lunes, 11 de mayo de 2015

MEDITACIÓN VIPASSANA


La meditación vipassana es una de las más antiguas de la India. Se practica desde hace más de 2.500 años y es la meditación a través de la cual Buda se iluminó.
La palabra vipassana significa “ver las cosas tal como son”. En otras palabras, “ser testigo u observador”. Por lo tanto, la práctica vipassana se basa en “observar”.
Buda escogió este método de meditación como práctica esencial. Todas las demás técnicas de meditación son diferentes formas de observación; el “observar” es fundamental en la meditación, no puede ser omitido. Si no hay observación, no hay meditación.
La vipassana es la práctica de observar tu respiración; simplemente, observar la acción de inspirar y espirar. Ponemos nuestra atención en el aire que entra y en el aire que sale de nuestro cuerpo.
Es tan simple como observar cuatro pasos:
El primer paso es el aire que entra. Observamos la inspiración.
El segundo paso es, una vez que el aire ha entrado, hay una pausa; la acción de respirar se detiene un momento. Son tan solo unos segundos.
A continuación, el tercer paso, es el aire que sale. Observamos como espiramos.
Y finalmente, el cuarto paso es la pausa que hay una vez el aire ha salido del todo. También son tan solo unos segundos.
Si puedes observar estos cuatro pasos, te darás cuenta de que la mente no interviene. No hay pensamientos. Esta práctica de observar la respiración, te ancla en el momento presente, y en el presente no hay mente; ésta se detiene, desaparece.
Es justo en este punto en el que puedes sentir tu verdadera esencia. Este espacio en el que no hay mente, es consciencia, es el ser.
Por tanto, tú eres el espacio que hay entre dos pensamientos; esa brecha que está en medio y que solo puedes percibir cuando estás en silencio. Cuando estás alerta.
En la vipassana, el ritmo de la respiración es natural. No tienes que hacer inhalaciones largas y profundas; no tienes que exhalar de manera diferente de la normal. Toda tu consciencia tiene que estar en un punto, observando.
Observar no es una cualidad de la mente, sino de la consciencia.
Al principio te distraerás muchas veces, aparecerá la mente y te perderás en ella. Cuando te des cuenta de que te has distraído, no te sientas culpable, simplemente vuelve a observar la respiración.
Poco a poco, mientras practiques la observación, la mente interferirá cada vez menos. Cada vez aparecerán menos pensamientos, y llegará un momento en el que notarás que la mente ha desaparecido completamente, se ha calmado. Es en ese momento sentirás como si fueras una presencia. En este instante de presencia, estás siendo.
Si puedes observar tu respiración, también puedes empezar a observar otras cosas: cuando camines, observa que estás caminando; cuando comas tu comida, observa que estás comiendo… observa cómo masticas los alimentos, observa su sabor y observa cuando los tragas; cuando te estés duchando, observa como el agua cae sobre ti… observa la agradable sensación. Cada cosa que estés haciendo, obsérvala. De esta manera, estarás meditando en cada una de tus actividades cotidianas.
- Los tres pasos de la meditación vipassana:
1. El primer paso es observar los actos del cuerpo.
Se empieza con el cuerpo porque es lo más fácil de observar.
Es fácil observar mi mano moverse. Me observo a mí mismo caminando por la calle; observo cada paso mientras camino. Observo cuando estoy comiendo, etc.
Mientras observas tu cuerpo, estando alerta, en silencio y conscientemente, sentirás una agradable sensación de gozo y gracia.
2. El segundo paso es observar la mente.
Observa tus pensamientos, sin juzgar. En el momento en que empieces a hacer juicios, dejarás de observar; empezarás a pensar y te involucrarás en tus pensamientos.
Simplemente observa tus pensamientos como si fueran nubes pasando por el cielo. Ellos vienen y se van. Las nubes no son ni blancas ni negras, ni buenas ni malas, simplemente son nubes. Lo mismo ocurre con los pensamientos.
Poco a poco, a medida que tu observación se va asentando, vendrán menos pensamientos. Cuanto más observes, menos pensamientos habrá. Y llegará un momento en el que ya no habrá más pensamientos; la mente habrá desaparecido. Entonces te conviertes en un espejo; reflejas la realidad tal y como es. Un espejo nunca juzga. El observar se convierte en un espejo.
3. El tercer paso es observar tus emociones.
Ahora puedes hacer lo mismo con tus emociones; sentimientos, estados de ánimo, etc. De la mente al corazón, sin juzgar, sólo observando.
Te darás cuenta de que la mayoría de emociones te poseen; estás totalmente involucrado en ellas, identificado, poseído por tus emociones.
Cuando las observes, éstas dejarán de poseerte. La ira viene y se va, tú no estás rabioso; la alegría viene y se va, tú no te vuelves alegre. Tus emociones ya no te afectarán en absoluto. Ya no serás un esclavo de tus emociones, serás el amo y señor. Podrás controlar tus emociones.
Cuando te conviertes en un observador del tercer paso, te conviertes en un maestro. Nada se apodera de ti, nada te molesta.
Cuando te has convertido en un perfecto observador de tu cuerpo, de tu mente y de tus emociones, entonces surge el Ser; el centro mismo de tu esencia, la iluminación.
Este es el cuarto paso y sucede por sí solo. Has llegado al final de la búsqueda y has encontrado la verdad misma de la existencia. Has llegado a casa. Ahora eres libre.

