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martes, 29 de marzo de 2016

¿QUE ES LA SABIDURÍA?



¿QUE ES LA SABIDURÍA?
La sabiduría no es una disposición que se adquiera, sino más bien un estado que ha de ser recordado. Llegas a este planeta completamente equipado con la sabiduría sin fronteras inherente a todos los seres humanos; para recordarla lo único que necesitas es acceder a ese lugar dentro de ti que te conecta a la fuente divina e infinita. Tú eres tan sabio como Buda, Aristóteles o Confucio; ellos lo único que han hecho es acceder a ellos mismos, a los lugares donde tú aún no has llegado.
La sabiduría no es la inteligencia. No tiene nada que ver con tu coeficiente intelectual o con los buenos resultados que hayas obtenido en la escuela. Por el contrario, es el más alto nivel de evolución emocional, espiritual y mental; y en él se valora la intuición tanto como la información, la determinación tanto como la habilidad y la inspiración tanto como el conocimiento. Es el lugar donde se produce la sinergia entre tu comprensión más profunda y tus actos cotidianos.
El camino más directo hacia tu sabiduría está pavimentado con las lecciones de tu vida. Aprendiendo esas enseñanzas que se te presentan cada día, te acercas a la identificación, es decir, lo que Emerson llamaba «la sobrealma» y Cari Jung «el inconsciente colectivo». Ésas son las fuerzas universales que nos atan a los unos con los otros y a cada individuo con la fuente inagotable de su conocimiento. Es muy simple: aprende tus lecciones para que puedas descubrir esa conexión con la fuente primigenia y así recordar tu sabiduría.
La verdadera belleza de la sabiduría es que, una vez la recuerdes, te inspirará a proseguir con tu camino. Recordarás la lección de la abundancia y sabrás que la sabiduría no tiene límites ni carencias. Es como el amor: cuanto más das, más recibes. Tu capacidad para la sabiduría aumenta a medida que la compartes con otros. Quienes son célebres por su sabiduría son aquellos que la comparten con los demás de forma gratuita para ayudarles a crecer.
Descubrir la sabiduría en tu interior y alcanzar tu más alto nivel de evolución puede ser una de las lecciones mas generosas que puedes aprender. Será un aprendizaje que te elevará y te elevará a lo largo de tu camino para que puedas aportar al resto del mundo los resultados de todas tus otras lecciones.
“El destino final del camino de tu vida es la sabiduría, que es el grado más alto y profundo de conocimiento, perspicacia y comprensión. Te proporciona la más amplia perspectiva vital, el propósito de la vida y las lecciones que has de aprender a lo largo de ella. Cuando encuentras tu sabiduría, vives en la luz".


Sonia Romero Rojas

El MECANISMO DE DEJAR IR (Dr. David R Hawkins.)


