sábado, 1 de abril de 2023

LA LUZ Y EL AMOR DE UN SER EN EXPANSION

 

La sanadora espiritual Barbara Ann Brennan nos explica como se logra la luz y el amor de un ser en expansión. Recomendado para los dedicados a sanar.

 

Sentid la luz difundiéndose en vuestro interior, en cada célula de vuestro cuerpo. Arraigaos en el suelo y conectaos con vuestro objetivo de estar aquí. ¿Cuál es la misión que os aguarda en este preciso momento? ¿Para qué habéis venido, y qué hay por aprender en este preciso instante de vuestro despliegue? En lugar de pensar en lo que debéis ser a continuación, trasladaos al momento de despliegue dentro de vosotros y permaneced apaciblemente dentro de cada célula de vuestro cuerpo; no penséis en quien deseáis ser, sino en quienes sois en este momento.

 

Cuando avancéis por vuestra expansión, luego por la estasis/comunión, y más tarde descendáis al ser en la contracción, seguid la oscilación en toda su trayectoria. Encontraréis una capa de dolor, pero superadla para llegar hasta el niño. Cuando cojáis al niño de la mano, profundizad hasta el núcleo de vuestro ser, hasta vuestra individualidad, y adentraos en ese núcleo hasta el gran vacío que existe en el interior del ser.

 

«Experimentad ese gran vacío, ya que representa vuestro potencial».

 

Dentro de ese vacío vibra toda la vida, llena, pero nonata. Aquí hay una gran calma. Permaneced en la gracia de ese vacío interno. Ese vacío no está hueco, aunque pueda parecerlo desde el nivel de la personalidad. Cuanto más se entra en ese vacío dentro del ser, más vida se encuentra. Simplemente, rendíos a la seguridad y a la gracia de ese centro interno, liberándoos de todas las ataduras.

 

Cuando se produzca un movimiento a partir de la aparente nada, seguid la expansión del impulso de vida que va hacia fuera, llenando el espacio de vida inmanifiesta. A medida que subáis hacia el exterior, sentiréis ese impulso de vida atravesar los niveles de vuestro campo aural. Habrá un nivel en el que la mente vuelve a empezar. Si continuáis, pasaréis por todos los niveles de vuestro campo y por toda la experiencia personal que hay dentro de cada nivel.

 

Estáis experimentando la manifestación de la vida.

 

Estáis experimentando el proceso creativo. Esta expansión se perpetúa hacia fuera indefinidamente. Dejad que vuestra conciencia siga ese impulso hasta donde sea capaz. Sabed que ese impulso va a los límites más distantes del universo. Son sólo vuestras imágenes las que os limitan. Llevad vuestra conciencia a este proceso. Cuando os extendáis, alcanzad una esfera de 360 grados lo más lejos que lleguéis. Extendeos a través del universo infinito. Allí entraréis en comunión con todo lo que está fuera o aparentemente fuera. Es allí donde tiene lugar la fusión. Permaneced en ella. Luego, cuando vuestra oscilación creativa se repliegue, seguidla una vez más.

 

Esta expansión y contracción tiene lugar en todo momento. Es un impulso de expansión/estasis y contracción/estasis múltiple. Hay impulsos rápidos e impulsos lentos. Hay pulsos de los que jamás podréis tener conciencia mediante la mente consciente, ya que son inconcebibles.

 

Y así, cuando volváis a viajar hacia dentro, pasaréis una vez más por los niveles del campo. Mientras se devuelve aquello que habéis aprendido a todos los niveles de vuestro campo y por tanto a vuestra personalidad, los nuevos regalos aportan luz a vuestra individualidad. A medida que esa luz acceda al interior del campo, las partes de vuestro ser que están estancadas dentro de vuestra imagen negativa se iluminan. Cuando la luz incide en el olvido por vez primera, muchas veces se experimenta dolor. Porque evoca recuerdos. Evoca una energía y una conciencia que no han sido claras. Al principio del proceso, a medida que recorráis los niveles emocionales del campo, sentiréis vuestro dolor emocional. No detengáis la marcha. Seguid aportando luz y rociar con ella todas esas decepciones, todos los temores, todos los pesares, todas las tristezas, toda la aflicción que habéis experimentado en vuestra vida. Si seguís el impulso en su trayectoria descendente, aportando luz y la comprensión de que sois uno con todo lo que es, seréis uno con el dolor. Sois uno con los individuos que están implicados en ese dolor. Y así, en la fusión de la dualidad que aparentemente existe entre vosotros y aquéllos implicados en un incidente doloroso en vuestra vida, nace el amor. Porque aquello que es tocado por la luz creará amor. Porque la comunión crea amor. A medida que profundicéis en el dolor y el miedo, el propio proceso de esta comunión crea amor. Es llevado hasta el niño interno y colocado a sus pies, y ese amor toca la herida original del niño y se cura. Sigue bajando hasta la estrella del núcleo, la esencia de quien sois. Una vez más, accedéis al vacío, después de haber traído más luz a la luz interna. Permaneced en la madre en gracia. Con esta gracia, estáis en comunión con la gran madre, y nuevamente nace el amor.

