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martes, 5 de mayo de 2015

LA BELLEZA DE LAS DESPEDIDAS




Tus familiares morirán. Tu pareja, tus amigos, tu madre, tu padre, incluso tus preciosos hijos. Tu propio cuerpo dejará de funcionar, y esto podría suceder más temprano que tarde. Nos gusta pasar por alto este hecho, tratamos de no pensar en ello, calificamos este tema como 'deprimente' o 'negativo', o 'demasiado oscuro.' '¡Olvídalo!' decimos, tratando desesperadamente de ahuyentar cualquier tipo de terminación, (como si se tratara de un enemigo) en nuestra consciencia, enterrando el dolor en el lodo: la tristeza, los anhelos, los miedos, el miedo a la eternidad. Nos distraemos con los asuntos del día, y con palabras vacías, y con 'pensamientos positivos,' y con religiones basadas en el miedo y promesas de segunda mano; y mantenemos una falta de disposición para enfrentar la naturaleza y sus ancestrales formas. Luchamos por controlar nuestras vidas aún más ferozmente y nos agotamos a nosotros mismos tratando de sentirnos a salvo.
Porque acechante, debajo de nuestra frivolidad, nuestras distracciones, nuestros intentos por controlar lo In-controlable... la ansiedad sigue retumbando. Y retumban también los ancestrales miedos a lo profundo, el fantasma de la pérdida, la certeza de la transitoriedad de todas las cosas, a menudo cuanto menos lo esperamos, cuanto menos lo queremos, o cuanta menos confianza sentimos, o cuanto menos preparados estamos. Pero como todos los grandes maestros a través de todos los tiempos nos han recordado: la muerte es una parte del gran ciclo de la vida, y la impermanencia está integrada en el corazón mismo de nuestra experiencia humana, y nada es seguro, excepto la incertidumbre, nada ha sido realmente prometido, excepto 'lo que es,' y pasamos por alto ese ciclo bajo nuestro propio riesgo. Todo está ardiendo, como enseñó el Buda, e incluso Cristo contempló la muerte y la decadencia en el ojo, y en un mayor o menor grado, todos contemplamos la muerte para poder valorar la vida, para sentirnos completamente vivos, para conocer nuestro lugar en la inmensidad del cosmos.
Evitamos mirar de frente a la muerte realmente para evitar nuestra propia angustia. Pero permitir que nuestros corazones se rompan, se suavicen, se sumerjan profundamente en la certeza de que todo decaerá, que todo pasará, que todo se desmoronará, puede ser el gran portal hacia el despertar. Simplemente dejamos de dar todo por sentado. Dejamos de vivir en el 'mañana' y entramos en comunión con el día que estamos viviendo. Dejamos de buscar nuestra felicidad en el futuro, aferrándonos a las promesas de alguien más, y comenzamos a abrirnos hacia una felicidad más grande que está basada en la presencia, y en la verdad, y que permite tanto la llegada como la retirada de todas las cosas, que acepta las pequeñas muertes conforme se dan día a día: las decepciones, las pérdidas, las expectativas destrozadas, los adioses. Lo Inesperado se convierte en nuestro amigo, un fiel acompañante. Nos abrimos a lo agridulce, a la fragilidad y vulnerabilidad absoluta, nos abrimos al regalo de cada momento, al regalo de cada encuentro con un amigo, un amante, un extraño.
Cada momento se vuelve sagrado, santo, porque podría ser el último. Esto no le resulta deprimente al corazón, sino liberador, nutricio. Porque ahora estamos libres, libres para realmente vivir, y amar, y entregarnos plenamente a la existencia.
Cada instante de contacto con una pareja, un amigo, una madre, un padre, un amado hijo, se ve como infinito, eterno. Dejamos que nuestros corazones se rompan abriéndose hoy, asumiendo la pérdida en la grandeza del amor, acogiendo a cada ser mientras recorremos nuestros caminos, aprendiendo a valorar nuestra fisicalidad aunque se esté consumiendo, aunque sea efímera, aunque esté llegando a su término incluso en cada nuevo comienzo. Como Eckhart Tolle nos recuerda: 'Hasta el Sol ha de morir.'
Todo es una ilusión, e ilusión no significa 'irreal,' sino 'transitorio,' algo que pasa EN nuestra presencia, algo que no dura mucho tiempo, y que por esa misma razón resulta completamente adorable. A través de contemplar la muerte en los ojos, descubrimos una felicidad que no depende de la forma, y comenzamos a soltar el miedo fundamental que sentimos en esta vida. Encontramos a Dios - la presencia del amor, la luz, la consciencia, la eternidad - en el medio de nuestros días 'ordinarios,' a través de las ganancias y las pérdidas, el placer y el dolor, las tristezas y las más profundas de las alegrías de esta loca, hermosa experiencia humana.
El amor verdadero contempla y acoge la perdida de lo amado, así como cada saludo verdadero contiene su propio adiós, y como el cielo acoge todas las estrellas.
"Te amo, amigo, y no siempre estaré bajo esta forma, ni tú tampoco, pero estamos aquí, juntos, ahora... "
- Jeff Foster

13. KHAI: LA PARTE DEL TODO



Cada parte del Todo es única.
 Tú eres único, yo también.
Uno.