DESEO
Capitulo VII
Esta emoción abarca desde un leve deseo hasta lo obsesivo, en el anhelo de algo o alguien. También se expresa como en la codicia, la obsesión, el hambre, la envidia, los celos, el aferrarse, el acaparamiento, la crueldad, la fijación, el frenesí, la exageración, la sobre- ambición, el egoísmo, la lujuria, la posesividad, el control, la glorificación, la insaciabilidad y el materialismo.
"Nunca se está satisfecho". "Nunca es suficiente". "Debo tener".
La cualidad subyacente de esta emoción es su impulsividad. Cuando estamos en el efecto del deseo, ya no somos libres. Estamos controlados por el, dirigidos por el, esclavizados y llevados de la oreja por el. Una vez más, el punto esencial de la libertad es el de si hemos elegido conscientemente cumplir un deseo determinado, o si simplemente estamos siendo dirigidos inconscientemente por programas y sistemas de creencias.
El Deseo Como Obstáculo A menudo hay una falta de comprensión de la función del querer y desear. La ilusión principal se ve en la afirmación: "La única manera en la que conseguiré lo que quiero es deseándolo; si me dejo llevar por mi deseo, no conseguiré lo que quiero." En realidad, lo contrario es cierto. El deseo, especialmente el deseo fuerte (es decir, el anhelo), con frecuencia bloquea lo que queremos conseguir. ¿Por qué es esto así? En realidad, la manera por la que algo llega a nuestra vida es porque lo hemos elegido.
Fue el resultado de nuestra intención, o tomamos una decisión.
Ha llegado a nuestra vida, a pesar del deseo. El desearlo fue en realidad un obstáculo para su realización o adquisición.
Esto es porque el deseo literalmente significa, "yo no tengo."
En otras palabras, si decimos que deseamos algo, estamos diciendo que no es nuestro. Cuando decimos que no es el nuestro, ponemos una distancia psíquica entre nosotros y lo que queremos.
Esta distancia se convierte en un obstáculo que consume energía. Lo imposible se vuelve posible tan pronto como estemos totalmente entregados. Esto se debe a que el querer bloquea el recibir y da lugar al miedo por no conseguirlo.
La energía del deseo es, en esencia, una negación de que lo que queremos es nuestro por pedirlo. Esta es una forma diferente de ver el logro de metas a la que estamos acostumbrados por la programación de nuestro mundo. Estamos acostumbrados a representar la ambición y el éxito asociados al trabajo duro y las clásicas virtudes de la " ética Protestantes". Estas incluyen el auto-sacrificio, el ascetismo, un gran consumo de esfuerzo y empeño, mantener la nariz en la muela, apretarse el cinturón, adaptarse, y toda la severidad del trabajo duro.
Cuando miramos todo este panorama, parece difícil, ¿no es así? Bueno, lo es. Se trata de luchar, y de la lucha resulta el bloqueo que hemos puesto en nuestro propio camino debido al deseo. Comparemos el arduo camino de la conciencia inferior para lograr las metas con un estado superior de la conciencia en el que hemos reconocido y dejado el deseo, y estamos en un estado más libre.
En un estado más libre, lo que se elige se manifiesta en nuestra vida sin esfuerzo. Entregamos la emoción del deseo y, a cambio, simplemente elegimos la meta, visualizándola amorosamente, y permitiendo que suceda porque vemos que ya es nuestra. ¿Por qué es ya nuestra? En un estado inferior de conciencia, el universo es visto como un sacrificio negativo, frustrante, y reacio. Es como un padre malo, mezquino. En un estado más elevado de conciencia, nuestra experiencia del universo cambia. Ahora se vuelve como un padre que da, ama, provee incondicionalmente y que quiere que tengamos todo lo que queremos, y está para que le pidamos.
Esto está creando un contexto diferente. Está dando al universo un significado diferente. Aunque el mundo puede ser mezquino y hostil para las demás personas, no hay ninguna razón por la que debamos creer ese paradigma. Cuando lo adquirimos, hacemos que sea así en nuestra vida. A medida que experimentamos el dejar ir de los deseos, empezamos a ver que lo que hemos elegido vendrá a nuestra vida casi por arte de magia.
"Lo que mantenemos en la mente tiende a manifestarse". Como se dijo antes, durante una época de desempleo supuestamente alto, algunas personas no sólo se empleaban sino que tenían dos o tres trabajos. Esta era una manera sorprendentemente nueva de ver el mundo cuando fue abordada por primera vez.
Había esperanza en que fuera cierta, pero también un escepticismo que decía: "Esto no es posible en la práctica". Un pasado estricto de "ética Protestante" lo hacía difícil de creer; sin embargo, había voluntad de tener la mente lo suficientemente abierta como para darle una oportunidad. Esta fue la experiencia inicial de dejar ir el deseo. Las metas personales fueron escritas, seguido por un abandono del deseo por ellas. Suena paradójico, pero ese es el proceso: identificar los objetivos y luego dejar ir el deseo por ellas. Uno de los objetivos que había mantenido en mente durante varios años era un apartamento en la ciudad de Nueva York, porque los compromisos de trabajo requerían una gran cantidad de desplazamientos y dinero invertido en habitaciones de hotel.
Un pequeño apartamento en la ciudad -el llamado pied-à-terre- sería una solución económica. "Apartamento en la ciudad de Nueva York" fue escrito como una meta. Cuando se utiliza esta forma de lograr los objetivos, incluimos todos los detalles, tantos que parezca imposible para la mente racional el lograrlo.
De manera que, el apartamento ideal fue detallado: razonablemente tasado, en la Quinta Avenida, en los bloques de los 70s, justo al lado de una de las entradas a Central Park, al menos ocho o nueve pisos de altura y en la parte trasera para que el ruido de la calle se redujera al mínimo, y no mayor de dos habitaciones y media.
Al día siguiente en el trabajo, estuve ocupado como siempre, con una gran carga de trabajo, reuniones y visitas de pacientes. Entre las reuniones y los pacientes, la sensación de querer el apartamento sería reconocida y dejada.
Y, a medida que el día avanzaba, el apartamento fue olvidado.
A las 4:30 P.M, después del último paciente, se produjo de repente el impulso de ir en coche a la ciudad. A pesar del hecho de que era ostensiblemente hora punta, el camino estaba despejado y el coche tardó sólo media hora. El coche circuló hasta la 73 con Lexington, dirigiéndose lo mas cerca posible a una inmobiliaria.
Mas bien mágicamente, había encontrado aparcamiento justo enfrente de la inmobiliaria. El agente al escuchar el anuncio de que deseaba un apartamento en la Quinta Avenida, me miró sorprendido y dijo: "Bueno, ¡usted sin duda está de enhorabuena! Hace exactamente una hora encontré el único apartamento en alquiler en toda la Quinta Avenida, en la calle 76, en un noveno piso. Es un piso trasero, dos cuartos y medio, y el alquiler es razonable (alquiler con gastos $ 500.00 al mes).
Acaba de ser pintado y se puede mudar en cualquier momento".
Así que me acerqué y vi el apartamento. Se ajusta exactamente a la descripción de la meta. ¡El contrato de arrendamiento se firmó en el acto! Así, a las 24 horas de intentar la técnica del dejar ir en un objetivo personal específico, el objetivo era una realidad.
Había sido algo que era casi imposible de encontrar, y sin embargo, sucedió exactamente como se había imaginado, sin esfuerzo, y sin emociones negativas. Fue una experiencia fácil y alegre. Esta no es una experiencia inusual sino típica, porque en este caso el deseo fue moderado y pudo, sin mucho esfuerzo, ser entregado totalmente. Estar totalmente entregado, lo que significa es que era aceptable que sucediera lo del apartamento, y que no lo hiciera. Debido a que se entregó totalmente, lo imposible se hizo posible, manifestándose sin esfuerzo y rápidamente. Todos podemos dudar de este mecanismo y volver la vista atrás en relación a las cosas que queríamos y que se lograron a través de la ambición, el deseo, el anhelo, e incluso la obsesión, el querer frenético. La mente dice: "Bueno, ¿y si hubiera dejado el deseo de esas cosas? Si no fuera por el deseo, ¿cómo las habría conseguido?" La verdad es que podrían haber llegado de todos modos, sólo que sin la ansiedad (el miedo a no conseguirlas), sin todo el gasto de energía, sin todo el esfuerzo, sin todo el ensayo y error, y sin todo el trabajo duro. "¡Bien!" dice la mente, "si lo conseguimos sin esfuerzo, ¿qué hay del orgullo por el logro? ¿Deberíamos sacrificar eso?" Bueno, sí, tendríamos que renunciar a la vanidad de todo ese sacrificio y trabajo duro que pusimos en ello. Tendríamos que dejar el sentimentalismo sobre el auto-sacrificio y todo el dolor y el sufrimiento que tuvimos que pasar para lograr nuestros objetivos.
Esta es una perversión peculiar en nuestra sociedad, ¿no? Si de repente tenemos éxito casi sin esfuerzo, la gente nos envidia.
Lo que realmente les molesta es que no hayamos tenido que pasar por todo tipo de angustias, dolor y sufrimiento para llegar allí.
Su mente cree que esa angustia es el precio que hay que pagar por el éxito. Echémosle un vistazo a esta creencia. Si no fuera por la programación negativa que nos ha hecho creer lo contrario, ¿por qué deberíamos pagar algún coste de dolor y sufrimiento para lograr cualquier cosa en nuestra vida? ¿No es esa una visión bastante sádica del mundo y el universo? Otros bloqueos para el logro de lo que queremos y deseamos, por supuesto, son la culpa inconsciente y la pequeñez. Curiosamente, el inconsciente nos permitirá tener sólo lo que creemos que nos merecemos. Cuanto más nos aferremos a nuestra negatividad y a la pequeña imagen de sí mismos que resulta, menos pensamos que nos merecemos, y mas nos negamos inconscientemente a nosotros mismos la abundancia que fluye tan fácilmente a los demás.
Esa es la razón del dicho: "Los pobres se hacen más pobres y los ricos se hacen más ricos". Si tenemos una visión de escasez de nosotros mismos, entonces lo que merecemos es la pobreza, y nuestro inconsciente se encargará de que tengamos esa realidad. Al renunciar a nuestra pequeñez y revalidar nuestra inocencia interior, y a medida que dejemos de resistir nuestra generosidad, franqueza, confianza, amor y fe, el inconsciente iniciará automáticamente la organización de las circunstancias de la vida para que empiece a fluir la abundancia en nuestra vida.

El MECANISMO DE DEJAR IR (Dr. David R Hawkins.)



