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viernes, 16 de septiembre de 2016

EJERCICIO DE SANACIÓN: LIBERAR APEGOS Y DOLORES EMOCIONALES




Toma unos minutos para estar a solas contigo mismo.
Con tres respiraciones profundas, empieza a relajarte y a adentrarte en tu interior. Puedes cerrar los ojos si lo deseas.
Ahora, recuerda una situación concreta o una persona que te haya generado una emoción negativa o dolor. También pueden ser varias emociones negativas, como por ejemplo, el enojo, la rabia, la ira, el rencor, el resentimiento, el odio, la cólera, el miedo, la tristeza, etc.

A continuación, hazte la pregunta: "¿Quién siente esta emoción?".
Permanece unos instantes en silencio, auto-indagando en quién es el que siente la emoción.
Tu respuesta es "yo". Pero, ¿quién es este "yo"?.
Contempla eso. Contempla quién es este "yo" que siente esa emoción negativa o ese dolor.

Ahora, hazte la pregunta: "¿Soy consciente de esto?".
Permanece unos instantes más en silencio, auto-indagando en si eres consciente de este "yo" que siente la emoción negativa o el dolor.
Tu respuesta es "sí, soy consciente".
Si no fueras consciente, no te darías cuenta de nada de esto, estarías totalmente ausente. Por tanto, hay alguien ahí que es consciente en todo momento.

A continuación, hazte la pregunta: "¿Quién es el que es consciente?" o “¿qué es eso que es consciente todo el tiempo?”
Toma unos momentos para estar en silencio, para auto-indagar en quién es consciente del "yo" que siente la emoción negativa o el dolor.
Tu respuesta es: "Yo soy consciente".
Entonces, hay dos yoes; el "yo" que siente la emoción y el "Yo" que es consciente del "yo" que siente la emoción.
Por tanto, ¿cuál de los dos yoes eres tú?
Contempla eso.

Estás cambiando el modo de ver las cosas. Estás cambiando tu foco de atención y te estás dando cuenta de que tú eres dos yoes, pero uno de ellos es real y el otro es ficticio, ¿cuál de ellos es el real y cuál es el ficticio?

El "yo" que siente la emoción, es tu persona, tu identidad. Es tu identificación con el cuerpo-mente y tu historia. Este “yo” ha experimentado una situación concreta y de ahí ha surgido una emoción. Este “yo” es el ego o también llamado "yo separado". 
Este “yo” no es real, es tan solo una creencia mental que se identifica con este cuerpo-mente, dando lugar a un personaje ficticio basado en conceptos y condicionamientos mentales, y patrones establecidos. Todo esto forma parte de la historia, de la película, por tanto es ficticio.

Por otro lado, el "Yo" que está más allá de la historia, y que está todo el tiempo observando todo lo que sucede, es un "Yo" que no puede ser nombrado, no puede ser descrito, porque no tiene nombre ni forma. Está más allá de lo que acontece, percibiendo, observando y siendo consciente. Siempre permanece como Presencia Consciente, como observador. 
Este "Yo" es tu verdadera naturaleza. Eres Tú. Es la Conciencia Pura no manifestada que está más allá de las formas manifestadas.

Ahora puedes ver claramente que no eres el personaje que está implicado en la historia. Puedes ver que esa emoción que sientes no es tuya, simplemente ha surgido debido a que estabas identificado con el “yo”, y cuando ha surgido un pensamiento, te has apegado a él. Este apegarse al pensamiento ha generado una emoción en tu cuerpo, la cual te ha hecho sentir mal, te ha hecho sentir dolor. 
Así pues, cada vez que te identificas con este “yo” que crees que eres, cada vez que te identificas con tu cuerpo-mente y tu historia, estás generando dolor y sufrimiento. El apego al “yo” es la causa de todo el dolor emocional.

¿Puedes darte cuenta de que tú no eres el “yo”?
Contempla eso.
Tú eres eso que está más allá de esta película del “yo” y su historia. Eres eso que siempre observa, eso que siempre está consciente.