 

Posteriormente, comienza el movimiento hacia el exterior. El niño, una vez saciado, se aleja. Habiendo nacido del amor, entra en sí mismo, siente su ser individual y su cuerpo. Le gusta y ama lo que siente. Tiene más amor por sí mismo. Se comprende y de este modo descubre su valor. Siendo valioso, siente su amor por los demás y sigue hacia fuera. Este amor por los demás evoca el amor de éstos. El niño recibe el amor y la valoración que le devuelven los demás. La valoración amorosa aporta valentía mientras la conciencia del niño se extiende a través de la voluntad divina. Siente su integridad y su divinidad y entra en éxtasis espiritual. Al entrar en éxtasis espiritual, el niño es llevado a percibir el modelo perfecto y el conocimiento de la mente divina. Sale al exterior, a través de los límites lejanos del universo, hacia lo que se ha llamado el padre, y se acerca a la fusión una vez más. Vuestro ser interno se desplaza a través del universo manifiesto, creando más vida en el proceso, aportando los regalos que el ser individual ha manifestado al universo.

 

Así es el proceso creativo. Disuelve el dualismo. De este modo, vosotros creáis el mundo que os rodea: mediante la expansión, estasis y comunión con el universo que hay alrededor; y la contracción, estasis y comunión con vuestra individualidad interior. Es vosotros... El ser expansivo

 

Aquello que es tocado por la luz creará amor. Porque la comunión crea amor.

 

Barbara Ann Brennana

lunes, 27 de marzo de 2023

SEGUIMOS APRENDIENDO EXTRACTO 1

 

 


SEGUIMOS  APRENDIENDO  DEL  TAOISMO SIGLOS  DESPUES

La sabiduría del Tao Te Ching de Lao Tsé, uno de los libros más bellos, sigue vigente: desde la estética zen hasta la filosofía del "no hacer" o wu-wei.

 

Tao: yin yang

 

· "El Tao que puede ser expresado, no es el verdadero Tao. El nombre que se le puede dar, no es su verdadero nombre". Así comienza uno de los libros más enigmáticos y sugerentes de UNSPLASH

 

"El Tao que puede la historia de la humanidad: el Tao Te Ching, de Lao Tsé.

 

Si bien el taoísmo aparece como doctrina alrededor del siglo vi antes de nuestra era, el propio Lao Tsé no pretendía ser original y redactar una obra personal, sino que se hacía heredero de una tradición inmemorial.

 

Existen numerosas traducciones y ediciones del Tao Te Ching. Destacan la traducción del chino realizada por Onorio Ferrero (editada por Ignacio Prado) y la publicada por RBA.

 

Escrito en caracteres ideográficos, constituye la esencia del llamado taoísmo, una doctrina espiritual que –junto al confucianismo– ha impregnado la vida y cultura chinas hasta la llegada de la barbarie maoísta en el siglo XX: todos los viajeros europeos resaltaban en sus crónicas que la China antigua se caracterizaba por la armonía que se desprendía de su arte, arquitectura, cocina e incluso vida social.

 

Y si los criterios y máximas de Confucio ordenaban la sociedad en cuanto a leyes y formas de comportamiento, Lao Tsé y sus discípulos expresaban el ideal taoísta, alejados de ciertos convencionalismos y en busca de la verdad interior.

 

No se consideraba contradictorio que una misma persona pudiera ser confuciana de día, siguiendo la etiqueta palaciega o de los funcionarios, y taoísta de noche, meditando en silencio o escribiendo poemas de insondable belleza.

 

 

 

Daniel Bonet

 

Fuente: CUERPOMENTE


NO A LA MEDITACIÓN COLECTIVA PARA ABRIR PORTALES

 



Hemos hablado ampliamente sobre la situación de muerte, dolor, incertidumbre y confinamiento en el que nos encontramos. También hemos reiterado hasta la saciedad que esto había sido organizado desde las alturas para restringir nuestras libertades y llevarnos a un estado más de manipulación y control, plan programado por los “amos del mundo” e implantado por sus marionetas, los políticos. Hasta aquí todo claro.

 

En este post quiero alertar sobre la manipulación espiritual, es decir, las meditaciones grupales mundiales que se están organizando para abrir portales dimensionales, armonizar el planeta y sanarnos colectivamente. Me refiero a todo tipo de meditaciones colectivas, sean meditaciones angélicas, de canalización, meditaciones ecológicas, meditaciones cuánticas, meditaciones de crecimiento, de protección, o de cualquier tipo que nos podamos imaginar, porque las hay para todos los gustos y tendencias. Cuidado con estos rituales seudoespirituales que aglutinan a gente de buena fe, pero incauta, que abre la puerta de su mente y su corazón sin saber a quién y pone su ENERGÍA a disposición de ciertas entidades que lo necesitan para sus fines.

 

No necesitamos ABRIR PORTALES, ni acelerar su apertura. Todo se producirá a su debido tiempo de manera natural. Las rosas florecen cuando se dan las condiciones propicias. La primavera no nos necesita para volver cada año. Las puertas dimensionales se abrirán sin nuestro permiso y nuestras “magias y rituales” cuando llegue su hora. La prisa es una de las cadenas humanas que nos hace pasar por la vida sin fijarnos en los detalles importantes, tan pendientes de llegar a la meta.