MIEDO
Capitulo VI (Tercer Escrito)
Apoderándonos de la "Sombra"
Uno de los bloqueos para el desarrollo emocional es el miedo a lo que se encuentra sepultado en nuestro inconsciente.
Carl Jung llamó a esta zona, que no estamos dispuestos a ver y apropiarnos, la "sombra". Dijo que el yo no puede ser sano y pleno a menos que veamos y reconozcamos la sombra. Esto significa que sepultado dentro de todos nosotros, en lo que Jung llamó el "inconsciente colectivo", está todo lo que menos nos gusta admitir sobre nosotros mismos.
El humano medio, dijo, habría preferido proyectar su sombra sobre el mundo, condenarla y verla como el mal, pensando que su problema es combatir el mal en el mundo.
En realidad, el problema no es otro que el de reconocer la presencia de tales pensamientos e impulsos en nosotros mismos. Al reconocerlos, se vuelven silenciosos. Una vez silenciados, ya no se ejecutan inconscientemente. Al examinar nuestros miedos a lo desconocido, que son en realidad a los miedos a lo que hay en las profundidades del inconsciente, es útil tener sentido del humor. Una vez vista y reconocida, la sombra ya no tiene ningún poder.
De hecho, es sólo nuestro miedo a esos pensamientos e impulsos el que les dan algún poder. Una vez que nos familiaricemos con nuestra sombra, ya no tendremos que proyectar nuestros temores sobre el mundo, y comenzarán a evaporarse rápidamente.
¿Que hace a los interminables programas de la televisión, que se ocupan de los delitos y sus diversas formas, tan atractivos?
Es porque lo que se está representado en la pantalla, donde es seguro, son todas las fantasías inconscientes y prohibidas de nuestra propia psique. Una vez que estemos dispuestos a ver las mismas acciones de la pantalla de TV en nuestras propias mentes y verlas donde realmente se originan, la atracción a ese "entretenimiento" desaparece. Las personas que han reconocido el contenido de su propia sombra no tienen ningún interés en el crimen, la violencia ni los desastres terribles. Uno de los bloqueos para familiarizarse con los miedos de la propia mente es el miedo a las opiniones de los demás. El deseo de su aprobación recorre nuestras mentes en una fantasía constante. Nos identificamos con las opiniones de los demás, incluidas las figuras de autoridad, y se unen estas de tal manera que realmente escuchamos nuestra propia opinión sobre nosotros mismos.
Al analizar los miedos, después, es bueno recordar que Carl Jung vio a este almacén de lo prohibido dentro de la sombra como una parte del inconsciente colectivo. El término inconsciente colectivo significa que todos tenemos estos pensamientos y fantasías.
No hay nada único en ninguno de nosotros en cuando a la manera en la que simbolizamos nuestras emociones.
Todo el mundo secretamente alberga el temor de que son tontos, feos, antipáticos, y fracasados. La mente inconsciente no está bien educada. Piensa en conceptos vulgares. Cuando piensa en la frase "¡Mata al vagabundo!", El inconsciente literalmente entiende eso. Obsérvate atentamente la próxima vez que alguien te interrumpa el tráfico, e imagina lo que realmente le harías a esa persona si fueras estrictamente honesto contigo mismo y no censuraras las imágenes que te vienen a la mente.
Te gustaría echarlo de la carretera, ¿no? Pulverizarlo. Empujarlo hacia la cuneta. ¿No es así? No es esa la forma en la que el inconsciente piensa. La razón por la que el sentido del humor es útil es porque estas imágenes son cómicas una vez nos fijamos en ellas. No hay nada terrible en ello; es sólo la forma en la que el inconsciente se encarga de las imágenes. Esto no quiere decir que seas una mala persona o que seas potencialmente un delincuente. Sólo significa que has conseguido ser honesto y enfrentarte a cómo la mente animal humana actúa en esta dimensión. No hay nada por lo que ser melodramático, auto-crítico, o trágico en relación a esto. El inconsciente es grosero e incivilizado. Mientras tu intelecto hacia el bachillerato, ¡tu inconsciente permaneció en la selva donde todavía se balanceaba entre los árboles! Al observar el lado de la sombra no es momento de ser remilgado o aprensivos. Tampoco es momento de tomarla literalmente, porque los símbolos del inconsciente son sólo eso: son símbolos, y son primitivos por naturaleza. Si los trabajamos conscientemente, pueden vigorizarnos en lugar de inhibirnos. Se necesita una gran cantidad de energía para mantener sepultada la sombra y suprimir nuestros múltiples miedos. El resultado es que se agota la energía. En el nivel emocional, esto es expresado como una inhibición de la capacidad de amar. En el mundo de la conciencia, lo semejante atrae a lo semejante, por lo que el miedo atrae solo miedo, e igualmente su corolario es cierto, el amor atrae al amor.
Cuanto más temor tenemos, más situaciones temibles atraeremos a nuestra vida. Cada miedo requiere de energía adicional para crear un dispositivo de protección hasta que, finalmente, toda nuestra energía se vierte en nuestras medidas defensivas extensas. La voluntad de observar el miedo y trabajar con el hasta que estemos libres de el trae recompensas inmediatas. Cada uno de nosotros tiene dentro de si mismo un almacén de miedo suprimido y reprimido. Esta cantidad de miedo se vierte en todos los ámbitos de nuestra vida, colorea toda nuestra experiencia, mengua nuestra alegría en la vida, y se refleja en la musculatura de la cara de manera que afecta a nuestro aspecto físico, nuestra fortaleza física y el estado de salud de todos los órganos del cuerpo.
El miedo sostenido y crónico suprime gradualmente el sistema inmunológico del cuerpo.
Con la pruebas de kinesiológica, podemos demostrar al instante que un pensamiento temeroso causa una importante reducción de la fuerza muscular y trastornar el flujo de energía de los meridianos energéticos a los órganos vitales del cuerpo.
Aunque sabemos que es totalmente perjudicial para nuestras relaciones, nuestra salud y nuestra felicidad, todavía nos aferramos al miedo. ¿Por qué es así? Tenemos la fantasía inconsciente de que el miedo nos mantiene con vida; esto es así porque el miedo se asocia a todo nuestro conjunto de mecanismos de supervivencia. Tenemos la idea de que, si dejáramos el miedo, nuestro mecanismo de defensa principal, nos volveríamos de alguna manera vulnerables. En realidad, la verdad es todo lo contrario.
El miedo es lo que nos ciega a los peligros reales de la vida.
De hecho, el propio miedo es el mayor peligro al que el cuerpo humano se enfrenta. Es el miedo y la culpa lo que provoca la enfermedad y el fracaso en cada área de nuestras vidas. Podríamos tomar las mismas acciones protectoras por amor y no por miedo. ¿No podemos cuidar de nuestros cuerpos porque los apreciamos y los valoramos, en lugar de por el miedo a la enfermedad y a la muerte? ¿No podemos estar al servicio de los demás en nuestra vida por amor, y no por miedo a perderlos? ¿No podemos ser amables y corteses con los extranjeros porque nos preocupamos por nuestros semejantes, en lugar de porque tenemos miedo a perder su buena opinión sobre nosotros? ¿No podemos hacer un buen trabajo porque nos preocupamos por la calidad de nuestro desempeño y nos preocupamos por nuestros compañeros de trabajo? ¿No podemos realizar bien nuestro trabajo porque nos preocupamos por los destinatarios de nuestros servicios, en lugar de sólo por miedo a perder nuestros empleos o perseguir nuestra propia ambición? ¿No podemos lograr más por la cooperación, que por la temerosa competencia? ¿No podemos conducir con cuidado porque tenemos un gran respeto por nosotros mismos y cuidamos nuestro bienestar y el de aquellos que nos aman, y no porque tengamos miedo a un accidente? En un nivel espiritual, ¿no sería más eficaz si, por compasión e identificación con los demás seres humanos, cuidáramos de ellos, en lugar de tratar de amarlos por miedo al castigo de Dios si no lo hacemos?.
La Culpa Una forma particular de miedo es lo que llamamos culpa. La culpa está siempre asociada a una sensación de injusticia y castigo potencial, ya sea real o una fantasía. Si el castigo no se recibe en el mundo exterior, se expresa como auto-castigo a nivel emocional. La culpa acompaña todas las emociones negativas y, así, donde hay miedo, hay culpa. Si piensas en un pensamiento culpable y tienes a alguien para probar su fortaleza muscular, verá que el músculo se debilita al instante. Su hemisferio cerebral se ha desincronizado y todos tus meridianos energéticos se han desequilibrado. La naturaleza, por tanto, dice que la culpa es destructiva. Si la culpa es tan destructiva, entonces ¿por qué hay tantas alabanzas atribuidas a ella? ¿Por qué los llamados expertos ven la culpa como beneficiosa? Por ejemplo, un psiquiatra escribió un artículo en una revista en la que alababa la culpa, diciendo: "La culpa es buena para ti". Después, calificó la afirmación de "culpa apropiada". Echemos un vistazo a todo lo que realmente rodea la culpa y veamos si estamos de acuerdo o no.
Al cruzar la calle, miras a ambos lados para ver si se acerca algún coche. ¿Cómo se llegó a esto? Cuando eras un niño, te dijeron que era "malo" cruzar la calle. Vemos así que la culpa es en realidad un sustitutivo del sentido de la realidad en una mente que no está desarrollada, como la de un niño. Se trata de un comportamiento aprendido que es supuestamente práctico: para prevenir un error mayor o la repetición de un error. El noventa y nueve por ciento de la culpa no tiene nada que ver con la realidad.
De hecho, las personas más piadosas, mansas y sencillas están a menudo llenas de culpa. La culpa es en realidad una auto-condena y auto-invalidación de nuestra valoración y valor como ser humano. La culpa es tan frecuente como el miedo, y nos sentimos culpables sin importar lo que estemos haciendo.
Una parte de nuestra mente dice que realmente deberíamos estar haciendo otra cosa. O, lo que en realidad estamos haciendo en este momento, deberíamos estar haciéndolo "mejor".
Nosotros "deberíamos" estar obteniendo una mejor puntuación en el golf. Nosotros "deberíamos" estar leyendo un libro en lugar de ver la televisión. Nosotros "deberíamos" hacer mejor el amor. Cocinar mejor. Correr más rápido. Crecer más alto. Ser más fuertes. Ser más inteligentes. Ser más educados. Entre el miedo a la vida y el miedo a la muerte está la culpa del momento.
