lunes, 30 de mayo de 2016

LLEVA TU VIDA Extracto del libro La Verdad


¡Llevar realmente la vida de uno mismo...! ¡Qué concepto tan nuevo...!  Muchos ya llevan su propia vida y este texto tal vez no les va a aportar nada nuevo. Aunque, sabemos que la mayoría de personas aún les entregan sus vidas a los demás y, además piensan que así debe ser. Hay algo fundamental que antes podemos aclarar: toda persona que en un aspecto íntimo este permitiendo que otras personas les maneje, sentimos que es de origen kármico, por tanto, en principio no pueden tomar las riendas de sus vidas y seguirán por tiempo indefinido sintiéndose victimas de ciertas cosas. En verdad esto sucede así para ganar y ganar en las vidas de estas personas ya que es el cansancio y otros aspectos similares los que van a transformar sus vidas en sustentos más naturales. Sentimos que les es prácticamente imposible aun darse cuenta de la situación y es por esto que literalmente no saben lo que hacen. Estamos hablando de inconsciencia y no de irresponsabilidad. Para entenderlo mejor: nadie puede ser irresponsable por decisión propia en aquellos aspectos que aun duermen. Por tanto, aquello a lo que siempre llamamos pecado, es otra ilusión, sólo había inconsciencia, desconocimiento por haber olvidado Quienes Son. También sentimos que de nada sirve que intentemos forzarles el conocimiento de Quienes Son porque es algo que tienen que ver por ellos mismos, son ellos los que tienen que recordar. ¿Cómo podrían actuar desde una teoría que les dice otro, si no pueden confirmarlo ya que se niegan a practicarlo? Pongamos un ejemplo: si alguien así lee este texto, replicara con sus propios argumentos inconscientes pero bien válidos para él. Y si son bien válidos para él, está bien que así sea, esa es su vida por el momento. Si, bien, comprendemos que habrá un momento que tendrán que decidir si irse a otro lugar a practicar sus juegos, o quedarse tras haber comprendido el autoengaño cuyo sabor les parecía que era la vida. Pero tal vez sea más importante que tengamos claro que ellos cambiaran solo cuando lo decidan y, esto quiere decir que sucederá solo cuando comprendan el "error". Unos harán esta transformación ayudados por el dolor, otros por el miedo, otros simplemente comprenderán a medida que la luz siga avanzando. Hay más caminos que personas y cada uno es único e irrepetible. Por tanto, aquellos que están comprendiendo lo que ahora estamos lanzando es sencillamente algo muy elemental, muy básico: no puedes llevar tu vida si intentas llevar la de otros aunque lo hagas en aspectos menores. La libertad hacia los demás, debe ser total. Y no partimos de la falsa frase de que la libertad de otro empieza donde acaba la mía. No tienes forma de saber dónde empieza o acaba la del otro si quieres mantener el presente. La libertad del otro es siempre asunto del otro, no tuya, y él sabrá donde continuarla, nunca empezarla o acabarla porque siempre fue un ser libre. Lo que queremos decir es que no podemos hacer espacios acotados para ninguna libertad. Sería absurdo hablando de libertad. La libertad va por dentro, es infinitamente más que cualquiera de estas explicaciones y, al traducirla en hechos, desde un estado consciente, todos pueden sentir hasta donde pueden llegar sin irse a ningún extremo. Intentemos comprender esto: mientras más libertad acotes a otro, menos libre eres. Si de verdad quieres ser libre, se hace indispensable que quieras de corazón que los demás también lo sean. Dicho de otra forma: cuando estas enfocado en restar libertad a otro/os, eso mismo atraes a tu vida. Ha surgido de la nada otra ocasión donde se puede ver bien que todo es más sencillo. Si has comprendido lo anterior, podrás ver que cuando eres libre de verdad, también estas accionando correctamente la vida de los demás sin pretenderlo, porque ellos podrán querer hacer lo que tú haces y es muy posible que comiencen a comprender con mayor profundidad en qué consiste la libertad. No decimos con todo esto que cuando alguien te pida ayuda no se la des (si esta en tus manos) porque puedas saber que está muy dormido, sino que, a medida que practiques estas cosas, sentirás cada vez más hasta dónde llegar con determinadas personas. Y para esto dispones de la mejor y única herramienta que es tu zona emocional correspondiente a tu verdadera naturaleza (tu corazón).

     Mírate en el espejo real que son los demás, tus otros yo, tus hermanos de verdad, estate atento a todo sin ruido mental y tus otras habilidades que aun puedas desconocer empezaran a emerger con sorpresas cuando menos te lo esperes. ¡Se tú! No hay nadie que pueda hacer esto por ti. Vive desde adentro por haberte convertido en el centro de ti mismo/a. Y cuando esto te ocurra de verdad, ya no se te olvidara el mundo porque dejaras de llegar tarde AL AMOR.
Nuestro abrazo

TODO ES LA FUENTE


Todo cuanto sucede, proviene de la fuente. Todo suceso, comportamiento, actuación, deliberación, propuesta, decisión, insulto, emoción, castigo, alegría o ecuación vivida del tipo que sea, sucede de la forma que sucede porque la vida, la única que existe en todas partes, lo elige así. Es una decisión no planeada tal como entiende el ser humano los planes. Es una decisión que nace del sentir de la vida misma. Es una decisión espontánea. No está pensada tal como entiende el ser humano los pensamientos de lo que desea que ocurra.
Se da así (aunque al ego no le agrade), gracias al entorno energético del momento. Hay quien dice: se puede elegir otra cosa porque tenemos libre albedrío. Y quien escribe esto, dice: no vamos bien por ahí.
Lo explicamos: ¿vas a cambiar lo que desconoces que pasará? Si yo estuviera en tu lugar, no trataría de intentar cambiar nada. Porque si lo que quieres es cambiar lo que ya ocurrió respecto a lo que dice el ego que no le gusta, lo que estás intentado es corregir a la misma vida. Se te volverá a repetir la lección a la que te resistes. Dices con tus nuevos planes, que la vida se ha equivocado. Lo sueles hacer así acusando a otras personas de su error. Y esas otras personas son tú también. Son la fuente de donde proviene todo. Quien niega esto, se niega a sí mismo/a. Quien niega esto no comprende aún que la mente distorsionada le hace pensar así. Se enreda en esos pensamientos impropios y los sigue al pie de la letra. Quien niega esto dice que no tiene tiempo para pararse en estas cosas. Que hay cosas que importan más. ¿Hacerte daño importa más? No puedes estar siempre buscando al responsable de las cosas que te ocurren. Si te caes de una escalera, dices que estaba mal construida. Si alguien te llama algo, le devuelves la palabra agrandada. Si los demás deciden cambiar lo que no estaba en tus planes, se te desencaja la cara. ¿Hasta cuándo vas a seguir haciéndote daño?

Existe el libre albedrío, es verdad. Pero el libre albedrío no se te dio para alimentar los caprichos del ego. Caprichos que van de la mano de la energía enferma de la mente. Distorsión desde la que miras todo. El libre albedrío se te dio para Ser tú expandiendo en armonía con todos la mayor felicidad.