Pongamos un ejemplo: Imagina la pantalla de un cine, y en la pantalla aparecen unas imágenes; un bosque que se está quemando. Los árboles se queman, pero ¿se quema la pantalla?
La pantalla no se quema, pues no forma parte de la película. 
La película es una proyección, por tanto, es una ilusión. 
La pantalla, en cambio, es el espacio en el cual sucede la historia. Y nunca es afectada por la historia. Los árboles que aparecen en la pantalla sí se queman, porque forman parte de la película; pero la pantalla no se quema, ya que está más allá de la película. 
La pantalla se mantiene siempre intacta. La película no puede dañarla, no puede herirla. 

Tú, Presencia Consciente, eres la pantalla, en la cual sucede una historia. Mientras no estés identificado con un “yo”, no puedes ser afectado por lo que sucede en esa historia; no puedes ser tocado, ni herido. Por tanto, no puedes sentir dolor ni sufrimiento. Únicamente siente dolor y sufrimiento el personaje que está involucrado en la historia; el “yo”, el ego. Es importante trascender este “yo” y vivir desde nuestra verdadera esencia.
Mientras nos identifiquemos con un personaje que vive una historia, sentiremos dolor y sufriremos, pero si cambiamos nuestro punto de vista y enfocamos nuestra atención a Eso que está más allá y que siempre es consciente de todo lo que acontece, y reposamos como Consciencia Yo Soy, entonces nada ni nadie podrá afectarnos ni alterarnos, no habrá sufrimiento, solo paz.

Ahora que puedes ver claramente que Tú eres Presencia Consciente, observa esa emoción que siente este "yo" que creías ser. Únicamente observa intensamente esa emoción. Al observarla siendo Presencia Consciente, verás que la emoción desaparece. Se disuelve en la nada. Se transmuta en luz. 
Tú tienes el poder de poder transmutar toda negatividad y dolor en luz. Solo con la luz de tu Presencia Consciente, cualquier forma de negatividad, se disolverá.
Ésta es la sanación más elevada. Y tú puedes acceder a ella siempre que quieras.