Tratamos de escapar de la culpa permaneciendo inconscientes a ella mediante la supresión, la represión, proyectándola en los demás, y escando. Permanecer inconscientes a la culpa (represión), sin embargo, no la resuelve. La culpa reaparece en forma de autocastigo y a través de accidentes, mala fortuna, la pérdida del puestos de trabajo y las relaciones, los trastornos físicos y enfermedades, el cansancio, el agotamiento, y las múltiples formas que la mente ingenia y que llevan a la pérdida del placer, la alegría y la vitalidad. La culpa representa la muerte igual que el amor representa la vida. La culpa es parte del yo más pequeño y subyace a nuestra voluntad de creer en cosas negativas sobre nosotros mismos. La felicidad y la alegría del día a día son inmediatamente destruidas por un comentario negativo de un familiar, amigo o vecino. Es improbable que existiera la enfermedad física sin culpa, y la culpa es una negación de nuestra inocencia intrínseca interior. ¿Por qué compramos tanta basura? ¿No es por nuestra inocencia? ¿No será porque, a medida que crecíamos, confiábamos en que lo que los demás nos decían era verdad? E incluso en la actualidad, ¿todavía confiamos en que lo que los demás nos están diciendo es la verdad? ¿No será que hemos comprado un montón de mentiras y estamos dispuestos a comprar otro montón desde la ingenuidad de nuestra inocencia interior? ¿No será esa inocencia interior la razón misma de que podamos ser explotados? De hecho, cuando miramos en lo profundo de nosotros mismos, ¿no es porque desde nuestra inocencia nos creemos culpables? Es debido a nuestra propia inocencia interior que hemos adquirido toda la negatividad del mundo y le hemos permitido acabar con nuestra vitalidad, destruir nuestra consciencia de quienes realmente somos, y vendernos a la patética pequeñez en la que nos hemos establecido. ¿No es nuestra inocencia de recién nacido la que no puede defenderse y, sin capacidad de discernimiento, sólo pudo permitirse ser programada, como un ordenador? Veamos que significa esto para volvernos conscientes.
Oímos hablar de los programas de toma de conciencia y de los seminarios de fin de semana para expandir nuestra conciencia. ¿Qué quiere decir esto? ¿Obtener algunas nuevas fórmulas complicadas? ¿ser programados con la idea de cualquier otro sobre la verdad mística? La mayoría de los programas sobre la conciencia se reducen a este punto esencial: volvernos conscientes de lo que estamos comprando, de lo que estamos aceptando diariamente. Echemos un vistazo a lo que ya ha sido programado en nosotros y comencemos a cuestionarlo, desarmarlo y dejarlo. Despertemos y liberémonos de la explotación y esclavitud de la programación negativa del mundo. Veremos que es, un intento por parte de otros de controlarnos; explotarnos; sacarnos nuestro dinero, nuestros servicios, nuestra energía, nuestras lealtades; y captar nuestra mente. Los mecanismos por los que esto sucede fueron bellamente ejemplificados en la película, Tron, en la que la función del "control central" era la de esclavizar mediante la programación progresiva. Cuando vemos la verdad de cómo nos programan, veremos que somos como un puro ordenador, en blanco. Somos el espacio inocente en el que la programación se está produciendo. Cuando veamos todo esto, nos enfadaremos. ¡La ira es mejor que la resignación, la apatía, la depresión y el dolor! Significa tomar las riendas de nuestra mente, en lugar de entregarlas a la televisión, los periódicos, las revistas, los vecinos, las conversaciones en el metro, las observaciones casuales de la camarera, la basura de dentro y la basura de fuera. ¿Lo qué entró en nuestros bancos de memoria era basura, y cuando veamos esto, tendremos mucho menos miedo. Disfrutaremos empezando a dejar que los sentimientos surjan, viéndolos como lo que son, limpiando toda la basura, y dejándola ir toda.
Una vez que nos observemos profundamente y encontremos esa inocencia innata interior, dejaremos de odiarnos. Dejaremos de condenarnos y dejaremos de condenar a los demás y sus sutiles intentos de invalidar nuestro valor como seres humanos.
Es hora de retomar nuestro propio poder y dejar de darlo a cualquier estafador que pase sacudiendo nuestros miedos para sacarnos un poco de dinero suelto de nuestro bolsillo o nos esclavice para su causa, viviendo de nuestra energía. Es fácil alejarse de todo ese miedo porque ahora tenemos el poder de elección. Tememos que el viaje del descubrimiento interior nos llevará a una verdad terrible, horrible. En su programación de nuestras mentes, esta es una de las barreras que el mundo ha establecido para impedir la búsqueda de la verdad real.
Hay una cosa que el mundo no quiere que nos enteremos y es la verdad acerca de nosotros mismos. ¿Por qué? Porque entonces seremos libres. Ya no podremos ser controlados, manipulados, explotados, agotados, esclavizados, encarcelados, vilipendiados, o desprovistos de nuestro poder. Por lo tanto, el viaje interior de descubrimiento está envuelto en un aura de misterio y premoniciones. ¿Cuál es la verdad acerca de este viaje?
La verdad real es que, a medida que avancemos hacia el interior y descartemos una ilusión tras otra, una mentira tras otra, un programa negativo tras otro, se vuelven más y más ligeros.
La consciencia de la presencia del amor se vuelve más y más fuerte. Nos sentiremos más y más ligeros. La vida se vive con menor esfuerzo. Cada gran maestro desde el principio de los tiempos, ha dicho que hay que observar el interior y encontrar la verdad, porque la verdad de lo que realmente somos nos hará libres.
Si lo que ha de ser encontrado dentro de nosotros mismos fuera algo que nos fuera a hacernos sentir culpables, algo corrupto, malo y negativo, entonces todos los grandes maestros del mundo no nos aconsejarían mirar ahí.
Por el contrario, nos dirían que lo evitáramos a toda costa. Descubriremos que todas las cosas que el mundo llama "el mal" están justo en la superficie; están justo en la parte superior, en la capa más superficial, externa y delgada. Debajo de esos errores hay malentendidos. No somos corruptos, -sólo ignorantes.
A medida que la cantidad de miedo culpable y energía que le acompaña sean negados, nos daremos cuenta de que las enfermedades físicas y los síntomas comenzarán a desaparecer.
La capacidad de amarnos en forma de aumento de la autoestima regresa y con ella viene la capacidad de amar a los demás.
Ser liberados de la culpa trae consigo una renovación de la energía vital.
Esto puede ser observado dramáticamente en muchas personas que son convertidas a través de la experiencia religiosa.
La repentina liberación de la culpa a través del mecanismo del perdón es responsable de miles de recuperaciones de enfermedades graves y avanzadas. Si estamos o no de acuerdo con su concepto religioso es irrelevante. Lo importante a destacar es que el alivio de la culpa se acompaña de un resurgir de la energía de la vida, el bienestar y la salud física.
Cuando se trata de sanarnos a nosotros mismos y aumentar nuestra propia salud emocional, "vale la pena ser paranoico".
Nos volvemos conscientes de todos los traficantes de culpas en nuestra vida y sus influencias deletéreas. Podemos preguntarnos, ¿no podríamos lograr la misma motivación o comportamiento por amor y no por temor y culpa? ¿Es la culpa la única razón por la que no apuñalamos a nuestro prójimo? ¿Por qué no podría ser que nos negáramos a apuñalar a nuestro prójimo porque lo amamos y cuidamos de él como otro ser humano que es intrínsecamente inocente y que está luchando por crecer, pero que puede cometer errores en el camino de la misma manera que nosotros, nosotros mismos, lo hemos hecho? ¿No seguiríamos las enseñanzas religiosas, dondequiera que estén, más eficazmente si lo hiciéramos por amor y aprecio, en lugar de por la culpa y el miedo? Nos podemos preguntar, ¿qué es realmente necesario culpar de todos modos? ¿Qué posible servicio obtendremos de ello? ¿Somos tan miserablemente estúpidos que sólo nos portamos bien por la culpa? ¿Somos tan inconsciente? ¿No puede la consideración por los sentimientos de los demás reemplazar a la culpa como motivación para la conducta humana apropiada?
Al examinar estas cuestiones y analizar sus orígenes sociales, vemos que la Edad Media está lejos de haber terminado.
La Inquisición se ha limitado a tomar formas nuevas y más sutiles de crueldad. Hemos adquirido sin saberlo, un sistema de negatividad que está actualmente recorriendo el planeta.
Hacer el mal y hacer culpables es en realidad una forma de crueldad, ¿no? Hemos permitido a los demás que nos programaran con métodos de auto-tortura, y podemos ver que hemos tomado represalias al invitar a otros a torturarse como respuesta a ello. Hemos permitido ser manipulados por la culpa, y le dimos la vuelta y usamos ese mismo mecanismo de la culpa para tratar de explotar y controlar a otros.
El grado en que no nos hemos permitido experimentar la realidad de nuestro verdadero Ser está representado por nuestro resentimiento hacia aquellos que si lo han hecho. Nos ofende su vitalidad en las áreas en las que nos sentimos discapacitados.
Esta verdad aleccionadora está representada en la historia de un hombre que caminaba por la playa y se encontró con un pescador con un cubo lleno de cangrejos. Le dijo al pescador, "cubre el cubo de cangrejos o se saldrán." "No," dijo el sabio y viejo pescador. "No hay necesidad de ello. Ya ves, cuando un cangrejo llega a lo alto del cubo para salir, los otros cangrejos le agarrar y tiran de él. Así que no hay necesidad de cubrirlos." A medida sigamos dejando ir, cada vez más ligeros, y cada vez más libres, por desgracia, veremos que la naturaleza del mundo es como el cubo de cangrejos. Y, después, toda la extensión de su negatividad se hará evidente.
Cuando nos volvamos totalmente conscientes de la factura de los bienes que nos han vendido, es muy probable que sintamos ira y un fuerte deseo de liberarnos de las ataduras de la negatividad.
Dr. David R Hawkins
http://rosacastillobcn.blogspot.com.es/