Hay algo que es fundamental entender para quien lo necesite. Un rey muy importante de una casa real que le guste su realeza, no se va a convertir en carpintero por mucho que se lo ofrezcas. De la misma forma, un ser de luz no va a dejar de ser luz, a no ser que en dicho cambio vaya a obtener una ganancia sustanciosa. Es por esto mismo, que muchos seres han elegido venir a la tierra, para ganar en evolución al tener experiencias que no podrían tener siendo luz. El plan es perfecto para poder desarrollar experiencias que en la luz no se pueden tener. Hacía falta para ello entonces un lugar donde sí pudieras cambiar aquello que en verdad eres, por lo que no eres. Por ejemplo este planeta. Fue necesario pues, que en el momento del nacimiento, olvidaras Quien Eres.
 
La evolución consiste en dicha experimentación de lo que no eres. Y es así porque cuando tienes experiencias que nunca antes has tenido, es cuando puedes saber acerca de ellas. Es cuando se crea un nuevo historial en ti, de ese mundo que antes era desconocido. En realidad, cuando no conocemos algo por propia experiencia, por mucho que nos cuenten, no podremos tener la seguridad hacia aquello de lo que se trata. Entonces, cuando ya has pasado por ahí, eso ya se queda registrado en tu ser para siempre. A partir de aquí, tienes nuevos conocimientos que te serán útiles en su momento para poder, por ejemplo, ayudar a otros a comprender. ¿Como vas a aprender las habilidades del carpintero si nunca ejerciste dichos conocimientos? Toda nueva experiencia te ofrece un saber que no puedes tener sin ella, sin la experiencia. Puedes quitarte de la cabeza que la evolución es un concepto abstracto al que pocos tienen acceso. La evolución consiste sencillamente en ejercitarse sobre aquellas cosas que se tienen a mano, sin más. Si cambias la forma de hacer las cosas, ya estás evolucionando, ya estás introyectando nuevas maneras de saber más.

Hemos necesitado de cuantas equivocaciones fuesen necesarias para ir comprendiendo que el camino no era por ahí. Cuando sabes esto, es cuando comprendes que nunca hubo error. Y  que ir por ahí (y ahora más que nunca por la de información que existe), duele. Y cuantas más veces sigas lo que nunca funcionó, más veces la existencia, la que somos todos, hará la magia necesaria para que llegues a alcanzar el entendimiento de Quien Eres. Comprender que eres la felicidad que ahora le toca pasar de carpintero a rey de nuevo. Es el mismo cambio por el que está pasando todo el planeta, Gaia incluida.
Un abrazo

EN EL PROCESO

EN EL PROCESO
Extracto del libro La Vida 
Javier G. Delgado & Leticia R. Villaseñor 

En el proceso de la vida, todas las cosas que nos rodean y todas las personas con las que nos encontramos más cualquier situación inesperada y todo sentir interno, forman parte de lo mismo: nada puede dejar de existir separado de la Unidad de todo cuanto Es. El ser humano ha intentado siempre la separación de dicha Unidad. Ese ha sido el juego, el gran juego, el único al que podía jugar atendiendo a las cartas que se repartió.

Ese es el esbozo principal, ahora vamos a desmenuzarlo para encajarlo mejor y así poder comprender.

Todo empieza al negar Quien Eres. Y esa negación se produce a partir de seguir aquellas informaciones que no resuenan por dentro. Para seguir componiendo la estructura en esta exposición, vamos a poner como ejemplo aquellas cosas que haces (si miras bien las veras) sin sentirlas hacer pero que en ti ya se han determinado como algo que hay que hacer con el impuesto añadido de debo hacerlas porque así me las enseñaron otros. Algunos van más allá y dicen creer sentirlas. En esa enseñanza, tu verdadero resonar interno nunca se tuvo en cuenta. En ese aprendizaje elegido en primera y última instancia por ti al dejarte llevar por otras manos, construiste algo. A partir de aquí, en la construcción de ese puente que hiciste tuyo y cruzaste, no pudiste tener en cuenta que alguna vez el puente se partiría en dos y tú te encontrarías al otro lado sin posibilidad de volver por ti mismo.
El puente es una analogía a lo que muchos llaman basura, otros le decimos energía enferma, otros le dicen zona manchada. Son solo palabras para explicar qué ocurrió. En realidad, le llames como quieras, es la construcción de la separación entre tu verdadera naturaleza y ese al otro lado del puente al que nosotros llamamos densidad. 
Sin posibilidad de volver por ti mismo significa que al haber olvidado quien eres, se ha instaurado en ti otra forma anti natura de ver la vida, mirar desde otro lugar diferente en la separación contigo mismo. Algunos lo llaman sentirse dividido, otros le dicen instalarse en el sufrimiento, otros, perder el norte, otros, simplemente perderse. En realidad cuando llevas mucho tiempo al otro lado del puente, comienza un periodo de cansancio que es general para todo el mundo. Esto es debido a tu alejamiento de ti mismo contigo mismo. Si te resuena que existen las muchas encarnaciones en muchos y distintos cuerpos físicos, tal vez hayas estado ya en cientos de ellos teniendo experiencias de separación. Hay personas que saben o intuyen que el puente ya se rompió. Éstas, tienen al menos un conocimiento básico de la realidad y es muy probable que cuando oigan cosas de verdad, les resuene antes que a otros y dependiendo del cansancio que tengan, optarán antes o después por regresar a sí mismos.
Ahora hablemos para los que ya vieron que el puente se vino abajo. La gran mayoría de los demás, los que están en la densidad, no están leyendo esto. Bien, pues no te queda otra que levantar el derrumbamiento, o, dicho de otra forma, has de volver por donde te fuiste. Volver reconociendo las huellas que marcaste en tu huida. En tu partida, cuando cruzabas el puente, moviste cosas, te llevaste otras contigo y fuiste cargando sin saberlo con aspectos que te fueron aplastando poco a poco. Ahora quieres soltar todo eso y lo quisieras hacer al momento. Pero para la mayoría no funciona así. Vivimos en una dimensión donde se requiere que hagamos una cosa cada vez. Y en ese una cada vez, sentimos que es importante para aprender otras.
Este libro habla de cómo volver a levantar el puente, volver a cruzarlo y olvidarte para siempre de construcciones absurdas. Pero el libro no te va a cambiar en nada. Que quede claro. Eres tu quien va a cambiar al ir recordando cosas porque no queremos que con el libro te enganches a otras relacionadas con la construcción de otros puentes. Queremos decir que todas las respuestas están en ti y no están en ningún otro lugar. Así que más te vale comenzar a confiar en ti mismo si quieres volver de verdad. Somos muy claros en esto porque es muy importante que sepas Quien Eres y lo demás no importa para que llegue en alguna ocasión a importarte de verdad la Vida.
¿TE RESUENA ALGO?