 

Los libros y las charlas de SALVADOR FREIXEDO están hoy más vigentes que nunca. Él nos enseñó a defendernos y nos dio algunas pautas para estar alertas y salirse del rebaño. En estos momentos es necesario mantener la paz y la armonía en nuestros corazones, conectar con nuestro silencio, con nuestra esencia, con lo más profundo de nosotros, sentir nuestra alma, quizá un poco olvidada. Recomiendo meditar y orar, pero solos en familia o en nuestra comunidad, pero no prestarse a experimentos globales de muy dudoso origen e intenciones nada claras a pesar del disfraz.

 

Bendiciones y un gran abrazo.

Carlos Gost


sábado, 25 de marzo de 2023

SER RESPONSABLES, SOBRIOS Y AUSTEROS: EL GRITO DE LOS MILLENNIALS

 


Con Greta Thunberg como líder indiscutida, las nuevas generaciones reclaman que seamos más medidos en el consumo. "El derroche no es riqueza, es falta de conciencia social y un crimen ambiental", sostiene Adriana en este análisis que invita a la acción.

En las redes sociales casi todos somos ecologistas, solidarios y humanitarios. Compartimos con entusiasmo la información que nos muestra como buenas personas, los videos tiernos, las historias emocionantes. Cada tanto aparecen seres como Greta Thunberg que reúnen con simplicidad todas esas cosas y los likes de las redes la consagran como vocera mundial del mensaje ecológico. La niña sueca está empecinada en que tomemos conciencia de que su generación está condenada a un medioambiente deteriorado. Pero la súper chica del cambio climático es algo más que una celebridad a la que se le da un retuit mientras se tira la basura por la ventanilla del auto.

Así se ve el galpón de la cooperativa de recuperadores de material reciclable El Ceibo. (Foto: Camila Miyazono).



No alcanza con compartir sus imágenes en las redes si no escuchamos su pedido de que salvemos el planeta. Greta dice lo que hace: que cada quien se haga cargo de los daños que causa al planeta. No hace falta imitarla gritando a un líder mundial o cruzando el océano en un barquito: alcanza con comprender por qué se presenta siempre con las mismas zapatillas azules y la chaqueta rosa.

“Nadie es tan insignificante como para no hacer una diferencia” se llama su libro, porque el cambio climático puede revertirse con consumir menos y responsabilizarnos más de los objetos. Desde que los compramos hasta el momento en que se convierten en basura, porque siguen siendo nuestros. La economía circular usa en tres erres para resumir cómo hacernos cargo del daño que hacemos al mundo con el consumo y cómo podemos paliarlo con pequeños cambios.

Reducir: Es la parte más sencilla pero la menos explorada. Recién cuando aumentaron las facturas empezamos a considerar usar lámparas de bajo consumo o apagar las luces de habitaciones desocupadas. Pero como el agua no es medida todavía dejamos que corra al lavar los platos o los dientes en lugar de abrir el grifo recién en el enjuague. Pero el cuidado de los bienes naturales no puede depender del ahorro de dinero sino de la conciencia, que no depende de ver el problema sino de comprometerse.

No hace falta ver el documental “Sociedad de consumo” (“Broken”, Netflix) para comprender que estamos ahogándonos en un océano de plásticos. Se acumulan en las esquinas del conurbano. Y ya no alcanza con llevar una bolsa para la compra diaria. En Europa ya llevan bolsas reusables o frascos para las cosas a granel y hace años que desalientan el uso de envoltorios superfluos. El celofán y las letras doradas no son un obsequio del fabricante, sino que están incluidos en el precio. El problema es que su descarte queda a cargo de la humanidad.

Reusar: Hay objetos que tienen muchas vidas. Los mejores libros, ropa, muebles no son descartables, pero tenemos que aprender a que no sean acumulables. Hay novelas que jamás volveremos a leer, o prendas que llevan demasiadas temporadas esperando la ocasión especial o ese descenso de peso que no ocurrirá. Compartirlas las vuelve a la vida y les da un nuevo valor. Aplicaciones como renovatuvestidor.com ayudan a  intercambiar cosas lindas que usamos poco o nada a un precio le permite acceder al que las compra y ayuda al que las vende. Y no solo por un aporte económico, sino para comprobar que no necesitábamos tantas cosas en el placar.

Reciclar: En Argentina estamos atrasadísimos en el reciclaje y por eso urge que la ciudadanía ponga un ritmo que no tienen las decisiones políticas. Si fuera por ellas, estaríamos condenados a basurales a cielo abierto al costado de cualquier ruta. Como estamos. Sabemos tan poco de la economía circular que muchos desconocen que la mayoría de la gente que revisa los contenedores está contribuyendo con un trabajo digno que hace mejor el mundo. De preguntarles alguna vez que los crucemos, descubriríamos que esa persona es una de los cien mil trabajadores dedicados a la separación y recuperación de residuos en Argentina.