YO SOY




Publicado por Julieta Herrera en Universo Espiritual Comunidad.
http://universo-espiritual.ning.com
El océano no está ausente, incluso en la ola más pequeña. 
Y en la ola más grande, el océano está perfectamente presente.
Tu presencia, el inmutable sentido de YO SOY,
ese simple, íntimo sentido de estar vivo, aquí y ahora,
que nadie tiene que enseñarte,
que no necesita de ninguna prueba, validación externa,
que intuitivamente conoces como tu sentido más profundo de identidad,
nunca está ausente, incluso en medio del terror, la rabia, la desesperación,
la más profunda duda, en las olas de dolor, de vergüenza.
No puede abandonarte.
Ninguna experiencia puede destruirlo.
Y cada pensamiento, sonido, sensación, sueño, memoria,
surge y se desvanece en su ilimitado abrazo.
Eso es la fuente.
Está allí, en el silencio y en el ruido.
Está allí, en el caos y en la calma.
Está allí, incluso en la búsqueda.
Está más cerca que el próximo aliento.
(Respira contigo, como tú.)
No se trata de un objeto, una forma, una 'cosa' definible,
y sin embargo, toma la forma de todas las cosas; danza como los mundos.
Y cuando te sientes perdido, tú eres ya encontrado aquí.
Y cuando dudas, hay una gran certeza aquí.
Y cuando no eres capaz de sostenerte a ti mismo, eres sostenido aquí.
Y cuando te sientes alejado del amor, incluso eso es amado, aquí.
Eso es lo que eres. Eso es la vida misma, imperturbable, libre.
Es la raíz viva de cada pensamiento, sensación, sueño.
No puede ser entendido, y sin embargo está aquí, incluso en la confusión.
En un millón de formas diferentes, sólo has estado buscándote a ti mismo.
- Jeff Foster

APROXIMACIÓN AL PURO AMOR IV (final)


El Amor, por medio de una decantación sutil, 
debe liberarse del pensamiento. 
Por medio de esta decantación, 
aquel que no conocía más que los pensamientos afectivos, 
llega a la expresión de una pura afectividad 
virgen de toda formulación mental.
Aprender a Amar sin pensar.

Aprender un Amor en el que se apagan las formulaciones mentales, 
constituye el summum del Amor. 
Iniciensé en este arcano: 
Miren al otro,
o bien evoquen mentalmente su existencia, 
después desinteresencé del pensamiento
y pongan toda su atención en lo inefable
que de ustedes emana hacia el otro.
Enviar hacia el otro la paz,
la luz espiritual que brilla en ustedes, 
eso es el supremo Amor. 
No piensen en la paz,
en la luz o en la beatitud, 
sientan que más allá de las formulaciones mentales.

“Eso” va hacia el otro, 
esté o no físicamente presente.



Aquél que se "despierta" a la percepción de la presencia en sí mismo
de la Consciencia Divina.