 Todo está en cada parte
y en cada parte está Todo.

Somos únicos.
Todo y Uno…
Khai.

Vivimos balanceándonos entre el espejismo y la realidad.
Despertando en cada pensamiento,
cada acto.

Paso a paso
cada vivencia que creamos nos acerca a la totalidad,
al ser único y sublime que somos…
a Khai.

No es una quimera,
es la realidad.
Pero…
sólo nosotros podemos descubrirlo,
nadie nos lo puede enseñar.

Tu vivencia es diferente a la mía…
única.
Y en ella nos encontramos si así lo deseamos,
creando mundos,
Vida.

Ángel Hache
http://escrito-en-el-viento.blogspot.com.es/p/khai.html

TRATA DE SER FELIZ



Existe un falso concepto de entender la evolución como la capacidad de sufrimiento o de dolor. Cristo se alegra en vuestra alegría y busca como niño inocente la mayor de las felicidades ingenuas y limpias.
El masoquismo asociado con el martirio; el fundamentalismo religioso o bien el heroísmo utópico y extremo, no son modelos armónicos ni útiles a la felicidad y al querer superior.
Ciertamente hay y habrá dolor, error, pecado, tropezones, retrocesos y sufrimientos en cada vida humana, pero son estas cosas las que los hacen añorar la felicidad.
Recordad que la vida es "una sonrisa y una lágrima", pero Cristo late en ambas actitudes, no solo en el sufrimiento. Haced lo posible para prolongar las sonrisas' y acortar las lágrimas. E1 murió para dictarnos un modelo de vida y de felicidad y no un modelo de muerte. Sabed que cada tristeza, tiene un resorte de alegría acoplado, y cada alegría uno de tristeza. ¿Qué preferís ser? conscientes y coherentes o héroes y santos?

Y HOY...




Desde el "ayer" a nuestro "hoy" han pasado exactamente 789 años. Entonces el amor más puro, absoluto e incondicional se manifestó en el corazón de un hombre y una mujer. Eran otros tiempos, pero su amor era eterno, atemporal. Fueron santificados, tratados de Maestros, se les subió a los altares y miles de seguidores, de seres humanos igualmente convencidos de que el Amor es la única fuerza creadora existente, fueron prolongando hasta nuestros días esa entrega incondicional.
También en su nombre se levantaron templos de piedra, cuando el único templo de ellos, en su corazón, era EL, el Amado, personificado en cada criatura viviente.
Hoy ellos dos están más vivos que nunca. Aunque no salgan en las noticias, ni sean populares ni aplaudidos, todo lo contrario, muchas veces, casi siempre pasan inadvertidos, hay miles, millones de corazones que siguen amando desde el anonimato, entregando todo lo que son, con los piés descalzos pero con las manos llenas de amor.
Para ellos, y todos los que vibramos así, el único templo es la tierra, y el único altar el Corazón humano.
El Amor sigue caminando descalzo... inadvertido... pero muy contundente.
Francisco y Clara no siguen vivos en las iglesias, ni en el recuerdo de un santoral cristiano. Ellos viven, palpitan en tu corazón, hermano, en el mío, en el de todos.

CLARA Y FRANCISCO AYER... ¡Y HOY! AYER...