LA ATENCIÓN




Solemos mantener nuestra atención al exterior todo el tiempo,

distracciones, distracciones...
Llevamos un velo que oscurece nuestra propia esencia.
Ese velo son nuestros pensamientos
y el apego a ellos.



Cuando surge la mente, 
ésta reclama nuestra atención...
Nos atrapa con sus historias
y nos perdemos completamente en sus garras.



Ruido y más ruido en la cabeza...
qué locura más grande es ésta!
la actividad mental que está actuando
sigue y sigue sin descanso.



Solo cuando llego al punto de estar harto,
cansado y agotado de tanto "llanto mental",
es cuando me rindo 
y me adentro a ese lugar de paz,
que está en mi corazón.



Cuando la locura que produce el pensamiento,
llega a sobrepasar mi capacidad de resistencia,
es cuando finalmente, abandono la lucha interna y me entrego,
para descansar tranquilamente,
en mi zona de bienestar.



Ahora puedo ver de verdad...
mi visión ya no está cubierta por el velo oscuro...
Ahora me doy cuenta de la Realidad,
y de que el pensamiento puede cesar.
Mas cuando no le doy importancia,
lo observo, lo ignoro y permito que esté allá,
mientras reposo en mi propia paz,
una gran dicha surge de mi interior
y todo brilla a mi alrededor.



Cuando la atención deja de permanecer allá,
para posarse en el que observa y es consciente,
la inercia de estar siempre atendiendo el exterior se detiene,
y surge un estado realmente liberador.
Ahora sabes lo que Eres,
y ya más nada puede oscurecer esa sensación.



Camino al Despertar

LAS PUERTAS PARA ENTRAR AL REINO DE LO NO MANIFESTADO



Usted hace un viaje a lo No Manifestado (la Fuente, Dios) cada noche cuando entra en la fase de dormir profundo sin sueños. 
Usted se funde con la Fuente. Extrae de ella la energía vital que lo sostiene por un tiempo cuando regresa a lo manifestado, al mundo de las formas separadas. 
Esta energía es mucho más vital que la comida: "No sólo de pan vive el hombre". 
Pero en el dormir sin sueños, usted no entra en ella conscientemente. Aunque las funciones corporales están operando todavía "usted" ya no existe en ese estado.
¿Puede imaginar cómo sería entrar en el dormir sin sueños con conciencia plena? 
Es imposible imaginarlo, porque ese estado no tiene contenido.

Lo No Manifestado no lo libera hasta que entra en ello conscientemente. 
Por eso Jesús no dijo: la verdad los hará libres, sino más bien: "Ustedes conocerán la verdad y la verdad los hará libres". 
No es una verdad conceptual. Es la verdad de la vida eterna más
allá de la forma, que se conoce directamente o no se conoce. Pero no intente permanecer consciente en el dormir sin sueños. Es muy poco probable que lo logre. Como mucho, puede que permanezca consciente durante la fase de los sueños, pero no más allá de eso. Esto se llama un soñar lúcido, que puede ser interesante y fascinante, pero no liberador.

Así pues, use su cuerpo interior (su energía vital) como un portal a través del cual usted entra en lo No Manifestado y mantenga ese portal abierto para mantenerse conectado con la Fuente en toda ocasión. 
No hay diferencia en cuanto al cuerpo interior, si el cuerpo físico es viejo o joven, frágil o fuerte. El cuerpo interior está fuera del tiempo. 
Si usted no puede todavía sentir el cuerpo interior, use otra puerta, aunque en últimas todas son una. 
De algunas ya he hablado extensamente. Pero las mencionaré de nuevo aquí brevemente:

1. 1º PUERTA: PERMANECER EN EL AQUÍ Y AHORA:
El Ahora puede considerarse la puerta principal. 
Cuando usted disuelve el tiempo psicológico por medio
de la conciencia intensa del momento presente, usted se vuelve consciente de lo No Manifestado tanto directa como indirectamente. 
Directamente, lo siente como la irradiación y el poder de su presencia consciente, sin contenido, sólo presencia.
Indirectamente, usted es consciente de lo No Manifestado a través del reino sensorial. En otras palabras, usted siente la esencia de Dios en cada criatura, en cada flor, en cada
piedra y usted comprende "Todo lo que es, es santo". 