Las nuevas reglas para la Tierra por Neale Donald Walsch

Desde ahora Las Nuevas Reglas para La Tierra, o los nuevos acuerdos, requieren que demos un salto gigantesco desde donde estamos en este momento hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día.
1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
2. No afirmarás tener la razón
3. No usarás la violencia para resolver los problemas
4. Compartirás y compartirás por igual
5. No juzgarás ni condenarás
6. Amarás sin condiciones
7. Preservarás y protegerás tu hogar en la Tierra
8. No afirmarás ser propietario de nada
9. No afirmarás ser superior a nadie
10. No declararás ser ignorante
Existe una forma para que la Humanidad viva junta en armonía sobre este planeta. La "Paz en la Tierra" no es una meta inalcanzable. Pero será inalcanzable si continuamos operando bajo las mismas reglas y la misma forma de entender la vida que hemos practicado hasta el desastre que parecemos estar viviendo.
Aquí, entonces, está la clave: Tenemos que olvidar lo que creíamos que sabíamos, lo que pensábamos que iba a funcionar y lo que pensábamos que era correcto. Debemos estar dispuestos a recrear la sociedad de una nueva forma, con nuevos acuerdos.
Acá tenemos algunos puntos que considerar. Propongo Las Nuevas Reglas para la Tierra y por supuesto, las escribí deliberadamente para que parecieran los Diez Mandamientos y así llamar tu atención. En verdad, no hay ningún requerimiento y no hay nada que "tengamos" que hacer en la vida. Dios nos ha dado el libre albedrío para ser y experimentar lo que deseemos.
Así que la pregunta ahora es ¿Cuál es nuestro deseo? ¿Deseamos vivir voluntariamente unos nuevos acuerdos que reflejen nuestra comprensión sobre cómo eliminar la lucha y la muerte y reemplazar esto con paz y armonía, o queremos continuar viviendo como hasta ahora? Si escogemos lo primero, acá tenemos un camino que seguir:
1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
El mayor problema que tenemos en el planeta es nuestro pensamiento sobre la Separación. Insistimos en imaginarnos separados de Dios (si es que acaso creemos que existe un Dios) y separados los unos de los otros. Todos nuestros conflictos mortales y la mayoría de nuestros problemas humanos quedarían eliminados si simplemente decidiéramos que lo opuesto es verdad, que somos Uno con todo y que la Unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas.
La Unidad no es Igualdad. En nuestra mano, ningún par de dedos es igual, ni son iguales a nuestro pulgar, sin embargo todos son parte de la misma mano. Es de esta forma en la que podemos comprender la Unidad. Cuando si lo comprendemos, automáticamente le haremos a los otros lo que deseamos que nos hagan a nosotros, porque nos daremos cuenta de que lo que estamos haciendo a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Nada que le hagamos al prójimo, ya sea lo que llamamos bueno o malo, deja de regresar a nosotros.
Todo se Devuelve. Así es. Esto es todo lo que hay que saber. Si sabes esto, no tienes que saber nada más sobre como vivir juntos, sobre cómo conducir la política, sobre cómo diseñar la economía, sobre cómo practicar la religión.
En vista de que somos Un Solo Ser, lo que hacemos a otro nos lo hacemos a nosotros mismos, lo que dejamos de hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismos, lo que es bueno para otro es bueno para nosotros y lo que no es bueno para otros tampoco lo es para nosotros. La mayoría de los seres humanos no comprendemos esto. Eso es lo que hace que actuemos de forma demente, haciendo cosas continuamente para Molestarnos los unos a los otros.
2. No afirmarás tener la razón
El segundo de los grandes problemas que tenemos en el planeta es nuestra creencia de que "tenemos la razón" sobre algo. Esta creencia ha asesinado más gente que cualquier otra invención de la mente humana. Lo triste de esto es que las cosas que creíamos "correctas" en un momento de la historia – lo suficientemente "correctas" para matar - son las mismas cosas que declaramos que son "equivocadas" sólo unos años después. 
Nos imaginamos que existe algo "correcto" o "incorrecto" intrínseco en el Universo, y en medio de nuestra arrogancia, nos imaginamos que somos nosotros quienes lo controlamos. Que nosotros estamos claros. Es nuestro punto de vista y nuestra comprensión y nuestro sistema de valores y nuestra clasificación de rangos y nuestra estructura económica y nuestra creencia religiosa las que son correctas.
Todos los demás están equivocados. ¿Y cómo sabemos esto? Simple. Así lo dice Dios. Pero, ¿qué pasaría si Dios no tuviese ninguna preferencia en este sentido? ¿Qué pasaría si Dios tuviese todo lo que necesita? ¿Qué pasaría si Dios no necesitase nada ni de nosotros ni de nadie más y por lo tanto, no tendría ninguna razón para imponer ningún tipo de requerimientos sobre nosotros? ¿Y entonces qué utilizaríamos como medida de lo que es "correcto" o "incorrecto"? 
