero adictivo, una condición extremadamente menesterosa que puede convertirse en su contraria en un instante. Muchas relaciones “amorosas”, después de pasada la euforia inicial, de hecho oscilan entre el “amor” y el odio, la atracción y el ataque.

El verdadero amor no conlleva sufrimiento ¿Cómo podría? No se convierte súbitamente en odio, ni la verdadera alegría se convierte en dolor. 
Como dije, incluso antes de que usted esté iluminado -antes de liberarse de su mente- usted puede tener destellos de verdadera alegría, verdadero amor o una profunda paz interior, tranquilos pero vibrantemente vivos. Estos son aspectos de su verdadera naturaleza, que está habitualmente oscurecida por la mente. Incluso en una relación adictiva “normal”, puede haber momentos en los que la presencia de algo más genuino, algo incorruptible, puede sentirse. Pero serán sólo atisbos, que se ocultarán pronto por la interferencia de la mente. Entonces puede parecer que usted tuvo algo muy precioso y lo perdió, o su mente puede convencerlo de que en todo caso todo fue una ilusión. La verdad es que no fue una ilusión y usted no puede perderlo. Es parte de su estado natural, que puede ser oscurecido, pero nunca destruido por la mente. Incluso cuando el cielo está cubierto de nubes densas, el sol no ha desaparecido. Está todavía allá, al otro lado de las nubes.

El Buda dice que el dolor o sufrimiento surge por el deseo y que para liberarnos del sufrimiento tenemos que cortar los lazos del deseo.

Todos los deseos son expresiones de la mente que busca la salvación o la realización en las cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría de Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esos deseos, esas necesidades, carencias, apegos y aversiones, y fuera de ellos no hay “yo” excepto como una mera posibilidad, un potencial no logrado, una semilla que todavía no ha brotado.En ese caso, incluso mi deseo de ser libre o iluminado es sólo otro anhelo de realización o plenitud en el futuro. Así que no busque llegar a ser libre del deseo o “lograr” la iluminación. Vuélvase presente. Esté allí como observador de la mente. En lugar de citar al Buda, sea el Buda, sea “el despierto”, que es lo que la palabra buda significa.

Los seres humanos han estado en las garras del sufrimiento durante millones de años, desde que cayeron del estado de gracia, entraron en el reino del tiempo y la mente y perdieron la conciencia del Ser. En ese punto, empezaron a percibirse a sí mismos como fragmentos sin significado en un universo ajeno, separados de la Fuente y de los demás.

El sufrimiento es inevitable mientras usted esté identificado con su mente, es decir, mientras usted esté inconsciente, espiritualmente hablando.

Hablo aquí principalmente del sufrimiento emocional, que es también la causa principal del sufrimiento físico y de las enfermedades físicas. El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpa, la ira, la depresión, los celos y así sucesivamente, incluso la más leve irritación, son todas formas del sufrimiento. 

Y todo placer o elevación emocional contiene en sí mismo la semilla del dolor: su contrario inseparable, que se manifestará con el tiempo. Cualquiera que haya tomado drogas para sentirse bien sabrá que la animación eventualmente se convierte en depresión, que el placer se transforma en alguna forma de dolor. Muchas personas saben también por experiencia propia cuán fácil y rápidamente una relación íntima puede pasar de ser una fuente de placer a ser una fuente de dolor. Vistos desde una perspectiva más alta, los polos positivo y negativo son caras de la misma moneda, ambos son parte del sufrimiento subyacente que es inseparable del estado de conciencia egotista de identificación con la mente.

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo. 


Extracto del libro de Eckhart Tolle "El poder del ahora"
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