2. 2ª PUERTA: DEJAR DE PENSAR:
Otra puerta a lo No Manifestado se produce dejando de pensar. 
Esto puede empezar con algo muy sencillo, como hacer una respiración consciente o mirar una flor en un estado de alerta intensa, de modo que no haya un comentario mental al mismo tiempo.
El pensamiento es parte del reino de lo manifestado. La actividad mental continua lo mantiene aprisionado en el mundo de las
formas y se convierte en una pantalla opaca que le impide hacerse consciente de lo No Manifestado, de la esencia sin forma y sin tiempo de Dios que hay en usted y en todas las formas y las criaturas. 
Cuando usted está intensamente presente, no necesita
preocuparse de la detención del pensamiento, por supuesto, porque entonces la mente se detiene automáticamente. 

3. LA RENDICIÓN:
La entrega -el abandono de la resistencia mental-emocional a lo que es- también se convierte en una puerta hacia lo No Manifestado. La razón para ello es sencilla: la resistencia interior lo separa de las demás personas, de usted mismo, del mundo que lo rodea. Fortalece la sensación de separación de la que el ego depende para su supervivencia. Cuanto más fuerte es la sensación de separación, más atado está usted al mundo de lo manifestado, al mundo de las formas separadas. Cuanto más atado está al mundo de la forma, más dura e impenetrable se vuelve su identidad formal. La puerta está cerrada y usted está separado de la dimensión interior, de la dimensión de la
profundidad. 
En el estado de entrega, su identidad formal se suaviza y se vuelve en cierta forma "transparente", de modo que lo No Manifestado puede brillar a través de usted.

Depende de usted abrir una puerta en su vida que le dé acceso consciente a lo No Manifestado. 
Entre en contacto con el campo de energía del cuerpo interior, esté intensamente presente, deje de identificarse con la mente, entréguese a lo que es, esas son todas las puertas que puede usar, pero sólo necesita usar una.

Eckhart Tolle 

EL KARMA


Alguien me pidió que hablara sobre "La ley de causa y efecto". 
Si creemos que somos el cuerpo y la mente, caemos bajo las leyes del karma, o de causa y efecto.
La causa y efecto existen debido al tiempo y al espacio. Si no hubiera tiempo y espacio, no habría causa y efecto. 
En realidad no existe el tiempo y el espacio y no hay causa y efecto. Pero en el mundo relativo existen. 
La causa y efecto es otro nombre para la ley de retribución —lo que siembras cosecharás— o la ley del karma. 

Para cada acción hay una reacción igual y opuesta. Esa es la ley de la física. Es lo mismo que la ley de causa y efecto. Todo lo que haces tiene una consecuencia, no hay escape de ella. A menos que te gires hacia dentro y ya no reacciones a nada. Entonces trasciendes la ley y eres libre. Pero mientras creamos todavía que somos el cuerpo, estamos bajo esta ley.

Así es como funciona: 
Si quieres cultivar naranjas y no sabes nada acerca de semillas, podrías tomar una semilla de un limón, sembrarlo en el suelo y esperar a que crezca un naranjo. 
La causa es la siembra de la semilla de limón y el efecto, el árbol limonero. La semilla se siembra en la tierra. La tierra es tu mente y las semillas son tus pensamientos. Y el efecto es el resultado que se obtiene de la siembra de semillas. 
Así que uno siembra una semilla de limón y crece un limonero. Pero luego te pones a llorar y gritas: "Yo quería naranjas", y dices: "Exijo naranjas". Y coges una rabieta, te pones histérico. A nadie le importa. Sembraste las semillas y esto es lo que estás recibiendo como resultado, limones. 
¿Por qué sembraste una semilla de limón? No lo sabes. 
Quizás sembraste una semilla de limón en una vida anterior. Creaste la causa en ese momento. Y el efecto vuelve ahora a ti después de muchas vidas, no como un naranjo, sino como un limonero. 
Lo mismo ocurre cuando vemos cosas que no entendemos. Por ejemplo, cuando Mahatma Gandhi murió, le dispararon. 
¿Por qué un hombre tan honorable como él recibiría un disparo? Las últimas palabras que dijo a su atacante fueron: "Te perdono y te doy las gracias hijo mío". Porque se daba cuenta de que en alguna otra vida había puesto en marcha la causa. Y este era el efecto que él recibía. Esto es lo que se llama "Karma Retardado".

Luego está el karma instantáneo. Como cuando pisas el borde de un rastrillo. Cuando pisas un rastrillo, ¿qué sucede? Te golpea en la cabeza. Esto se llama karma instantáneo. 

Tomemos otro ejemplo: 
Henry me invita a su casa. Entro en su casa y me voy al frigorífico, y digo: "¿Qué hay para comer?" Y como todo lo que tiene en la casa. 
Entonces le digo a Henry ¿me prestas tu coche? Y Henry que es un buen chico me dice, "claro". Así que tomo prestado el coche y destrozo su coche. Le rompo los faros, el parabrisas y lo vuelvo a aparcar como si nada hubiera pasado. Y Henry que es un buen chico, no dice nada. 
Entonces le digo: "Henry ¿me puedes prestar quinientos dólares?" Así que Henry que es un buen chico dice: "claro". Y yo sin esperar nunca devolvérselo, tomo el dinero. 
Ahora, ¿qué sucede?
Al no reaccionar, Henry se convierte en neutral. 
Cuando eres neutral, no acumulas karma de nuevo. Has terminado con esa parte de tu vida. 
Cuando reaccionas, acumulas karma. ¿Qué me sucederá? Tendré que experimentar el efecto en algún momento, de alguna manera, de lo que le he hecho a Henry. Tiene que volver a mí de alguna manera. Tal vez no en esta vida, pero volverá, no hay escape. 
Por eso, cuando vemos ciertas cosas en la vida que no entendemos, no debemos juzgar, porque todo está desarrollándose como se supone que debe hacerlo. 
Todo está bien y todo se desarrolla como debe.

Otro ejemplo: 
La gente va en busca de un Satguru, un maestro. 
Ellos van a todas las personas que pueden encontrar. ¿Y qué es lo que hacen? Tratan de aprender todo lo que pueden. 
Maman del Satguru hasta dejarlo seco. Tratan de absorber todo su conocimiento. Pero ¿le dan sus corazones? ¿Se entregan a él? ¿Cuidan de él? ¿Hacen algo por él? 
La mayoría de los occidentales no. Ellos sólo vienen a tomar, pero no a dar de sí mismos o cualquier otra cosa. Y cuando han escuchado lo suficiente se van a alguien más y hacen las mismas cosas. Así veinte años pasan, y luego se preguntan por qué no han hecho ningún progreso. 
La vida es algo recíproco. Ambas partes tienen que dar y luego se funden en una. Pero si una parte da y la otra parte toma, caen bajo la ley de causa y efecto. Y consiguen exactamente lo que dan.

Aquí está otro ejemplo: 
Decidí que mañana voy a robar el Security Pacific Bank. 
Así que llega mañana y escribo una nota. Y la nota dice: "Tengo 25 granadas de mano, un bazoka y una ametralladora en mi bolsillo, denme inmediatamente quinientos mil dólares o vuelo el banco". 
Lógicamente quien lee la nota está asustado, y me da los quinientos mil dólares. Y me alejo sin problemas, nadie me atrapa. Voy a Canadá. Pasan diez años. Entro en los negocios y tengo éxito, pero luego algo sucede y los recaudadores de impuestos vienen tras de mí. Hay un gravamen de impuestos de todos mis tratos con mi negocio y les debo quinientos mil dólares, que ellos recuperan de mí. Me voy a la quiebra y estoy de vuelta donde empecé.