Nuestro abrazo


A LO QUE RESISTAS, PERSISTE Extracto del libro La Vida


LA VERDAD (Todos Somos la Verdad)

En todas partes se puede comprobar esto. 
Si digo eso no lo quiero, llega un mas de lo mismo. 
Y llega en su momento para que lo comprendas mejor. 
Si pongo resistencia hacia los demás, los demás y tú entrareis en ciertas polémicas. Si por el contrario no te respetas, tu vida contigo encajará antes o después que tampoco el camino va por ahí, aunque tu mente no quiera saber nada. Cada vez que no fluyes, tu Ser lo anota en su libreta dorada. Todo se anota. 
Nada faltará para que llegues a ser feliz. 
Libre de toda circunstancia que te encierre de nuevo en aquello que no eres. Si mantienes en secreto algunos miedos todavía, te decimos que van a salir a la luz. Y si esto te causa algún tipo de pudor o vergüenza, también saldría a flote. Así que, más adecuado es no complicarse la vida con nada. Más que... más adecuado, tal vez menos problemático, porque lo que importa ahora es que llegues a no depender de problemas. ¿y dónde está el problema de todos los problemas? Vamos hacia dentro pues, primero, y después contestamos la pregunta.
¿Ya oyes las cosas que expresas mediante la palabra? Cada vez más, cada vez te oyes más, y cada vez te das más cuenta de muchas incongruencias que decías antes y ahora controlas. Hay felicitaciones con hechos en tu alrededor que posiblemente también hayas notado con pequeños regalos de sentirte cada vez mejor contigo. Esos regalos te los da la energía misma que eres, y tras ella, la que te rodea. Algo que la mente siempre se pierde y así está bien que sea. Repetimos que la mente es solo una herramienta del Ser que cumple perfectamente su cometido, que no es el que la mente probablemente te diga si en ese decir se salta lo cotidiano. Sabéis que siempre intentamos hablar con un tono lo mas familiar posible para que se entienda por donde queremos ir transitando. Bien, entonces estamos en que tu vida desde tu individualidad física cambió en algunas más cosas y que has comprobado incluso otras siguiendo estos textos. Al menos ese es nuestro sentir. Eso mismo nos da una abundante emoción, te lo aseguramos. Esa emoción para nosotros es un fluir natural por los autores de estas palabras (sin olvidarnos que tu también escribes aquí). Tanto, que no sabemos aún por donde nos va a conducir lo que tu escribes en este lo que resistas, persiste. Así que no estamos dispuestos a resistirnos en tus palabras. Mas bien, vamos a fluir con ellas. Nos lleva esto a sentir que podemos hablar de lo que más te hace impedimento para fluir, que es algún contenido mental. La energía indispuesta. Vamos a trabajar algo esta palabra. Ya sabéis que utilizamos aquí la palabra indispuesta para referirnos a la parte enferma. Bien, y para verlo de forma mas gráfica, nos parece que la palabra indispuesta es asequible. Entonces, entremos con ella diciendo que no está dispuesta esa energía a la que aún inconscientemente le das juego, le das vidilla, repetimos, no está dispuesta a dar la cara por ti. Se entiende, ¿verdad? Pues es así exactamente como funciona, ni puede ni quiere ya que no está dentro de lo que se podría adaptar a lo pleno, a lo natural, a lo funcional, a eso que ya tienes mas claro visto desde la misma comprensión mental, ya que para comprenderlo, indudablemente tienes que utilizar la misma mente.
Bueno, esto ha podido parecer muy largo pero en realidad acabamos de describir un gran círculo si te has fijado. Todos los días lo haces muchas veces y no importa para que importe. Queremos decir que en este hacerlo muchas veces, si sigues estando atento a estos círculos, irás sabiendo de forma cada vez mas consciente, qué hacer o cómo proceder para manejar este tema de la mejor manera. Vamos a repasar alguna.
Mientras mas observación te tengas en todo al detalle de cuanto pienses, hables o hagas, más consciente de ti mismo te vas a volver. Dijiste por ejemplo, que ahora te escuchas más las cosas que dices. Bien, entonces estás mas consciente de todo fonema que sale por tu boca y, mas que el sonido, ya sabes, importa el significado de las palabras.
Vamos al ejemplo práctico. Si le dices a alguien: ya sabes que voy contigo, cuando en realidad por otro lado te dices desde la energía indispuesta que no vas a ir. Entonces ya puedes ir directo al final del círculo, porque te puedes dar cuenta que has perdido la conciencia, osea, te acabas de perder a ti mismo. Ha habido una resistencia al actuar en automático. En el intento de engañar al otro, te has engañado a ti. Y se te ha escapado, te dices. Lo viste después de suceder. Bueno, pero si lo has visto, aunque ya haya sucedido, en algo estás consciente. Ha compensado el suceso para que veas algo. La próxima vez no sabes qué va a ocurrir, no te compliques. El remedio a la energía indispuesta no es el planear para una próxima vez. Una próxima vez nunca sabemos cómo va a llegar. La próxima vez, la vida te va a plantear lo mismo de una forma inesperada. Eso para que aprendas a no esperar nada. Porque la vida no es un planear constante para perderte constantemente el presente. Algo que le encanta a la mente, tenerlo todo controlado, todo por si acaso esto o aquello. La mente ya sabes que ama el miedo por la vieja programación que tiene y desde la que lo mira todo. Para aquellas personas que piensen que estamos exagerando por la minuciosidad en los detalles (normalmente son mas propensas a tener problemas para encajar que todo es causa y efecto, que no hay casualidad, accidente), este texto aún no es para ellos. Para los que sientan que sí: prosigamos. Para poder controlar las grandes cosas de tu vida, primero tienes que aprender a manejar las pequeñas, ahí empieza el tema. Tu casa, primero por los cimientos.
Algo te va a ser enviado que en la mayoría de las veces, no le hace ninguna gracia a la mente (y si hay miedo a esto, anotación nueva a la libreta dorada, todo se anota, nada queda sin registro, esto es la vida real, no son ilusiones, por tanto tu próxima felicidad no puede convivir con miedos, hay cosas elementales que nunca cambian). Puede que tú, desde tu mente, lo sepas o no cuando llegue el momento. Lo que se te envía es el efecto que creaste en tu auto-engaño ya hablado. Tu fuiste el creador de ese efecto, no lo olvides para poder seguir recordándote. Mi experiencia me ha enseñado, que si existe un interés honesto por aprender estos funcionamientos naturales de la vida, el posible dolor con el que llegue acompañado el hecho, va a ser menor en la misma medida de los potenciales disponibles para cada momento a suceder. O sea, si tienes esa disposición a re-aprender, estás ejerciendo un fluir, una interrelación con la maestra inteligencia que te quiere enseñar para que dejes de tropezar. Entonces estas ayudando a suavizar la situación. Pero ojo, para esto solo se requiere que haya honestidad por tu parte. No puedes engañar a nadie. No puedes esconderte de nada. No existe un lugar así. Se te ve desde todas partes y se ve todo aunque la mente crea que estás solo.
Entonces, para el contexto de hoy, el problema de todos los problemas es MENTAL. Bien, vamos a la solución desde nuestra experiencia, desde el camino que nosotros anduvimos y nos funcionó. GRÁBATELO, grábatelo y grábatelo. Has de grabarte y tener claro que te engañaste. Esto es solo una forma de explicarlo. Todos podéis saber la mejor forma de grabar esto. La meditación es una gran ayuda. Otros prefieren un paseo por el campo a solas y estudiar bien esta situación. Hay muchas maneras, nosotros decimos aquí que es como ir a aprobar un examen que antes suspendimos. Entonces, estudia para ello. Sin miedo, de forma natural, con calma. Las prisas también te harán tropezar y nueva nota a la libreta. Pero que tienes potenciales sobrados para aprobar, sin duda. De lo contrario no estarías leyendo. Posiblemente estarás intuyendo que ese grábatelo es un poco universal para aplicarlo a muchas cosas que ocurren en tu vida diaria. Cuando tengas cierta práctica en esto y por lo tanto hayas aprendido a conocer a tu mente de forma que estés cambiando el chip, que estés viendo nuevas formas de pensar y por consiguiente dándote nuevas oportunidades de fluir con la vida, entonces este nuevo mecanismo lo va a aceptar tu mente de forma que la hayas educado para que no vaya contra ti y sí a favor.
Nosotros queremos que apruebes y por eso se te pasa gratuitamente el temario. Y vamos a seguir pasándolo por nuestro sentir. Ahora que tienes esta información, tienes con ella una mayor responsabilidad a estos respectos. De todas formas, lo que quieres es salir cada vez más del tipo de vida que llevabas. Entonces... todo está bien. ¿No? ¿Sí? Siéntete libre de elegir.
Aprobarás, lo sabemos ya. Nosotros no jugamos a hacernos daño con las dudas. Nuestra fe es ley e inamovible. Sólo nos falta contar con la tuya en todo. Queremos lo mejor para ti. Sin ti, el camino se corta. Contigo, todo nos es mas llevadero. Nuestro amor y el tuyo, cada día que pasa se acercan más. Tu resonar por dentro, más claro. Si te miras bien, nos ves. Todo sencillo. Siempre más consciente.