Quien a cada instante permanece como el Testigo eterno, 
universal, trascendente, libre
e inafectado por los pensamientos 
y las percepciones del hombre.

Aquél que sabe que su propia Consciencia, 
independiente de todo lo que atraviesa el campo de su percepción, 
es indisociable de la Unica Consciencia Divina, 
conoce la suprema Beatitud. 
Cuando esta Beatitud corre hacia el otro, 
el supremo Amor se manifiesta. 
Este supremo Amor no es indisociable de la Gracia Divina. 
He aquí, por qué aquel que aprende a Amar sin pensar 
se vuelve un canal de la Gracia Divina 
que vierte su luz sobre el mundo 
y trabaja en la Redención universal.



Mientras que piensen: “amo”, 
“amo como esto o como aquello”,
“por esto o por aquello”, 
es un hombre que experimenta sentimientos egóticos, 
y los proyecta hacia el exterior. 
Pero cuando abandonen el pensamiento 
y sólo dejen al inefable Amor atravesarlos, 
es Dios quien a través de ustedes.

Ama al hombre 
y a la Creación entera 
sin ninguna posibilidad de exclusividad.

-FIN-
“AMOR AMANDO”


No somos nosotros los que nos amamos, 
No es nuestro intento, no es nuestro engaño.

Es la Vida misma, viviendo y creando. 
Tan sólo un camino, tan sólo un presente, 
tan sólo un instante eterno y sagrado.

No somos causantes, no está preparado, 
No existen motivos, futuros pasados, 
Ni otras intenciones de relacionarnos, 
Ni más ligaduras a las que aferrarnos, 
Ni tantos recuerdos, ni sueños forjados...

Es el río corriendo, el sol transitando, 
lo más trascendente, lo que siempre es nuestro, 
la Naturaleza en la que viajamos.

Es nuestra consciencia siempre desbordando. 
Es Amor fluyendo, es la maravilla, 
Es lo milagroso, es AMOR AMANDO.

Por eso es que ahora podemos mirarnos 
sin dolor, sin pena, sin qué reprocharnos, 
y seguir viviendo, sin andar buscando, 
sino coincidiendo, libremente andando, 
abiertos a todo lo que recreamos, 
por siempre despiertos a nuevos encantos, 
a soles, a ríos y a un sin fin de hermanos 
que no son ajenos, que no son extraños, 
que son simplemente nuestra vida plena,
nuestra trascendencia, 
nuestro SER PRESENTE...

¡Nuestro AMOR AMANDO!
-Willy

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APROXIMACIÓN AL PURO AMOR III


Aprender el puro Amor,
es aprender a Amar sin causa ni razón,
sin exigir nada, esperar codiciar o añorar.

Sin preocuparse siquiera, de la forma que sea,
del hecho de que nuestro Amor sea compartido o no lo sea,
percibido o no por el otro.
Amar sumergiéndose enteramente en la beatitud
que resulta del echo de Amar.
Para comprender bien en qué consiste este Amor supremo,
es preciso plantearnos la cuestión fundamental:
¿Qué es el Amor?
Quien trabaja para abrir su corazón según el método indicado,
se da cuenta poco a poco que el Amor es más que el pensamiento.
Es posible que en sus primeros balbuceos
el neófito confunda pensamiento y Amor.
Para él, por ejemplo, amar un objeto significará pensar
con una carga afectiva más o menos grande: “yo amo este objeto”.
Tal equivocación es muy frecuente y a veces inevitable en el debutante,
ella se disuelve, no obstante, por medio de una práctica perseverante.
Al principio el pensamiento puede ser el ujier
que llama a la puerta del corazón.
Pero quien trabaja a nivel del corazón
se da cuenta bastante rápidamente
que el pensamiento “yo amo”
y el hecho de amar son dos cosas muy diferentes.
Cuando piensan “yo amo” no hacen más que formular algo mental
con más o menos sinceridad.
Pero cuando Aman, se acompañe o no de pensamiento,
algo muy diferente se produce:
Una corriente indescriptible fluye de ustedes.
Un frescor vivificante, una fuerza envolvente,
un calor protector, una luminosidad invisible,
un bálsamo relajante, una alegría comunicativa...
Algo, algo maravilloso sale de ustedes,
y eso ciertamente no es un pensamiento.
El pensamiento puede suscitar, recubrir, acompañar al Amor
o destilar de Él, pero el pensamiento no es el Amor.
El Amor es un flujo indecible y silencioso
que corre a través del hombre.
Aquel que progresa en el sendero del corazón
se da cuenta que el pensamiento,
que al principio podía constituir una ayuda,
se vuelve un obstáculo.
Comprende que el pensamiento traiciona al Amor,
lo limita, lo ahoga.
Constata que en ausencia de todo pensamiento,
su Amor es más fuerte, más amplio, más verdadero,
más sutil y más luminoso.
Así, poco a poco,
aprende a Amar en un silencio interior total,
y haciendo esto,
supera el mental.