¿Veis cómo todo se desarrolla? No hay errores. 
La ley se cumple. La única manera de escapar de esta ley es NO REACCIONAR A CUALQUIER COSA QUE VIENE A TI. Porque todo lo que te sucede es de naturaleza kármica. 
Si reaccionas, tú mismo estás creando más karma y estás acumulando más karma. 
Si te das cuenta de que no eres el fenómeno cuerpo-mente, llegas a ser totalmente libre y absuelto y emancipado. Y ya no hay más un ir y venir para ti. Te vuelves totalmente libre.

Pregunta: "Tal vez podría darnos algunos consejos sobre cómo no reaccionar, puesto que parece tan difícil."
Robert Adams: Es muy sencillo, cada vez que te enfrentas a un reto o a un problema, actúa pero no reacciones. 
¿Cuál es la diferencia? Cuando actúas eres espontáneo. Haces lo que hay que hacer, y se acabó. Cuando actúas planeas deliberadamente lo que vas a hacer. Cuando reaccionas, los pensamientos tienen que venir a ti. Y los pensamientos tienen miedo, ira, celos, cólera, frustración, venganza, lo que sea y luego reaccionas. Pero cuando actúas, no hay pensamiento. Simplemente lo haces y se acaba y sigues con tu vida. Esa es básicamente la diferencia.

Pregunta: "¿Qué pasa con las emociones, quiero decir, reaccionamos a las emociones?"
Robert Adams: Es lo mismo. Tu mente no conoce la diferencia entre un pensamiento y una acción. Tú sí. Así que cuando estás planeando matar a alguien, tu mente cree que ya has actuado y lo has hecho, incluso si nunca lo llevas a cabo. Y eso acumula más karma para ti. Los pensamientos son cosas.
Por ejemplo, la mente no conoce la diferencia entre un cáncer y un resfriado. Pero tú crees que el cáncer es mortal y un resfriado se pasa rápido. Así que si coges un resfriado, el sistema hará que pase rápido. Pero si tienes un cáncer, el sistema considera que es como la muerte. Por lo tanto viene el miedo, viene la preocupación y finalmente mueres. Pero tú has puesto en marcha la causa por tu creencia, así es como funciona. Así que los pensamientos y las acciones son lo mismo. No hay diferencia.

La idea es liberar tu mente de los pensamientos. No pensar más allá de tu nariz. Date cuenta cada vez que piensas, y pregúntate, "¿A quién vienen estos pensamientos? ¿Quién piensa estos pensamientos? ¿A quién vienen?" Y te darás cuenta de que vienen a mí. Yo pienso estos pensamientos. Todo está conectado al yo. Todos tus pensamientos están conectados al yo. Deshazte del yo y todos tus problemas se irán con él. Sigue al yo hasta su culminación. Concéntrate en la fuente del yo y descubrirás que el yo no existe, y serás libre.

El yo te conduce a la nada, a la libertad, a la liberación. Siempre y cuando tengas un sentido del yo, tienes problemas. Porque siempre dices, "estoy enfermo, soy pobre, soy feliz, soy infeliz," y así sucesivamente. Y estás viviendo en el mundo de la dualidad. Así que cuando sigues al yo, todos los conceptos desaparecen con el yo y no queda nadie que piense. Finalmente eres libre.
También deberías preguntarte, "¿Para quién es el karma? ¿Quién tiene que experimentar karma? ¿Quién tiene que experimentar la causa y el efecto?" Pronto te darás cuenta de que esto es sólo para tu ego, no para ti. Tú eres libre y no tienes nada que ver con eso. Al trascender el ego, el karma se va. Y te vuelves totalmente libre.

Pregunta: "¿Quién es el tú que se dirige al yo?"
Robert Adams: Tú mismo. Tu Ser.
Pregunta: "¿Y eso no es lo mismo que yo?"
Robert Adams: Lo mismo, sí. Yo, mí, todo es lo mismo. 
Si te preguntas, "¿A quién viene el karma?" Y luego dices: "A mí". Aférrate al mí, como cuando te agarras a una cuerda, y baja hasta el final de la cuerda. Cuando llegas al final de la cuerda, no hay nada. Así que cuando llegas al final del mí, existe la realidad. Y la realidad se encarga por sí sola. Así que no estamos en busca de la realidad, no estamos buscando la realidad, estamos simplemente tratando de dejar de lado las otras cosas. En la medida en que dejas de lado las otras cosas, en esa medida la realidad viene por sí sola. Y serás libre.

Un visitante preguntó a Bhagavan qué podía hacer para perfeccionar su atman:
Bhagavan: ¿Qué entiendes por atman y por perfeccionar?

Visitante: No lo sé. Precisamente por eso estoy aquí.

Bhagavan: El Ser o atman es siempre tal como es. No puede ser alcanzado ni mejorado. Lo único necesario es desembarazarse de la creencia de que el no-ser es el Ser, y de que lo irreal es lo Real. Cuando dejamos de identificar el cuerpo con nosotros mismos, lo que queda es el propio Ser.

Visitante: ¿Pero cómo podemos librarnos de esa creencia? ¿Venir aquí y exponer nuestras dudas no puede ayudarnos en el proceso?

Bhagavan: Siempre hacemos preguntas sobre las cosas que ignoramos, pero esas preguntas no pueden tener fin hasta que no sepamos quién es el que las hace. 
Aunque las cosas sobre las que hacemos las preguntas, son desconocidas para nosotros, no podemos tener dudas de que existe el que hace esas preguntas, y cuando te preguntas "¿Quién es el que pregunta?", todas tus dudas se desvanecen al momento.

Visitante: Desde las 5 de la tarde, todos los días, me concentro en el pensamiento de que sólo el Ser es real y lo demás irreal. Aunque llevo haciendo esto casi veinte años, no consigo concentrarme en ello más de dos o tres minutos, sin que mi mente se distraiga.

Bhagavan: La única vía para lograr el éxito es retrotraer a la mente cada vez que intenta ir hacia el exterior y fijarla en el Ser. No hay necesidad de meditación o mantras o japa o dhyana, ni nada por el estilo, porque ésta es nuestra naturaleza real. Lo único que se necesita es abandonar el pensamiento de los objetos distintos al Ser. La meditación no es tanto pensar en el Ser, sino abandonar los pensamientos sobre el no-ser. Cuando tú te desembarazas del pensamiento de los objetos exteriores e impides que tu mente huya hacia el exterior y la introviertes en tu interior y la fijas en el Ser, lo único que hay es el Ser.

Robert Adams 

Fuente: Camino al Despertar.


MEDITACIÓN SHIKANTAZA



Shikantaza significa “solo sentarse” y es el elemento central en la práctica del budismo Zen de la escuela Soto.
Su nombre original chino, “mo-chao”, significa “iluminación silenciosa.”
“Silenciosa” se refiere a no usar ningún método específico de meditación y a no tener pensamientos en tu mente.
“Iluminación” significa claridad.

“Solo sentarse” significa hacer zazen sin esperar obtener nada a cambio.
En la práctica, esto significa entregarse completamente a zazen y no hacer nada que no sea sentarse con la carne y los huesos.
“Solo sentarse” significa sólo poner atención a sentarse o sólo mantener la postura física de sentarse.
Mientras mantienes la postura sentada, deberías también tratar de establecer el estado “silencioso” de la mente. Al final llegas al punto donde la mente no se mueve y sin embargo está muy clara. Esta mente inmóvil es “silenciosa”, y esa claridad de la mente es “iluminación.” Esto es el significado de la “iluminación silenciosa.”