NOTA:
Quiero compartir con todos vosotros algo y aceros una, si cabe, petición. Llevo años escribiendo no solo libros, sino también siendo más cosas acerca de la Verdad de Quienes Somos con otras personas en otros medios y algunas charlas que también se han compartido. Si algo he ido viendo a lo largo de estos años, tal vez sea una participación cada vez más asumida de muchas personas que hablan desde ellos mismos acerca de las cosas que les inquietan con respecto a toda la gran y nueva información que existe gracias a la apertura que todos hemos ido teniendo sobre Quienes Somos. En este grupo me gustaría que entre todos experimentásemos algo así como comunicar cómo vemos y sentimos el nuevo tipo de vida que muchos ya estáis conociendo de diferentes formas. El hacer esto desde una visión personal, os digo por experiencia propia, que ayuda mucho a abrir otras puertas que además de acentuar la sanación, nos hace llevar una existencia más plena, más participativa y por tanto más acorde a nuestra verdadera naturaleza. En este caso, por ejem, es lo mismo que estoy haciendo yo ahora. Si alguien por otra parte tiene algunas dudas sobre cómo caminar con mayor seguridad en el ámbito que sea, siento que siempre hay alguien disponible para intentar tratar el tema que sea desde una postura lo más sana y abierta posible. También siento que cuando nos abrimos a la vida sin que nos importe el que dirán, o cómo me van a ver, abres más puertas. Cuando vas sin miedo, abres más, y así… os animo a que desde vuestros corazones podáis lanzaros sin expectativas a la magia que lleváis por dentro. Animaros a escribir vuestras propias cosas ¡!!! Siento que para muchos ya es el momento y esto es otra oportunidad que la existencia pone al alcance.

Un abrazo. EL CIELO OS AMA.

TODOS UNO; UNO TODOS.
Un abrazo

Mas allá del miedo, mas allá del daño

Somos el Espíritu. Somos Amor.
Cuando en el proceso de vivir recibimos un daño, este abre una herida en nuestro interior. Y a causa de los daños que hemos recibido, hemos desarrollado dentro de nosotros un enemigo formidable: el miedo. El miedo es un veneno que contamina nuestra vida; un demonio que nos hace gritar de espanto ante la vida, ante sucesos por los cuales podríamos cantar de gozo, si estuviéramos libres de él.
El miedo es un Amor golpeado.
El miedo es ambas cosas: el efecto de un daño, y la causa de otros daños. El resultado de que te hayan golpeado, y el motivo por el cual golpeas. El miedo va siempre emparejado con el daño.
Se ha enseñado en épocas recientes que todas las emociones que experimenta el ser humano pueden ser catalogadas bajo dos grandes grupos. Un grupo sería el de las emociones que provienen del Amor. Otro grupo sería el de las emociones que provienen del miedo.
En realidad, el Amor es nuestra naturaleza, es nuestra esencia y nuestra energía real, natural.
El miedo, por otro lado, tiene una existencia condicionada: surge a partir de los daños que el amor sufre.
Una forma en la que el miedo contamina nuestra vida surge cuando resultamos dañados  por nuestros semejantes o por las circunstancias de la vida. Pérdidas de seres queridos, sufrir escasez, humillación, o violación, etc., pueden ser causa de que el corazón se cierre para protegerse. Estos daños terminan socavando la expresión de lo que somos, bloqueando y enfermando nuestra energía. Como has sido dañado, levantas murallas que te impiden recibir el amor que viene del exterior (porque podría venir acompañado de dolor), y también bloqueas la expresión del amor que brota de tu interior (porque crees que expresarlo te hace vulnerable al daño).
Otra forma en la que el miedo toma posesión de nuestra vida es a través de las mentiras. Las mentiras son creencias que nuestra mente adopta como certezas sin que exista una experiencia o una observación que las respalde. “Haz lo que yo te digo, porque si no lo haces sufrirás un castigo eterno”. ¿Cómo aceptamos tener miedo a algo que desconocemos? Lo aceptamos al asociarlo con algo que sí conocemos. “Imagínate el peor dolor de tu vida y multiplícalo infinitamente: eso es lo que te pasará si me desobedeces”. Eso sería terrible, desde luego, así que entregamos nuestra vida a creencias y hábitos que no tienen sentido para nosotros, con el objetivo de evitar un sufrimiento que sólo existe en nuestra mente.
Al actuar y reaccionar de este modo, nos envenenamos y flagelamos desde dentro. No hizo falta que el golpe fuera tangible.De forma que aceptamos pasar la vida sufriendo incesantemente con el objetivo de evitar el sufrimiento eterno, qué ironía ¿no?
El camino que queremos andar lo elegimos nosotros.
Sin importar el camino que queramos andar, o los actos específicos que queramos ejecutar, siempre podremos andar nuestro camino de dos formas: con Amor o con Miedo.
Hay quien diría, incluso, que existen el camino del Amor y el camino del Miedo en sí mismos.
La Gracia de Dios y el castigo de Dios. Y somos nosotros quienes decidimos bajo cual nos cobijamos, cómo queremos interpretar la Vida y pensar acerca de ella.
Caminando bajo la Gracia tomas tus decisiones con libertad, sabiendo que aprenderás en el camino y que podrás abandonar cuando quieras las acciones negativas. Por acciones negativas, quiero decir, aquellas acciones cuyos resultados te trajeron sufrimiento. Bajo la Gracia, bajo el Amor, tienes Libertad para actuar y Responsabilidad por los resultados de tus acciones, pero no castigo.
Caminando bajo el Castigo, o el Miedo, te conviertes en una marioneta de los demás, y en un esclavo de las mentiras que ocupan tu mente. Bajo el miedo, tienes represión y la creencia de que eres bueno porque sufres mucho; pero no tienes Alegría, Responsabilidad, ni Libertad. Es posible, incluso, que al actuar con miedo cometas más acciones malsanas, porque nunca observarás directamente los resultados sensibles de tus acciones.
Nosotros tenemos siempre la capacidad de Decisión.
Nosotros aceptamos que nos dañen. Por debilidad, por ignorancia, por estupidez, por ser “buena gente”, etc., nosotros hacemos nuestro el dolor de otros. Somos nosotros quienes decidimos abrir nuestro corazón al dolor, al daño. Somos nosotros quienes decidimos también seguir dando alojamiento al daño.
Y siempre podemos decidir dejar de abrir las puertas de nuestro corazón al daño. Podemos elegir dejar de tomar prestado el dolor.
Podemos elegir también, repeler el daño que alguna vez aceptamos. Y sanar nuestras heridas. Y restaurar nuestro equilibrio. Y sanar nuestro amor. Y sanarnos a nosotros mismos.
Habiendo tanto Amor y tanto Gozo a nuestro alrededor, ¿Porque querríamos tomar el miedo y el dolor?
No nos dejemos engañar. El impulso de evitar el dolor y el daño en nuestras vidas es cuestión de tener sentido común, no de tener miedo. Los animales lo saben. La necesidad de mantenernos sanos y a salvo del daño es parte natural de la vida. El miedo, por otro lado, es un veneno que contamina nuestro interior y paraliza o enturbia nuestra capacidad de elegir. El Espíritu lo sabe. El cuerpo lo siente. Son cosas diferentes.
Somos Amor, y somos Libertad. Pero estamos heridos, y algunas de esas heridas se han infectado.
Volver a nuestro estado original (Ser Amor y Libertad, y expresarnos libres y amorosos) requiere que sanemos nuestras heridas y renunciemos al veneno. Ése es un acto digno de verdaderos guerreros espirituales.
Ser un guerrero…Recuperar tu herencia…Convertirte en quien eres en realidad…Vale la pena luchar por ello. Vale la pena vivir y morir por ello. De todas formas vamos a morir. Muramos luchando una lucha digna de nuestras fuerzas…viviendo una vida digna de ser vivida.
Recupera tu poder. El miedo, como enemigo, puede tener mucha fuerza e innumerables facetas. Puede ser, incluso, que nos de miedo enfrentar al miedo.
Recordemos un hecho fundamental: sin importar qué tan fuerte o multifacético sea el miedo que tenemos, actúa siempre con nuestro propio poder. Por definición, por lógica, por naturaleza, el miedo no puede tener más fuerza de la que tenemos a nuestra disposición; no puede ser más fuerte que nosotros, porque ningún parásito puede chupar más sangre que la que tiene el organismo que lo hospeda. El trabajo, por lo tanto, consiste solamente en reclamar nuestro poder de vuelta. En renunciar al miedo y en repeler de nuestro interior el daño, con todo nuestro poder. Con todo nuestro poder.
Con ignorancia y cobardía cedimos nuestro poder.
Con Sabiduría y Valentía lo reclamamos de vuelta. Así lo recuperamos.
¿Cuál Poder? El Poder de la Vida que Dios puso en nosotros. Y el Poder de Elegir, y poder hacer de Ella una obra de arte gozosa.
Luzignea.
http://universo-espiritual.ning.com/