Tendríamos que usar otro tipo de medida: Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona. Y esto quedaría definido por lo que la sociedad en sí busca experimentar. Nadie en nuestra sociedad demandará estar Absolutamente en lo Correcto sobre nada (mucho menos matar a otro por esto), porque se daría cuenta de que lo absolutamente correcto o absolutamente incorrecto no existe y que Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona son evaluaciones subjetivas, tomando en cuenta muchos factores y condiciones.
3. No usarás la violencia para resolver los problemas
Si comprendiésemos que nuestra propia idea sobre Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona podría cambiar a medida que transcurre el tiempo, nunca utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias.
Tristemente, aceptaríamos que podríamos estar atacando o asesinando a alguien sobre algún asunto con el que podríamos estar de acuerdo en el futuro. Igualmente, si comprendiésemos que Todos Somos Uno, nunca nos atacaríamos, heriríamos o mataríamos, porque comprenderíamos que estaríamos haciéndonos esto a nosotros mismos - y que nosotros, tarde o temprano sentiríamos el efecto de lo que le estamos haciendo a la Otra Parte de Nosotros. 
En nuestra nueva sociedad comprenderíamos todo esto - porque esto es lo que se nos enseñaría. 
Nuestras escuelas ya no modificarían y santificarían nuestro pasado para que fuese enarbolado como el Método Correcto y Perfecto. Y ya no utilizaríamos la violencia para resolver el problema de entretener a nuestra juventud. (¿Aún no les suena extraño que la mayoría de los terroristas suicidas son menores de 30 años de edad?)
4. Compartirás y compartirás por igual
Hay suficiente en este mundo para todos. El problema no es sobre la carencia sino sobre el temor. El temor de que "no haya suficiente". Si pensáramos que hay una cantidad suficiente de todo, no habría razón para sentir temor.
Podríamos compartir todo lo que tenemos con todos aquellos cuyas vidas tocamos. En nuestra nueva sociedad, se nos invitaría a aceptar la abundancia de todo y se nos invitaría a no pasar nuestras vidas luchando por adquirir, adquirir, adquirir - ni acumular y proteger todo lo que hemos adquirido, no vaya a ser que alguien se coma un pedazo de nuestra manzana o de nuestro pastel, ni una parte de nuestros dulces. 
Comprenderíamos que hay suficientes dulces para todos. Ya no sucedería que unos pocos acumulasen la mayor parte de la riqueza y los recursos de la Tierra. En nuestra nueva sociedad nos aseguraríamos que nadie tenga carencias sobre este planeta, que nadie muera de hambre mientras millones de personas desechan millones de kilos de comida. 
Nos aseguraríamos que nadie se vea forzado a vivir en ranchos de lata corrugada en barrios, mientras gastamos millones en construir un country club a cinco kilómetros de distancia. Eliminaríamos el hambre y la pobreza por fin (es posible) y elevaríamos al más bajo entre nosotros en todas las formas. 
Así, no sólo eliminaríamos la miseria y la desesperación, sino los malestares y la violencia que estos producen o pueden producir. Es vergonzoso señalar algo tan obvio. Que la raza humana evite aceptar esto o hacer algo sobre esto es aún más vergonzoso. También es mortal.
5. No juzgarás ni condenarás
En las sociedades altamente evolucionadas, no existen ni los juicios ni las condenas. Igualmente, no existirían en nuestra nueva sociedad. Viviríamos por tres códigos de conducta: Conciencia, Honestidad, Responsabilidad. Las observaciones reemplazarían los juicios y las consecuencias naturales reemplazarían los castigos. 
Si y cuando observásemos a aquellos que hacen Lo Que No Funciona, la consecuencia natural sería que la sociedad los enfrentase a un panel de iguales, para ver si están conscientes de los efectos de lo que están creando, se les pediría ser honestos sobre su papel en esa creación y evaluar sus razones; igualmente, se les invitaría a ser responsables por Sus acciones haciendo lo que fuese necesario para compensar cualquier daño que se haya podido ocasionar.
6. Amarás sin condiciones
La naturaleza del amor en nuestra nueva sociedad estaría redefinida. El amor se vería no como una respuesta sino como una decisión, no como una reacción sino como una acción, no como una declaración de cómo es la otra persona y lo que ha hecho, sino de quien somos nosotros y lo que escogemos hacer. En la nueva sociedad, todo el paradigma del amor quedará al revés. 
Se recordará que el amor es lo que somos, y que ha sido en la sublimación de esto que hemos perdido el camino. Todos serían capaces de amar a todos en libertad, de la forma que todos considerasen apropiada en cada momento, tomando en cuenta la Conciencia, la Honestidad y la Responsabilidad. 
Entonces, cuando a nadie le falte el amor ni la oportunidad de buscarlo y ofrecerlo, ya no nos sentiríamos agraviados, porque el amor le da todo a todos y no requiere nada en retorno.
7. Preservarás y protegerás tu hogar en la Tierra
En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a prestarle atención a lo que le hacemos a nuestro planeta hogar. Cuidaríamos, no dañaríamos el medio ambiente. Conservaríamos, no despilfarraríamos nuestros recursos. 