  Tapitas, uno de los objetos que gran parte de la sociedad ya incorporó como material a ser reciclado. (Foto: Camila Miyazono).
En el país producimos por los menos un kilo de basura al día por persona,  de lo que podría recuperarse casi la mitad. Depende de nosotros que esa mitad de papeles, vidrios, plásticos y empaques les lleguen limpios y en mano, sin que se vean obligados a revolver en los contenedores para encontrarlos. Muy pocas localidades tienen políticas de reciclado, pero todos esos materiales tienen valor económico, más allá del aporte ecológico que hacemos.  Cooperativas como El Álamo, en Buenos Aires, recuperan hasta el 90% de los materiales que juntas en las calles. Separar los materiales aprovechables nos dará también conciencia de la magnitud de lo que descartamos, especialmente en envoltorios y plásticos. Y tener en cuenta, cuando compramos, si son procesables o son de los que se terminará comiendo una tortuga marina.

El planeta es algo muy importante para dejarlo en manos de quienes lo desquiciaron de la manera en que está. El crecimiento de la economía del siglo pasado aceleró los daños ambientales sin hacer al mundo más socialmente equilibrado. Cualquier mensaje de que el consumo nos salvará es reaccionario, porque mira hacia el pasado ignorando el fracaso de los modelos expansivos. La supervivencia del planeta reclama modelos de moderación económica, basados en la austeridad en el uso de recursos naturales, sobriedad en los estilos de vida y responsabilidad en el consumo. El derroche no es riqueza: es falta de conciencia social y un crimen ambiental.

Lo que nos dicen los millenials es que ya no hay tiempo para esperar que la política se ocupe. Reiteradamente confirma que es un tema que no les importa. De lo contrario, dejarían de poner a cargo de medioambiente personas sin antecedentes técnicos, o impedirían que sean los empresarios los que deciden la emisión de gases o la política de reciclado. O peor, a mafias que transportan basura y como cobran por toneladas prefieren que produzcamos mucha. Greta es un mensaje, pero hay otros millenials como @BoyanSlat que están dedicando su juventud a limpiar lo que nosotros estropeamos. Imitémoslos. Y no los dejemos solos.

Adriana Amado – Columnista
Fuente: Sophia – Revista On Line




LA GEOMETRÍA DEL COSMOS

 



"Códigos divinos",  símbolos de estructuras de índole espiritual

 

Los orígenes de la geometría (etimológicamente, “medición de tierra”) están, sin duda, en la misma Naturaleza. En efecto, cada patrón de formación o de crecimiento, ya sea del reino mineral, del vegetal, del animal o del humano, se halla estructurado geométricamente. Ya Pitágoras pretendía que “todo es número” (incluso las figuras geométricas), Platón decía “Dios geometriza” y para Galileo Galilei la Matemática –en general– es el “lenguaje de la Naturaleza”.

 

Ya sean los copos de nieve, las diferentes estructuras de los cristales, los pétalos de las flores, la forma de las moléculas de ADN, la simetría bilateral y la proporción áurea del cuerpo humano, o los modernos rascacielos, todos son “himnos” a la geometría. Incluso la moderna cosmología nos lleva a considerar la “geometría del cosmos”.

 

Es innegable que uno de los orígenes del estudio de la geometría fue la necesidad de planificar y ejecutar los ritos religiosos antiguos en relación a la agricultura, con la consecuente construcción de los templos equinocciales y solsticiales. Además, en las culturas antiguas predominaba la suposición de que al mirar las diversas formas de “la Creación”, uno se hallaba en presencia de códigos divinos, que eran símbolos de estructuras de índole espiritual.

 

Según el neoplatónico bizantino Proclo, el gran Euclides (Alejandría, alrededor del 300 a. C.) llamó a su obra cumbre de 13 Libros (en la que sintetizaba prácticamente todo el saber matemático de la antigua Grecia) “Los Elementos”, porque en su último Teorema del Libro XIII probaba que sólo podía haber 5 “poliedros regulares”. Eran los cinco sólidos platónicos, asociados a los 5 Elementos y a los 5 sentidos humanos. (¡No eligió ese título por considerarla una obra “introductoria” y “elemental”!)

 

Ya en la Edad Media los diferentes “gremios”, o guildas de constructores, usaban un gran número de “Principios de la Geometría Sagrada” para la edificación de las grandes catedrales que todavía nos asombran por su belleza y esplendor.

Durante el Renacimiento también se siguió elaborando y enriqueciendo, con el aporte de los grandes maestros, que como Leonardo da Vinci usaron las comprobadas cualidades estéticas de “la Divina Proporción” –como llamó Fray Luca Paccioli a la “proporción áurea”, ya conocida con el nombre de “media y extrema razón” desde mucho tiempo antes– y que sigue enseñándose en las modernas escuelas de arte. Basta recordar al famoso “Hombre de Vitrubio”, de 1492, donde Leonardo mostró cómo relacionar las proporciones del cuerpo humano con el “número de oro” mediante una ingeniosa utilización de un círculo y un cuadrado cuidadosamente escogidos.