domingo, 29 de mayo de 2016

El libro de los secretos (Deepak Chopra) SECRETO 8º (Segundo Escrito)


El mal no es tu enemigo
Secreto 8 (Segunda Parte)
Afecciones aparentemente incurables como el autismo infantil han sido sanadas por padres que dedican mucho tiempo y atención para sacar a un niño de la oscuridad. 
La oscuridad era una distorsión de la conciencia que necesitaba luz para curarse. 
La sombra en todas sus formas requiere conciencia en la forma de luz y amor, y el único límite para la curación es la medida en que estemos dispuestos a consagrarnos al proyecto. 
La sombra en sí no es mala, y por tanto, no es tu enemigo. 
Si las afirmaciones anteriores son ciertas, ésta debe serlo también. 
Me doy cuenta de que para muchas personas hay una enorme barrera en la forma de “el otro”, alguien fuera de ellos mismos cuya maldad es incuestionable. 
Hace cincuenta años, “el otro” vivía en Alemania y Japón; hace treinta años vivía en la Unión Soviética; hoy vive en Medio Oriente. A estas personas les resulta más fácil explicar el mal si no pierden de vista a “el otro”. 
Sin un enemigo, tendrían que enfrentar la presencia del mal en ellas mismas. ¡Qué cómodo es saber de antemano que estamos del lado de los ángeles! Ver la sombra en uno mismo desarma toda la idea de “el otro” y nos acerca a la afirmación del poeta romano Terencio: Nada humano me es ajeno. 
No obstante, ¿es posible eliminar tan rápidamente el mal absoluto? 
Las encuestas muestran que la mayoría de las personas creen en la existencia de Satanás, y muchas sectas religiosas creen firmemente que el demonio anda suelto en el mundo y modifica secretamente la historia mediante sus obras malignas. 
No parece que el bien tenga oportunidad de vencer al mal; tal vez su combate sea eterno y nunca se resuelva. 
De cualquier forma, tú puedes elegir en qué lado deseas estar. Este hecho elimina el absoluto del mal absoluto pues, por definición, el mal absoluto vencería siempre y no encontraría obstáculos en la fragilidad de las elecciones humanas. 
Sin embargo, la mayoría de las personas no acepta esta conclusión. 
Contemplan el drama del bien y el mal como si él y no ellos tuvieran el poder, hipnotizados por imágenes de la última epidemia de crimen, guerra y catástrofe. 
Ni tú ni yo podemos resolver como individuos el problema de la maldad en gran escala, y esta sensación de impotencia magnifica la creencia de que, al fin y al cabo, el bien no vencerá. 
Pero para lidiar con el mal hay que mirarlo, no con horror ni como si fuera un espectáculo, sino con la atención que prestarías a cualquier problema que te interesara seriamente. Para muchas personas es tabú mirar al mal; el tema de la mayoría de las películas de terror es que si te acercas demasiado, recibirás lo que mereces. 
Pero los hechos relacionados con la maldad personal son más triviales que terroríficos. En todos nosotros hay impulsos alimentados por un sentido de la injusticia. 
O sentimos que alguien nos ha hecho un daño imperdonable por el que albergamos rencores y resentimientos. 
Cuando eres tratado injustamente o sufres un daño en lo personal, la emoción natural es la ira. 
Si esta ira no puede salir se encona y crece en la sombra. Arremeter mientras la contienes resulta inútil. 
Esta ira conduce a un ciclo de violencia. 
La culpa puede hacerte sentir como una mala persona simplemente por tener un impulso o abrigar un pensamiento. Eso significa estar en un doble aprieto: si arremetes y regresas el daño que recibiste, habrás hecho algo malo, pero si mantienes la ira dentro de ti, puedes sentirte igualmente malo. No obstante, la violencia puede domarse descomponiéndola en fragmentos manejables. 
Las emociones negativas se alimentan de ciertos aspectos de la sombra que son manejables: ‰ La sombra es oscura. 
Todos tenemos una sombra debido al contraste natural entre oscuridad y luz. ‰ La sombra es secreta. Almacenamos impulsos y sentimientos que queremos mantener en privado. ‰ 
La sombra es peligrosa. Los sentimientos reprimidos tienen el poder de convencernos de que pueden matarnos o volvernos locos. ‰ 
La sombra está envuelta en el mito. 
Durante generaciones, las personas la han considerado guarida de dragones y monstruos.
La sombra es irracional. Sus impulsos luchan contra la razón; son explosivos y obstinados. ‰ La sombra es primitiva. 
Es indigno de una persona civilizada explorar este ámbito, apesta a osario, a prisión, a manicomio, a baño público. 
La negatividad recibe su poder del hecho de que se alimenta de todas estas características a la vez: una maldad secreta, oscura, primitiva, irracional, poderosa y mítica es mucho menos convincente si la descompones en una característica a la vez. Pero este proceso de fragmentación del mal no resultará convincente mientras no lo apliques a ti mismo. 
Hagámoslo entonces. 
Piensa en un tema candente en este momento: el terrorismo. Desde cualquier punto de vista, infligir terror en personas inocentes es un acto de cobardía y maldad infame. 
Ahora relaciónalo contigo. Imagínate tan encendido por la intolerancia y el odio religioso, que estás dispuesto a matar. 
(Si el terrorismo no tiene una carga suficientemente fuerte para ti en lo personal, examina algún sentimiento que puedas tener basado en el racismo, la venganza o el abuso doméstico, cualquier tema que provoque un impulso asesino en ti.) 
No importa cuan maligno sea tu impulso, puede descomponerse en pasos para resolverlo: Oscuridad. 
Pregúntate si en verdad eres tú quien tiene ese impulso, el tú que ves en el espejo cada mañana. 
La oscuridad se combate permitiendo entrar la luz. 
Freud llamó a esto remplazar el Ello con el Ego, lo que significa que el “Ello” (lo indomable en nosotros) necesita ser acarreado de vuelta al reino del “Yo” (la persona que sabes eres). 
Dicho de manera más sencilla: la conciencia necesita ir al lugar donde no se le permitió entrar. 
Reserva. 
Revela tu impulso maligno a alguien en quien confíes. 
La reserva se combate enfrentando honestamente las cosas que parecen vergonzosas o culpables. 
Abordas todos tus sentimientos frontalmente, sin negación. Peligro. Libera tu ira en voz alta y mantente con ella mientras disminuye. Proponte que esta liberación no sea simplemente dar rienda suelta a tu furia sino en verdad dejarla ir. 