Protegeríamos, no destruiríamos nuestra ecología. Y ya no ignoraríamos la relación de interdependencia que tenemos con nuestra Tierra, la veríamos como un sistema vivo, tal como nosotros. Ya no negociaríamos pérdidas a largo plazo por ganancias a corto plazo - ni nos parecería aceptable que otros lo hiciesen. Esto no sería considerado como algo Que Funciona.
8. No afirmarás ser propietario de nada
La idea de que realmente podamos ser "propietarios" de cualquier cosa, en el sentido de que es nuestro y solamente nuestro, ahora y para toda la eternidad, ya no sería parte de nuestra forma de pensar en la nueva sociedad. En los días ya pasados se pensaba que podíamos ser dueños de cualquier cosa - hasta de otros seres humanos, que convertíamos en esclavos.
Hasta de nuestros hijos. Hasta de nuestras esposas. Y actuamos de esta forma. Existen lugares alrededor del globo en los que todavía se actúa de esa forma. Y aún en muchas partes aún nos imaginamos que poseemos la tierra debajo de nosotros y el cielo por encima de nosotros. (Hasta discutimos sobre la altura por encima de nosotros y la profundidad por debajo de nosotros sobre las que tenemos "derechos" de "propiedad".) 
En nuestro delirio hemos reclamado ser propietarios de lo que está dentro de la Tierra - de cada roca, mineral y gota de agua. Observen que hemos dicho que estas cosas no le pertenecen a la Tierra y por lo tanto a todas las personas sobre la Tierra. Les pertenecen sólo a aquellas personas sobre la Tierra en ese preciso lugar. Y así funciona nuestra lógica. 
Pero, en nuestra nueva sociedad, tal "lógica" sería considerada una locura como la que es y el planeta no sería considerado "propiedad" de nadie, sino de la humanidad. Se nos invitará a aceptar la administración de las tierras, con la posibilidad de cosechar todos los beneficios que resulten de esa función, siempre que cuidemos de la tierra sabiamente y hagamos que su producto esté disponible justamente. 
La "propiedad" de cualquier cosa sería considerada como el mito que es. Aún aquello que nos hubiésemos "ganado" sería visto sólo como algo que obtendríamos gracias a la infraestructura creada por la misma sociedad (es decir, por todos). Por lo tanto, de nuevo, se nos invitaría a administrar esa "parte" de la vida - pero una vez más, sólo si la usásemos sabiamente y no abusásemos de ella, o abusásemos de otros por ella. 
Por lo tanto, se nos invitaría a disfrutar de nuestro dinero o nuestro poder o de nuestras posesiones como mejor nos pareciese y pasaríamos la administración de estas cosas a nuestra familia e hijos; sin embargo, si usásemos estas cosas para herir a otros o dañar a la sociedad como un todo, se nos decomisaría.
9. No afirmarás ser superior a nadie
La idea de que somos "mejores" en cualquier forma que otros es lo que nos ha permitido justificar nuestras acciones de quitarle a otros lo que es suyo o no darle a otros lo que es nuestro. Hemos cometido todo tipo de atrocidades y perpetrado todo tipo de crímenes contra la humanidad y todo con el razonamiento de que tenemos "el derecho de" hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad superior. 
Cuando otros usan la violencia contra nosotros, gritamos trampa. Pero cuando usamos la violencia contra otros, decimos que es justo, porque nuestra razón es "mejor". En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a acabar con nuestra idea sobre lo que es "mejor" y reemplazarla con la idea de "otro". Por lo tanto, nuestra "mejor" idea, nuestra "mejor" religión se convertirían en "otra" idea, otra "religión", nuestra "mejor" forma de vivir o gobernar se convertiría en "otra" forma.
10. No afirmarás ser ignorante
Finalmente, la idea de que no sabemos y no podemos saber que la forma antigua de vivir no es Lo Que Funciona será dada de alta por fin por nuestra nueva sociedad. Sacaríamos la cabeza de la arena. Abriríamos los ojos.
Evitaríamos pensar que no podemos saber nada acerca de realidades superiores, o Quien Somos en Realidad, o nuestra relación con Dios y el Universo. Y entonces, por fin, el deseo tradicional de la Navidad por "paz sobre la Tierra, buena voluntad a los hombres" podría convertirse en una realidad.
Desde Ahora Hasta Entonces Las Nuevas Reglas para La Tierra o los nuevos acuerdos requieren que hagamos un salto gigantesco desde donde estamos ahora hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertirnos si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día. 
Estamos proponiendo una nueva senda llamada Unidad-Ahora-En-Todo-Lugar. Por medio de este programa, sugerimos que la gente se reúna en sus pueblos, sus comunidades en todas partes para discutir las nuevas formas de ser, sus posibilidades, sus retos y su manifestación en nuestras vidas.
Así que, de hecho, este podría ser un camino para que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro planeta.
Artículo escrito por Neale Donald Walsch en la revista CONVERSATIONS, No. 57, 2001.
Traducción: Elisabeth Tepper K.
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