Se conocían Clara y Francisco desde niños. No se relacionaban directamente aunque sus corazones latían fuertemente al cruzarse por las calles de Asís, pero aún no era el momento. Pasaron muchos años, tiempo de madurar y encontrar un lugar, un sentido y un por qué en el mundo que les tocó vivir. Francisco quería convertirse en un caballero, un noble… pero la nobleza no se gana con sangre. Vivió la sinrazón de la guerra y sus consecuencias. Y cuando ya se encontraba hundido, cuando todo estaba acabado para él, encerrado en una prisión, pidió al cielo un poco de luz. La luz llegó a él en forma de librillo. Un librillo prohibido escrito en su lengua: el evangelio. Se lo “bebió” y dejó que su ser se impregnara de su esencia. Comprendió la futilidad de su vida hasta ese instante. 
Se dijo que… “hoy he vuelto a nacer”. Y así fue, el destino, su cambio interno, su alma, hizo que saliera con vida de las mazmorras que le comían día a día. Ya no era el mismo, sus amigos no le reconocían… sus ojos tenían un brillo que no era de este mundo. Habló con su padre, que no le comprendió, pues tenía bien claro qué quería para él… insistía en que fuera un noble a pesar de lo pasado. Pero el sueño de Francisco estaba bien lejos de tal propósito… Su vida sería un compromiso con la sencillez, la humildad y la entrega al fuego que se había encendido en su corazón. Su madre conectaba con él, aunque no le alcanzaba a comprender del todo… y le dejó hacer.
Piedra a piedra junto a los desarrapados, los despreciados, los parias, los más pobres, empezaron a reconstruir la iglesia de Cristo. Esa casa era sólo un símbolo de lo que él quería, no se aferraba a ninguna piedra, a ninguna imagen, sabía que sólo el cambio en los corazones era lo auténticamente necesario para entrar en la verdadera “casa” de Dios. Era una llamada de atención ante el cristianismo instituido y corrompido que rodeaba la vida de su ciudad y del resto de la cristiandad.
Clara no era ajena a estos sucesos. Los vivía en silencio y con gran alegría. Ella no dejaba de ayudar a quienes necesitaban alimento espiritual y físico, pero también sintió en su ser la “llamada”. Y Francisco tampoco era ajeno a los sentimientos de Clara. Ambos decidieron en su silencio crecer como auténticos amantes. Y su amor lo sublimaron convirtiéndolo en un fuego que quemaba toda impureza en sus almas. Supieron en sus carnes la realidad del Espíritu.
Y un buen día Clara le dijo a Francisco que ya estaba preparada para pasar por el umbral de la “Casa”. Él le dijo: “Bienvenida a tu casa, nuestra casa, la de todos. Nada poseemos, nada nos pertenece y aun así lo damos todo por nuestras hermanas y hermanos”. Sin más, ambos se unieron a los que poco a poco, como gotas de agua, estaban formando un hogar lleno de vida. No querían estructuras para sostenerse, les bastaba lo que cada día Dios les ofrecía… Otros no siguieron este camino de sencillez, mas a pesar de ello sentaron una base que aun hoy en día siguen escuchando corazones inquietos e insatisfechos, deseosos de amar por encima de todo, incluso de ellos mismos. Hoy están más vivos que nunca donde la llama sigue iluminando, en el corazón.

Ángel Hache
https://www.facebook.com/groups/sendero.al.infinito

Somos únicos…




El comparar conlleva lo inferior y lo superior. Cuando no comparas, toda inferioridad, toda superioridad desaparece. Entonces eres tú; simplemente estás ahí: un pequeño arbusto o un enorme árbol, no importa, eres tú mismo, tú eres necesario. Una hoja de hierba es tan necesaria como la estrella más grande. Sin la hoja de hierba, Dios será menos de lo que es. El canto del “cucu” hace tanta falta como cualquier Buda; el mundo será menos, será menos rico si este “cucu” desaparece. Simplemente mira a tu alrededor. Todo es necesario y cada cosa encaja una con la otra. Es una unidad orgánica: nadie es más alto, nadie es más bajo, nadie es superior, nadie es inferior. Todo el mundo es incomparablemente único.
~Osho~

Libertad…




Estás fuera de la prisión, fuera de la jaula. Puedes abrir tus alas y todo el cielo es tuyo. Todas las estrellas y la luna y el sol te pertenecen. Puedes desaparecer en el azul del más allá… Simplemente deja de aferrarte a esta jaula, sal de la jaula y todo el firmamento es tuyo. Abre tus alas y vuela por el firmamento como un águila.
En el firmamento interior, en el mundo interior, la libertad es el valor más elevado. Todo lo demás es secundario, incluso la bendición, el éxtasis. Hay miles de flores, son incontables, pero todas ellas se hacen posibles en un clima de libertad. ✸
~Osho~

TU HORIZONTE




Trato de divisar en el horizonte
las metas que un día me propuse buscar y cumplir.
Mientras avanzo,
el camino está iluminado y
lleva consigo el perfume de las flores más hermosas
que acarician mi corazón,
dándome así el impulso
que necesito para luchar
por cada ideal que llevo guardado.
Listo para salir a la luz,
fluir con total libertad y compartirlo
para que tú también mires hacia el horizonte que te muestro,
invitándote a reconocer
el tuyo propio,
que lo tienes.
Más amor,
más confianza,
más perseverancia
en lo que estás asignado a realizar
y aún no te animas a dar el paso
que te conduce a liberar
tus propias cadenas kármicas que te atan al pasado.
Aleja el temor de tu mente... no existe.
Te aseguro que es un invento que hemos creado,
para escondernos,
para no asumir nuestros roles,
en la creencia de estar de ese modo
más protegidos… y no es así.
Mas no tomes mi palabra como determinante,
experiméntalo...
y verás asomar los anhelos más buscados.
Siendo tú mismo
quien tome al fin las riendas de tu vida,
libre ya de egoísmo y dependencias.
Compruébalo,
se acerca el momento que seas totalmente consciente
y responsable
de todas
y cada una de tus obras.
Lo lograrás,
mira ese punto delante de ti,
tu horizonte,
tu estrella.
Es tiempo de darte la oportunidad de ser feliz
y estar
en comunión contigo,
con tod@s.
Ángel Hache
http://escrito-en-el-viento.blogspot.com.es/
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