El peligro se combate desactivando la bomba; esto es: encuentras la ira explosiva que acecha en tu interior y la disipas. 
La ira es el instinto primario de los impulsos malignos. 
Como todos los impulsos, se presenta con distintas intensidades, e incluso una furia intensa puede desinflarse hasta convertirse progresivamente en furia controlada, ira justificada, indignación y, finalmente, en ofensa personal. 
La ofensa personal no es difícil de disipar una vez que logras liberar la intensidad acumulada que se convierte en furia incontrolable. 
Mito. Piensa en un héroe que manejara tus sentimientos de manera diferente y siguiera siendo heroico. La violencia es parte del heroísmo, pero también lo son muchas otras características positivas. 
El mito es imaginativo y creativo. Por tanto, puedes pensar en cualquier mito y darle un giro distinto: Satanás se convierte en un personaje cómico en los milagros medievales, un ardid que lleva directamente a los cómicos villanos de las películas de James Bond. El mito no es sino metamorfosis; por tanto, este nivel nos presenta una manera poderosa de convertir a los demonios en ayudantes de los dioses, o en enemigos vencidos de los ángeles. 
Irracionalidad. Concibe el mejor argumento para no dejarte llevar por tu ira. No lo hagas emocionalmente: imagínate como un consejero adulto de un adolescente caprichoso que está a punto de arrumar su vida. 
¿Qué le dirías para que entrara en razón? La irracionalidad se combate con persuasión y lógica. Las emociones son mucho más apasionantes y poderosas que la razón, pero no serán capaces de escapar de su mundo, donde sólo los sentimientos prevalecen, mientras el proceso de pensamiento no les de una razón para sentirse de  otro modo. Por sí mismos, sin la mente, los sentimientos se mantienen iguales y crecen en intensidad con el tiempo. 
Un ejemplo común: imagina que estás enojado porque un niño de gorra roja rayó tu auto. El niño corre y escapa. 
Al día siguiente lo ves y lo alcanzas, pero cuando se da vuelta, descubres que es otro niño. La ira se convierte en embarazo porque la mente pudo introducir una idea simple: persona equivocada. 
Primitivismo. Sin excusas ni racionalizaciones, expresa tu furia como una bestia desbocada: gruñe» aúlla, retuércete, suelta tu cuerpo. Permite que lo primitivo sea primitivo, dentro de límites seguros. Los sentimientos primitivos se combaten en su propio nivel, como vestigios del cerebro primario. 
Te quitas el disfraz de persona civilizada. 
Este nivel de conciencia es aún más profundo que el de la emoción: el área más primitiva de todas, conocida como cerebro reptil, interpreta el estrés como una lucha de vida o muerte por la supervivencia. En este nivel experimentas tu sentido “razonable” de la injusticia como pánico ciego y ferocidad ciega. Aunque tus impulsos no alcancen nunca la violencia, los impulsos ordinarios se intensifican en la sombra, donde no puedes verlos. 
Siempre que te sientas resentido o enojado sin motivo, al borde de las lágrimas sin razón, sin poder explicar por qué súbitamente tomaste una decisión precipitada, estás sintiendo los efectos de la energía que se acumula de manera encubierta en la sombra. 
La sombra se ha acostumbrado a estar reprimida; por tanto, el acceso a esta región de la mente no es sencillo. 
El ataque frontal tampoco funciona. La sombra sabe cómo resistir; puede azotar la puerta y ocultar su energía oscura todavía más. Si recuerdas el concepto de catarsis de la tragedia griega, se pensaba que sólo al provocar un temor profundo en el público, éste podría abrirse y sentir piedad. La catarsis es una forma de purificación. En este caso se lograba de manera indirecta, haciendo ver al público acciones aterradoras de la vida de un personaje en el escenario. Pero este truco no siempre funciona. Tú puedes ver una película de terror y salir del cine completamente impasible, con el cerebro superior rezongando: “He visto esos efectos especiales antes”. (Del mismo modo, las noticias televisivas, después de 50 años de transmitir imágenes horripilantes de guerra y violencia, han hecho poco menos que habituar a sus espectadores a ellas, o peor, las han convertido en entretenimiento.) Sin embargo, la descarga es natural para el cuerpo, y por el simple hecho de observar estas energías de la sombra les damos acceso al nivel consciente de la mente. 
Las personas asumen que el lado oscuro de la naturaleza humana tiene un poder incontenible; Satanás ha sido enaltecido como el equivalente de un dios negativo. 
Pero cuando se le descompone, el mal resulta ser una respuesta distorsionada a situaciones cotidianas. Imagina que es de noche y estás en una casa a solas. En algún lugar de la casa se produce un ruido. Inmediatamente reconoces el crujido de una puerta que se abre. Cada uno de tus sentidos se pone en alerta máxima y tu cuerpo se congela. 
Con dificultad reprimes el impulso de gritar, pero eres presa de una terrible ansiedad. Un ladrón! ¡Un asesino! Todos hemos sufrido segundos agonizantes como éstos, sólo para descubrir que el crujido se debía a una tabla suelta o a la llegada inesperada de alguien. 
Pero, ¿qué ocurrió realmente en ese momento de pánico? 
Tu mente tomó un insignificante trozo de información del entorno y le adjudicó un significado. El crujido de una puerta no tiene significado en sí mismo, pero si inconscientemente albergas temores de ser atacado en la oscuridad —y es imposible no albergar temores como ésos— el salto de un trozo de información sensorial a la ansiedad máxima parece automático. 
Pero en el intervalo entre el ruido y tu reacción se coló una interpretación, y fue la intensidad de ésta (“¡Alguien está entrando! ¡Me va a asesinar!”) la que creó el peligro. 
Mi planteamiento es que el mal nace de la separación entre cuerpo y mente. No existe un poderoso gobernante en el reino del mal. Satanás comenzó como un momento de estímulo sensorial que se salió totalmente de control. 
Piensa en el miedo a volar, una de las fobias más comunes. 
Las personas que la padecen suelen recordar vividamente cuándo comenzó. Iban en un vuelo y de repente —tal como con el crujido de la puerta— un ruido o una sacudida del avión hipersensibilizó su percepción. 