 

También se produjo la irrupción de la perspectiva en la pintura, que luego derivaría en lo que se conoce como “geometría proyectiva”. En esta tarea debemos recordar a Filippo Brunelleschi, arquitecto y constructor del domo de la catedral de Florencia, y a Piero della Francesca, que supo aunar en sus obras su dotada mano de artista con sus conocimientos prácticos de matemática. El realismo y la sensación de tridimensionalidad resultantes fueron, desde entonces, in crescendo.

-

Hemos de mencionar lo que conmovía a Kepler (autor de las tres famosas leyes del movimiento planetario) la proporción áurea y los cinco sólidos platónicos, que él relacionó con las órbitas de los planetas conocidos en su época (Mysterium Cosmographicum, 1596).

 

Incluso el genial sir Isaac Newton dedicó muchos años de su vida al estudio de la “Geometría del Templo de Salomón”, así como a tratar de hallar el saber en códigos dentro de las Sagradas Escrituras.

Desde luego, hoy en día, con el auge de las ciencias y tecnologías, todo –no sólo la geometría– se ha “desacralizado”. La geometría se considera el estudio “de toda posible forma de espacialidad”, de cualquier número de dimensiones y con espacios de un número finito o infinito de puntos.

 

Sin embargo, aún en el presente, hay gente –como por ejemplo, los continuadores y los admiradores de la profunda labor del doctor Carl Gustav Jung– que sostienen que cualquier expresión de la vida, desde la que podemos observar con nuestros propios ojos, como en una selva o en un lago, o bien mediante el uso de microscopios (u otra tecnología), representa una manifestación de “arquetipos del inconsciente colectivo”.

 

En todo caso, es válido decir que la diferencia existente entre considerar un conjunto de figuras más o menos armónicas como mera geometría, o bien como geometría sagrada se halla en la actitud con la que “el observador” contempla y comprende tal conjunto. Son dos tipos de “apetitos” e intenciones-atenciones muy distintos los que entran en juego. Y también son muy diferentes los “procesos digestivos” que ambos tipos de “alimentación” requieren…

 

Siguiendo la definición de Dan Winter (“Geometría Sagrada y emoción coherente; Psicogeometría”, México, 2005), podemos considerar como “geometría sagrada” “el estudio de las formas geométricas en sus relaciones metafóricas con la evolución humana, así como un estudio de cómo se reflejan (o qué efectos pueden inducir) algunas transiciones geométricas desde una forma hacia otra, en los fluídicos cambios de los estados de conciencia de la mente, las emociones y el espíritu”.

 

Características

 

La llamada geometría sagrada se caracteriza por poseer:

 

1) una equilibrada cantidad de figuras recortadas con líneas rectas y curvas,

 

2) una equilibrada cantidad de figuras claras y oscuras,

 

3) uso tanto de patrones antiguos (como triángulos, círculos, etcétera) como modernos (los fractales),

 

4) destrucción de esos patrones muy lenta (pirámides, catedrales) o muy rápida (por ejemplo, los mandalas de los tibetanos, que son destruidos ni bien se terminan de completar, o los agroglifos, que se forman en minutos y duran unos pocos días),

 

5) utilización preferencial de recursos naturales y autóctonos,

.

6) presencia evidente de inteligencia y de un sentido estético de armonía-arte,

 

7) mínima (o nula) cualidad conflictiva-destructiva, y por el contrario, sus formas tienen un efecto conmovedoramente “pacificador” y relajante.

 

Dr. Adolfo R. Ordóñez

LA PACIENCIA NOS DA CONFIANZA Y ESPERANZA

 



Una nueva perspectiva trae paciencia para usted. La paciencia, da confianza y esperanza. Hace ver las cosas de manera que todo se convierte en esperanza.

 

La paciencia ha sido explotado por la gente. Durante siglos, tenemos la pobreza, y a la gente se le aconsejo que sea paciente, que es una prueba de confianza, que todo va a estar mejor. A ellos se les a dicho que ser paciente es sólo cuestión de unos pocos años y que luego llegara el paraíso.

 

La paciencia la utilizan para manipular, nunca como una hermosa cualidad.

 

La paciencia se ha utilizado como parte de la explotación de las personas en todas las áreas, pero la paciencia es una hermosa cualidad que te lleva a la confianza. Ser paciente, significa confianza; la confianza en la naturaleza, en la existencia, en sí mismo. Las cosas son mejores cada día; pase lo que pase, siempre la paciencia es algo mejor para ti. Es una muy buena alquimia; transforma el sufrimiento en una bendición. Es una gran herramienta en sus manos; sólo tiene que entender que el instrumento debe ser utilizado por usted, no por otros acerca de usted.

 

«La paciencia es poder ver las cosas de manera que todo se convierte en belleza, en alegría, en paz, en esperanza para usted».

 

Un cambio de perspectiva consciente trae paciencia para usted. Entonces usted entiende que todo es bueno, y que todo va a ser aún mejor, porque durante siglos se ha convertido cada vez mejor. No hay necesidad de preocuparse por el mañana; mañana será mejor. Toda la existencia se dedica a la mejora de sí misma. Sólo tienes que ser un poco paciente; usted no debe tener prisa. Usted no debe pedir que todo se dará ahora.