Shikantaza significa también, que Zazen es la practica esencial.
Dogen decía incluso que “solo sentarse” es suficiente y que no es necesario cantar sutras o mantras o quemar incienso. Basta con sentarse en zazen de todo corazón – sin agregar nada.

Zazen no es una técnica de meditación y menos aún un ejercicio de concentración. Zazen no es un ejercicio para alcanzar el despertar. Zazen es el despertar. La práctica y el despertar no pueden ser separados el uno del otro: sin despertar no hay práctica, sin práctica el despertar no es posible. Zazen despierta a Zazen.

En la práctica pura del Shikantaza, no hay apoyos o ayudas: no nos concentramos en la respiración, no contamos, no meditamos sobre algo, no observamos nuestros pensamientos – simplemente nos sentamos y practicamos con todo nuestro ser – sin agregar nada.
No se trata de renunciar a algo porque no es un cambio en el cual sacrificamos algo para obtener otra cosa. Se trata de un cambio profundo en la voluntad; significa aprender a aceptar las cosas como son y no desear otra cosa. Significa aceptar el ir y venir.
No es una teoría o el aprendizaje de un método – no es nada más que el regreso a la condición normal del cuerpo y el espíritu. La realización del equilibrio de nuestra existencia. Es la experiencia de la unidad absoluta.

“El camino más elevado no es difícil con tal de que estés libre de todas discriminaciones.” (Faith in Mind, poema del Tercer Patriarca del Chan Seng-Ts'an (d. 606).
Las “discriminaciones” pueden traducirse también como “elecciones,” “selecciones” o “preferencias.”
El camino más elevado no es difícil, si estás libre de elegir, seleccionar o de preferencias. Debes mantener la mente libre de discriminación y apego.
El método en el que se mantiene la mente libre de discriminación y de apego es lo que se llama aquí “silencioso.” Pero “silencioso” no significa que la mente se quede en blanco y no funcione. La mente está libre del apego, está clara, y sin embargo, aún funciona.

El maestro Hung-chi Chen-chueh (1091-1157), quien inventó el término “iluminación silenciosa” en su poema Song of Silent Illumination, dijo lo siguiente:
“En silencio, se olvidan las palabras.
En la claridad total, todo aparece.”

”Se olvidan las palabras” quiere decir que no experimentas palabras, ni lenguaje, ni ideas, ni tampoco pensamiento. No hay discriminación.
Esto en combinación con la segunda frase, “En la claridad total, todo aparece,” quiere decir que aunque no funcionen las palabras, el lenguaje y la discriminación, todo aún puede ser visto, escuchado, saboreado, etc.

Alguien me dijo que cuando emplea el método de la Iluminación Silenciosa, finalmente llega a un punto donde no hay nada allí y descansa. Esto no es la verdadera Iluminación Silenciosa. En la Iluminación Silenciosa todo está allí, pero la mente está inmóvil.
Una persona podría pensar que no tiene pensamiento porque los pensamientos vagabundos más grandes están ausentes, pero habrá pensamientos vagabundos pequeños y sutiles de los que no está consciente. Podría pensar que no hay nada allí y de esta manera dejar de practicar.

Ahora me gustaría explicar cómo usar el método de Shikantaza:
Primero, debes mantener la postura vertical. No te inclines ni a un lado ni al otro. Permanece claro acerca de tu postura, puesto que si practicas shikantaza, solamente sentarse, debes estar consciente de sentarte. También es importante mantenerse relajado.

A continuación, sé consciente de tu cuerpo, pero no lo consideres como tú mismo. Considera tu cuerpo como un automóvil que conduces. Tienes que manejar bien el automóvil, pero tú no eres ese automóvil. Si consideras tu cuerpo como ti mismo, serás molestado por el dolor, picor y otras aflicciones. Sólo atiende a tu cuerpo y sé consciente de ello.
Debes estar atento a tu cuerpo como un conductor debe estar atento al automóvil, pero el automóvil no es el conductor.

Después de un período de tiempo, el cuerpo se sentará de manera natural y no provocará problemas. Ahora puedes empezar a poner atención a la mente. Si estuvieras comiendo, tu mente debería ser la “mente que se dedica a comer,” y deberías poner atención a esa mente.
Cuando estás sentado, tu mente debería ser la “mente que se dedica a sentarse.” Contemplas esta mente sentada. Se alternan dos pensamientos diferentes: la mente sentada y la mente, o pensamiento, que contempla la mente sentada.
Primero contemplas el cuerpo sentado y poniendo poca atención a la mente. Cuando el cuerpo se relaja, contempla la mente.
¿Qué es la mente? ¡Es la mente sentada!
Cuando se desvanece tu atención, perderás la consciencia de esta mente sentada y volverán las sensaciones del cuerpo. Entonces, deberías contemplar nuevamente el cuerpo sentado.
Otra posibilidad radica en que mientras contemplas la mente, caes en un estado de letargo.” Cuando te vuelves consciente de esta situación, vuelven tus sensaciones corporales, y deberías volver a contemplarlas. Entonces estos dos objetos de atención, el cuerpo y la mente, también se emplean de manera alternativa.

En el estado donde contemplas la mente, ¿estás consciente del entorno externo, del sonido por ejemplo?
Si deseas escuchar sonido, lo escucharás, y si no deseas escuchar sonido, no lo escucharás. En este momento, ante todo pones atención a tu propia mente. Aunque podrías escuchar sonidos, estos no producen discriminaciones.

Hay tres etapas en esta práctica.
Deberías empezar por el principio y progresar hacia niveles más profundos. Primero, permanece atento de tu cuerpo. Luego permanece atento de tu mente y de los dos pensamientos alternativamente. La tercera etapa es la iluminación. La mente está clara y, como dijo el citado poema, “En silencio, se olvidan las palabras. En la claridad total, aparecen las cosas.” 

La iluminación siempre es instantánea. Es la práctica la que es gradual.
Como mencioné anteriormente, el tercer nivel de la Iluminación Silenciosa es la iluminación. Pero, ¿cómo uno puede llegar allí?
Mientras practicas, tus apegos, discriminaciones y pensamientos vagabundos se apaciguan de manera gradual. Al final, simplemente no tienes discriminaciones, pero este cambio es instantáneo.
Cuando se produce este cambio, estás en el estado “En silencio, se olvidan las palabras. En la claridad total, todo aparece.”

La meditación sentada puede reunificar una mente dispersa y estabilizar la aflicción.

El samadhi es cuando llegas al punto donde no existe ningún pensamiento errante en tu mente. En el samadhi, no hay ni una persona ni un problema que pueda afligirte. 
Del samadhi, puedes desarrollar la sabiduría de la no-mente. Ésta es la iluminación Chan. El alcanzar la iluminación es examinar tu propia naturaleza y estar libre de aflicción mental y enfermedad. Cuando estás siempre en este estado y sin retroceso, has alcanzado la “gran iluminación”. 
Sin llegar a tanto está la “pequeña iluminación”, en donde podrían surgir antiguas aflicciones pero al menos serás capaz de manejarlas.

Incluso sin iluminación, la meditación es un paso importante para tu transformación de la aflicción a la liberación.
La práctica es como un puente que puede conducir a la iluminación, aunque la iluminación no tiene nada que ver con la práctica. 


Zen, escuela Soto.
Fuente: Camino al Despertar.
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