Sensaciones insignificantes como la vibración de la cabina o el sonido irregular del motor, repentinamente se volvieron siniestras. Entre estas sensaciones y la reacción del miedo, 
hubo un intervalo de una fracción de segundo. 
Aunque pequeño, dicho intervalo dio lugar a que una interpretación (“¡Vamos a estrellarnos! ¡Voy a morir!”) se adhiriera violentamente a lo que el cuerpo estaba sintiendo. 
Un instante después, los síntomas típicos de la ansiedad —manos sudorosas, boca seca, pulso acelerado, mareos y náusea— contribuyeron a la persuasión de la amenaza. 
Los fóbicos recuerdan ese primer momento de pánico incontrolable sin ser capaces de dividirlo en segmentos. 
Por lo tanto, no se dan cuenta de que ellos crearon esa reacción. El temor fue consecuencia de los siguientes ingredientes: Situación. A una situación normal se le matiza con algo inusual o ligeramente estresante. Respuesta corporal. 
Experimentamos una reacción física relacionada con el estrés. Interpretación. A estos síntomas físicos se les interpreta como señales de peligro, y de manera inconsciente, la mente salta a la conclusión de que el peligro debe ser real. 
(La mente inconsciente es precisa; ésta es la razón por la que las pesadillas parecen tan amenazadoras como los sucesos reales.) 
Decisión. La persona elige pensar: “Estoy asustado ahora”. Como estos ingredientes se fusionan rápidamente, parecen una sola respuesta cuando en realidad es una cadena de breves acontecimientos. Cada eslabón de la cadena es una elección. 
La razón por la que no damos a cada sensación una interpretación reside en que la mente humana fue construida para encontrar significados en todas partes. 
Las fobias pueden tratarse dirigiendo lentamente al individuo fóbico por esa primera cadena de sucesos y permitiéndole elaborar nuevas interpretaciones. 
Al retrasar la respuesta y darle tiempo a la persona para analizarla, el nudo del miedo puede desatarse. 
Gradualmente, los ruidos asociados con el vuelo regresan a su terreno neutral e inofensivo. El fugaz intervalo entre sensación e interpretación es el lugar de nacimiento de la sombra. Cuando entras en el intervalo y ves cuan intangible es todo, los fantasmas empiezan a dispersarse. 
Actualmente el terrorismo está muy presente en la mente de las personas, por lo que no podemos pasar por alto el asunto de la maldad colectiva. Las dos preguntas más perturbadoras son: ¿cómo fue que las personas comunes consintieron en participar en tal maldad? y ¿cómo fue que personas inocentes llegaron a ser víctimas de tales atrocidades? 
El experimento de la prisión de Stanford y nuestro examen de la sombra se acercan a responder estas preguntas, aunque no puedo dar una respuesta que satisfaga a todos: siempre que surge el tema de la verdad, todos nos vemos confrontados por nuestras propias sombras. 
¿Qué pude haber hecho por Auschwitz?, dice una voz en nuestro interior, generalmente en tono culpable y acusatorio. Ninguna respuesta revertirá el pasado, pero es importante darse cuenta de que no debe esperarse eso de ninguna respuesta. 
El mejor enfoque a propósito de la violencia colectiva no es seguir recordándola sino renunciar completamente a ella en tu interior, de manera que el pasado se purifique a través de ti. 
Mi mejor respuesta a “¿cómo fue que personas comunes consintieron en participar en tal maldad?”, está en las páginas que acabas de leer. El mal nace en el intervalo. El intervalo no es propiedad privada de nadie, contiene respuestas y temas colectivos. 
Cuando una sociedad entera acepta el tema de “los intrusos” que causan todos los problemas, el mal tiene en cada individuo un padre y una madre.
No obstante, en todos los casos de maldad colectiva hubo individuos que no se identificaron con el impulso común; se resistieron, huyeron, se escondieron e intentaron salvar a los demás. 
Es la elección individual la que determina si nos sintonizamos con el tema y consentimos en llevarlo a cabo. 
La segunda pregunta, “¿cómo fue que personas inocentes llegaron a ser víctimas de tales atrocidades?”, es más difícil porque la mente de casi todos ya está cerrada. 
Quien pregunta no quiere una respuesta nueva. 
Hay demasiada ira justificable, demasiada certeza de que Dios volvió la espalda, de que nadie quiso arriesgar su vida para detener el terrible mal hecho a otros. ¿Estás seguro de estas cosas? Estar seguro es lo opuesto a estar abierto. 
Cuando me pregunto por qué murieron seis millones de Judíos o por qué fallecieron multitudes igualmente inocentes en Ruanda, Camboya o en la Rusia estalinista, mí motivo es liberarme en primer lugar de mi ansiedad. 
Mientras me invada la angustia, la ira Justificada o el horror, mi capacidad de elegir estará totalmente inhabilitada. 
Lo que debería elegir con toda libertad es la purificación, una vuelta a la inocencia hecha posible por la impresión causada ante lo que ocurre cuando no se cultiva la inocencia. 
Tú y yo somos responsables por nuestra participación en los elementos del mal aun cuando no los llevemos a cabo en gran escala. Creer en ellos mantiene activa nuestra participación. 
Es nuestro deber no creer en la inocuidad de la ira, los celos y el enjuiciamiento de los demás.
¿Hay alguna razón mística por la que una persona inocente se convierte en blanco del mal? Por supuesto que no. 
Las personas que hablan del karma de las víctimas como si algún destino oculto hubiera provocado esa lluvia de destrucción, hablan desde la ignorancia. 
Cuando una sociedad entera participa en la maldad colectiva, el caos externo refleja el desorden interno. 
La sombra ha hecho erupción a gran escala. 
Cuando esto ocurre, las víctimas quedan atrapadas en la tormenta, no porque tengan algún karma oculto, sino porque aquélla es tan violenta que traga a todos. 
No considero que la relación del bien y el mal sea una lucha de absolutos; el mecanismo descrito, en el que las energías de la sombra acumulan poder privando a la persona de libre albedrío, me resulta muy convincente. 
Puedo ver que esas energías oscuras operan en mí, y tomar conciencia es el primer paso para iluminar la oscuridad. 
La conciencia puede reelaborar cualquier impulso. 