 

Todo llega en el momento adecuado.

Todo viene cuando usted está maduro.

Todo viene cuando usted se merece.

 

La existencia está involucrada en este proceso, la existencia es paciencia perfecta, la existencia no anticipa ni retarda, simplemente deja suceder; y somos parte de ella, no hay razón para preocuparse. Incluso algo que parece oscuro hoy en día sólo pueden revelar el comienzo de un nuevo amanecer. La noche es más oscura justo antes del amanecer.

 

Puedes ver la vida con esperanza. Trate de entender la vida, y la paciencia vendrá a usted por su cuenta.

 

Veamos que nos enseña Jiddu Krishnamurti sobre la paciencia...

 

LA PACIENCIA INTERNA

Esa belleza creativa interna de atención y paciencia

 

Como es obvio, la belleza abarca la belleza de las formas, pero sin belleza interior, la simple apreciación sensual de la belleza y de las formas conduce a la degradación, a la desintegración. Sólo hay belleza interior cuando uno siente verdadero amor por la gente y por todas las cosas de la tierra; y con ese amor llega un tremendo sentido de consideración, de atención y paciencia. Puede que tenga una técnica perfecta como cantante, como poeta, puede que sepa pintar o hablar, pero sin esa belleza creativa interna, su talento tiene muy poco valor.

 

Por desgracia, somos parte de la maquinaria económica y la mayoría nos hemos convertido en técnicos, pasamos exámenes, adquirimos esta o aquella técnica para ganarnos la vida; pero adquirir una técnica o desarrollar cierta capacidad sin poner atención en el estado de ser interno genera fealdad y caos en el mundo. Si despertamos esa belleza creativa interna, ésta misma se expresará en lo externo y, entonces, habrá orden.

 

PACIENCIA INTEMPORAL

 

La paciencia no es tiempo, la impaciencia es tiempo.

 

Dije que la vida es conflicto. Y ahora vengo y le digo que hay un final para el conflicto y el cerebro se resiste. Déjelo que se resista, pero siga escuchándome, no agregue más y más resistencia. Simplemente escuche, muévase. No se quede con la impaciencia y la resistencia. Observar su resistencia y continuar moviéndose, eso es la paciencia. Conocer la resistencia y seguir adelante, eso es la paciencia. Por tanto, él le dice que no trate de reaccionar; preste atención al hecho de que su cerebro es un entramado de palabras, y de que usted no puede ver nada nuevo si está todo el tiempo usando palabras, palabras, palabras. Entonces, ¿es usted capaz de ver algo, a su esposa, al árbol, al cielo, a la nube, sin una sola palabra? No diga que es una nube; simplemente mire. Cuando lo hace así, ¿qué sucede con el cerebro?

 

Obsérvelo en usted mismo, ¿qué sucede? Es un estado de conmoción, de tambaleo. Por tanto, tenga paciencia. Observe ese tambaleo; eso es paciencia. Observe al cerebro en ese estado tambaleante y permanezca con él. Y a medida que usted observa, el cerebro se aquieta. Entonces mire las cosas con ese cerebro quieto, silencioso, observe. Eso es aprender.

 

¿Ha ocurrido eso? La atadura está rota. La cadena está rota. Ese es el experimento, dejar el cerebro quieto, silencioso y observando. Veamos, pues; hay un escuchar, hay un ver y hay un aprender sin conocimiento. ¿Qué sucede entonces? ¿Qué se aprende? ¿Hay en absoluto algo que aprender? Eso significa que usted ha barrido totalmente con el yo. Me pregunto si usted ve esto. Porque el yo es conocimiento. El yo está hecho de experiencia, conocimiento, pensamiento, memoria; memoria, pensamiento, acción, ése es el ciclo. Ahora bien, ¿ha sucedido eso? Si no ha sucedido, empecemos de nuevo. Eso es paciencia. Esa paciencia no tiene tiempo. La impaciencia tiene tiempo.

 

La paciencia no contiene elemento alguno de tiempo, mientras que la impaciencia está en la naturaleza del tiempo. La paciencia no trata de obtener un resultado o de llegar a cierta conclusión.

 

COMPRENDE TU INTERIOR

 

La oración más grande es la paciencia. Buda

 

Comprenderse uno mismo requiere paciencia, tolerancia en el darse cuenta; el yo es un libro de muchos capítulos que no puede leerse en un sólo día, pero cuando empiece a leerlo debe leer cada palabra, cada frase, cada párrafo, porque en ellos hay indicios de la totalidad. El principio es en sí mismo el final. Si sabe leer, tendrá confianza, tendrá esperanza, podrá encontrar la suprema sabiduría.

 

Comprenderse uno mismo es un arte que requiere no sólo logros intelectuales, sino una paciencia y amor infinitos. Ser correctamente educados es comprender y tener confianza en relación con todas las cosas -con el dinero, con la propiedad, con la gente, con la naturaleza- en el vasto campo de nuestra existencia.

 

La mente consciente está ocupada con lo inmediato, el limitado presente, mientras que la inconsciente está bajo el peso de los siglos y no puede ser reprimida o desviada de su curso por una necesidad inmediata. Lo inconsciente tiene la cualidad del tiempo profundo, y la mente consciente, con su cultura recién adquirida, no puede habérselas con ello conforme a sus urgencias pasajeras. Para erradicar la contradicción interna, la mente superficial tiene que comprender este hecho y permanecer tranquila -lo cual no implica dar oportunidad a los innumerables impulsos de lo oculto-. Cuando no hay resistencias entre lo manifiesto y lo oculto, entonces lo oculto, a causa de que tiene la paciencia del tiempo, no invadirá lo inmediato.

 

Si estás impaciente y ansioso de obtener resultados, ya estás perturbado; nada que esté hecho con una mente perturbada será de calidad. Así que, no es sólo por cuanto tiempo practiques, sino además, con cuanta paciencia, dedicación y con qué calidad.

 

«La confianza y la esperanza exige cierta cualidad de paciencia; no la paciencia del tiempo, sino la perseverancia y el diligente cuidado de la responsabilidad total».

 

Jiddu Krishnamurti

SOCIEDAD DESTRUCTORA DE FELICIDAD

 

 


 

El dinero no compra la felicidad. Se nos vende esta premisa desde niños. Nos preparamos para el futuro, una quimera que nunca llega, y nos olvidamos de vivir en el presente. Hablamos no de personas sino de mecanismos, de ‘formas de vida’. Las ‘vidas vividas’ son una mentira probada que se enmascara de verdad.

 

Watts nos invita a tomar el control de nuestra vida. Vivimos condicionados en busca de algo, un grado académico, un trabajo, dinero, por ello la frustración es siempre una constante en nuestra vida. La forma en que la persona se diluye en el mecanismo colectivo del capitalismo y el consumismo ya era claramente perceptible hace más de 50 años, cuando Watts hacía estas reflexiones; hoy en día es probable que esto se haya acentuado, por lo cual es aún más importante detenerse a meditar sobre nuestra relación con el colectivo o con la sociedad, que el también teólogo británico considera que es un hoax (falsedad articulada de manera deliberada para que sea percibida como verdad).

 

Alan Watts pasó gran parte de su vida intentando enseñar a las personas cómo desaprender lo que habían aprendido de la sociedad, mostrándoles que existe otro camino más satisfactorio para llenar su vida. De hecho, en una ocasión afirmó que “un estudiante intenta aprender algo cada día, un discípulo budista intenta desaprender algo cada día”.

 

En su libro La sabiduría de la inseguridad analiza profundamente la sociedad moderna poniendo al descubierto algunos de los mecanismos a través de los cuales genera la epidemia de ansiedad y depresión actuales, así como los sentimientos de inseguridad y la intolerancia a lo diferente.

 

Veamos que nos dice Alan Watts...

 

CIRCULO VICIOSO

 

La sociedad actual es un círculo vicioso.

 

El filósofo británico Alan Watts consideraba que la sociedad actual es un “círculo vicioso” ya que genera deseos insaciables que nos condenan a un estado de ansiedad y frustración permanente, obligándonos a vivir con la vista puesta en un futuro que nunca llega.

 

“Perseguir el futuro es perseguir a un fantasma que se aleja constantemente y, cuanto más rápido lo persigas, más rápido avanzará. Esta es la razón por la cual la civilización vive de manera apresurada, por qué casi nadie disfruta de lo que tiene y siempre está buscando más y más.

 

La felicidad no consiste entonces en realidades sólidas y sustanciales sino en cosas tan abstractas y superficiales como las promesas, esperanzas y garantías. La felicidad siempre depende de algo que esperamos en el futuro, estamos persiguiendo una quimera que siempre nos esquiva”.

 

La publicidad se ha encargado de alimentar un consumismo desenfrenado. Alan Watts

 

Dado que la economía solo puede crecer si consumimos, la publicidad se ha encargado de alimentar un consumismo desenfrenado, disfrazado bajo la efímera promesa de la felicidad. El timo, según Alan Watts, consiste en “atraer sin procurar satisfacción, para sustituir toda gratificación parcial por un nuevo deseo. Todo conspira para persuadirnos de que la felicidad está a la vuelta de la esquina con tal de que compremos un artículo más”.

 

EL TIMO

 

El timo de la sociedad actual.

 

El mecanismo a través del cual se convierte a las personas en consumidores se basa en impedirles pensar para tomar decisiones conscientes, mantenerlas consumiendo constantemente, en una espiral vertiginosa que las convierte en adictos a la novedad de manera que la decisión no es si compramos o no, sino qué modelo compramos.

 

“El sujeto perfecto para esta economía es la persona que escucha constantemente la radio, de preferencia los aparatos portátiles que pueden llevarse a todas partes. Sus ojos miran sin descanso la pantalla del televisor, el periódico, la revista, manteniéndose en una especie de orgasmo sin liberación.