Por tanto, no acepto que existan personas malas, sólo personas que no han enfrentado sus sombras. Siempre hay tiempo para hacerlo, y nuestras almas están abriendo caminos constantemente para dejar entrar la luz. 
Mientras esto ocurra, el mal nunca será esencial para la naturaleza humana.
 CAMBIA TU REALIDAD PARA ALBERGAR 
 EL OCTAVO SECRETO
El octavo secreto trata sobre la “energía oscura” de la mente, para tomar una expresión utilizada en física. 
La sombra está fuera de la vista. 
Para encontrarla debes consagrarte a un viaje de descenso. Piensa que este viaje consiste en regresar para recuperar partes de tu vida que abandonaste porque te sentías muy avergonzado o culpable por ellas. 
La ira que surge de la sombra está vinculada con sucesos del pasado que nunca se resolvieron. Ahora, esos sucesos han quedado atrás, pero sus residuos emocionales no. 
La vergüenza, la culpa y el temor no pueden abordarse mediante el pensamiento. 
La sombra no es una región de pensamientos y palabras. 
Aun cuando recuerdes repentinamente esas emociones, estás utilizando una parte del cerebro superior —la corteza— que no puede alcanzar la sombra. 
El viaje de descenso empieza sólo cuando encuentras la puerta al cerebro primario, donde la experiencia se organiza no con base en la razón sino en sentimientos intensos. 
Hay un drama desarrollándose en tu cerebro primario (identificado con el sistema límbico, que procesa las emociones, y el cerebro reptil, que reacciona en función de amenaza y supervivencia puras). 
En este drama, muchos asuntos que serían interpretados razonablemente por el cerebro superior (quedar atrapado en el tránsito, perder en un negocio, ser ignorado para un ascenso en el trabajo o rechazado por una chica al invitarla a salir) desencadenan respuestas irracionales. 
Sin que te des cuenta, los acontecimientos cotidianos provocan que tu cerebro primario llegue a las siguientes conclusiones: ‰ Estoy en peligro. Puedo morir. ‰ Debo atacar. ‰ Estoy muy lastimado, nunca me recuperaré. ‰ Estas personas merecen morir. ‰ Me están haciendo sufrir. ‰ No merezco existir. ‰ No hay esperanza; estoy perdido en la oscuridad para siempre. ‰ 
Estoy maldito. ‰ Nadie me ama. 
Para comunicar estos sentimientos tuve que verbal izarlos, 
pero en realidad la manera más apropiada de verlos es como energía: fuerzas pujantes e impulsivas con ímpetu propio. 
No importa cuan ajeno te sientas a estas energías de la sombra, están en ti. Si no fuera así, estarías en un estado de libertad y alegría ilimitadas. Estarías en la unidad, el estado de inocencia que se recupera cuando la energía oculta de la sombra ha sido purificada. Hoy puedes empezar a encontrar el camino hacia la sombra mediante tus sentimientos. 
Las energías de la sombra se manifiestan cuando: ‰ 
No puedes hablar de tus sentimientos. ‰ 
Te sientes fuera de control. ‰ 
Sientes un ataque de pánico o terror. ‰ 
Quieres sentir intensamente, pero tu mente se pone en blanco. ‰ Rompes en llanto sin razón. ‰ 
Sientes una aversión irracional contra alguien. ‰ 
Una discusión razonable termina en riña. ‰ 
Atacas a alguien sin provocación. 
Hay muchas otras maneras en que la sombra se entrelaza con las situaciones cotidianas, pero éstas se cuentan entre las más comunes. Lo que tienen en común es que se rebasa un límite: una situación controlada provoca inesperadamente ansiedad, ira o temor. La siguiente vez que experimentes esto, verifica si te sientes culpable o avergonzado de ti mismo; sí es así tocaste, aunque sea brevemente, la sombra.
Permitir una erupción de sentimientos irracionales no es lo mismo que liberarlos. Dar rienda suelta a tus emociones no es lo mismo que purificarlas. No confundas arrebato con catarsis. La energía de la sombra se purifica mediante los siguientes pasos: ‰ Surge el sentimiento negativo (ira, pesar, ansiedad, hostilidad, resentimiento, autocompasión, desesperanza). ‰ 
Tú pides liberarlo. ‰ Experimentas el sentimiento y lo sigues adonde quiera ir. ‰ El sentimiento se va a través de la respiración, el sonido o las sensaciones corporales. ‰ 
Sientes liberación y comprendes el significado del sentimiento. El último paso es el decisivo: cuando una energía de la sombra se va, la resistencia desaparece y ves algo que no veías antes. 
La comprensión y la liberación van de la mano. 
El viaje de descenso consiste en hallar tu sombra muchas, muchas veces. Emociones tan intensas como vergüenza y culpa se revelan sólo un poco cada vez, y conviene que así sea. 
Sé paciente contigo y sin importar cuan poco creas haber liberado, di: “Ésa es toda la energía que estaba dispuesta a soltarse ahora”. No tienes que esperar erupciones violentas de la sombra. Dedica un tiempo a una “meditación de la sombra” en el que te permitas sentir lo que quiera surgir. 
Entonces puedes comenzar el proceso de pedir que se libere. Ejercicio 2: la escritura como catalizador 
Otro catalizador para llegar a las energías de la sombra es la escritura automática: toma una hoja de papel y empieza escribiendo la oración; “Me estoy sintiendo muy ___ ahora”. Llena el espacio en blanco con cualquier sentimiento que surja —de preferencia uno negativo que hayas guardado ese día—, y sigue escribiendo. No te detengas, escribe lo más rápido que puedas y anota cualquier palabra que quiera fluir. 
Otras oraciones para iniciar este ejercicio: “Lo que debí decir fue ___.” “No puedo esperar decirle a alguien que yo ___.” “Nadie puede impedirme decir la verdad acerca de ___” “Nadie quiere escucharme decir esto, pero ___.” 
Mediante estos catalizadores, te estás dando permiso de expresarte, pero lo más importante es tener un sentimiento prohibido. Por eso las palabras no importan. 
Una vez que accedas al sentimiento podrá empezar el trabajo real de liberación. 
Necesitas seguir adelante, sentirlo plenamente, pedir su liberación, y seguir adelante hasta que logres comprenderte un poco más. Tal vez sea necesario un poco de práctica antes de lograr una liberación profunda, pero los muros de la resistencia se vendrán abajo paso a paso. 
La sombra está sutilmente entrelazada en la vida cotidiana. 
Pero nunca tan oculta que no puedas sacarla a la luz. 
Deepak Chopra.
http://rosacastillobcn.blogspot.com.es/
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