 

A esa manera de narcotizarse la llamamos nuestro alto nivel de vida, una estimulación violenta y compleja de los sentidos, que nos hace progresivamente menos sensibles y, así, necesitados de una estimulación aún más violenta.

 

Anhelamos la distracción, un panorama de visiones, sonidos, emociones y excitaciones en el que debe amontonarse la mayor cantidad de cosas posible en el tiempo más breve posible.”

 

La sociedad nos mantiene distraídos para que busquemos la felicidad a través del consumismo. Alan Watts

 

Esta corriente de estimulantes está pensada para producir anhelos del mismo objeto cada vez en mayor cantidad, aunque con más estrépito y rapidez.

 

SOCIEDAD DE CONSUMO

 

La sociedad de consumo según Alan Watts.

 

El problema es que, para poder consumir cada vez más, para comprar el coche más reciente, cambiar el móvil cada año, comprar el televisor de última tecnología y tener el ordenador más potente, nos vemos obligados a trabajar siempre más.

 

“Para mantener ese nivel, la mayoría de nosotros estamos dispuestos a soportar maneras de vivir que consisten principalmente en el desempeño de trabajos aburridos”.

 

Ese tipo de trabajo, que no genera ninguna gratificación psicológica y al que le dedicamos al menos 8 horas al día, genera un estado de frustración, desmotivación y desesperanza que cierra el círculo vicioso y nos lleva a consumir más para poder darle un sentido a ese “esfuerzo cotidiano”. Pensamos que vale la pena trabajar porque así podemos comprar esas cosas que nos hacen felices, aunque en realidad esos productos no son más que un “calmante” para llenar el vacío interior.

 

Cada vez trabajamos más para poder consumir más. Alan Watts

 

Alan Watts va un paso más allá explicándonos por qué esos objetos realmente no pueden generar auténtico placer y felicidad. Considera que se tratan simplemente de símbolos de placer que han sido empaquetados de manera muy atractiva para captar nuestra atención, pero que en realidad carecen de contenido, por lo que es imposible que puedan satisfacer nuestras necesidades.

 

“La civilización moderna construye para ofrecer una fachada impresionante, más que para proporcionar un espacio donde vivir”.

 

LA MANIPULACIÓN

 

La sociedad moderna nos manipula.

 

Por otro lado, también nos alerta de cómo la sociedad moderna manipula nuestro deseo de seguridad, una idea que también ha desarrollado largamente el filósofo Zygmunt Bauman explicando que cuando los estados hacen una dejación cada vez mayor de su función para garantizar el bienestar de los ciudadanos, no le queda otra carta que la de la incertidumbre y la inseguridad. Sin embargo, Alan Watts nos explica por qué la búsqueda de la seguridad es una ilusión que solo sirve para levantar barreras, apartar lo diferente y, al final, sumirnos en una sensación de inseguridad aún mayor.

 

“Una sociedad basada en la búsqueda de la seguridad no es más que un concurso de retención del aliento en el que todos están tan tensos como un tambor y tan morados como una remolacha. Buscamos esta seguridad fortaleciendo y encerrándonos de innumerables maneras. Queremos la protección de ser ‘exclusivos’ y ‘especiales’, buscando pertenecer a la iglesia más segura, a la mejor nación, a la clase más alta, al grupo correcto y a las personas ‘agradables’. Estas defensas conducen a divisiones entre nosotros, y así a más inseguridad exigiendo más defensas”.

 

LA SOLUCIÓN

 

¿Cuál es la solución?

 

“Rara vez nos damos cuenta de que nuestros pensamientos y emociones más íntimos no son nuestros. Pensamos en términos de idiomas e imágenes que no inventamos, sino que nos fueron impuestos por la sociedad.

 

Copiamos las reacciones emocionales de nuestros padres, aprendemos de ellos el temor a la muerte y sus ansiedades sobre la enfermedad. Nuestro entorno social tiene este poder porque no existimos al margen de la sociedad. La sociedad es una extensión de nuestra mente y cuerpo.

 

Sin embargo, la misma sociedad de la cual el individuo es inseparable está usando toda su fuerza para persuadir al individuo de que él está realmente separado. La sociedad, tal como la conocemos ahora, está jugando un juego con reglas auto contradictorias”.

 

Trabajamos para poder consumir, y consumimos para buscar una falsa sensación de seguridad. Alan Watts

 

Alan Watts nos explica el concepto de “individualización por decreto” que expuso Zygmunt Bauman según el cual, hoy, cada persona se ve obligada a solucionar con los escasos recursos que posee a su alcance problemas que son de naturaleza sistémica y que solo se pueden resolver una macro de un nivel.

 

La solución, o al menos una de ellas, consiste en desarrollar una mayor autoconciencia partiendo de la aceptación. Cuando aceptamos la incertidumbre, el miedo a la inseguridad desaparece. Cuando aceptamos que solo tenemos el presente, el agobio por el futuro se esfuma. Cuando comprendemos que podemos ser felices aquí y ahora con lo que tenemos y sin importar lo que no tenemos, la necesidad de consumir frenéticamente desaparece.

 

Entonces tendremos la libertad para construir la vida que realmente queremos vivir.


alan watts


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...