Puesto en camino por Caminante Willy
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APROXIMACIÓN AL PURO AMOR II



Aprendan en ustedes mismos que tienen momentos en que Aman
y que en otros momentos se inquietan, en otros codician y se apropian
y otros aún en que añoran y sufren.
El contenido de estos momentos es totalmente diferente,
incluso si a veces los unos sucedan a los otros muy rápidamente.
Admitanlo, y constatenlo.
Los momentos de Amor, de verdadero Amor,
no van acompañados de ningún sentimiento inferior.
Dejen de engañar con la palabra Amor,
de justificar cualquier cosa con Él, de cubrirlo todo,
púdicamente, con su manto.
Cuando sepan por la observación de ustedes mismos,
que el hecho de Amar es completamente diferente del hecho de inquietarse,
codiciar o lamentarse,
dejen de decir: “me inquieto, deseo o sufro porque Amo”.
Esta justificación es falsa.
Es como si se dicen: “hablo porque no me callo”.
En todo momento tienen la posibilidad de Amar
en vez de inquietarse, ansiar o lamentarse.
Sean honestos: inquietud, ansia o lamento no son Amor ni vienen del Amor.
Provienen del ego.
Es el ego quien quiere poseer, quien sufre por la privación de la posesión y la teme.
El Amor no toma nada, él da.
No conoce ninguna privación posible, pues nada os impide amar.
Ni la separación ni el tiempo afectan al Amor verdadero,
al Amor despojado de toda escoria del ego,
al Amor eterno.
¿Cómo Amar a nuestro enemigo,
el que nos insulta, nos denigra, nos agrede,
perjudica a los que nos son próximos, o nos traicionan?


Es una simple cuestión de entrenamiento,
y el principio de este entrenamiento es el Amor a los objetos.
Por medio de este Amor, tal y como ha sido descrito,
aprenden a amar voluntariamente, cosa que os era desconocida.
Desde ahora las llaves del corazón están en su poder.
Abren las puertas escarlatas cada vez que lo desean...
Aprenden a Amar por placer, sin esperar nada a cambio,
y de esta forma su Amor se despoja del egoísmo.
Aprenden a Amar a los objetos anodinos y feos,
y su Amor no depende ya de atracciones psicológicas.
Cuando se consigue esto, el paso que hay que dar
para lograr Amar a sus enemigos de una manera efectiva,
ya no es un paso de gigante.
Es un pequeño esfuerzo suplementario.
Un esfuerzo que al repetirlo destruye las barreras del ego.
Cuando las barreras egóticas han caído,
la espontaneidad en el puro Amor se instala.
En cualquier instante pueden pensar en alguien
o mirarlo y Amarlo silenciosamente.
Es el hombre quien codicia, se apropia, se lamenta...
Todos estos movimientos del mental humano no son el Amor.
No son más que lástima del ego por sí mismo o avidez.


Eso no tiene nada que ver con el Amor
que es el don de una efusión que no espera nada a cambio.
Discriminen para distinguir bien los movimientos
de sufrimiento, angustia, avidez o deseo del mental,
del Amor en sí mismo.
Distingan por medio de la observación introspectiva
en el seno de la vida cotidiana:
esto es una pura efusión Amorosa;
esto otro es una efusión Amorosa acompañada de un pensamiento;
esto es un simple pensamiento utilizando la palabra amor...
El día en que gracias a sus esfuerzos de discriminación,
distingan claramente lo que es el puro Amor,
despojado de todo movimiento del mental,
comenzarán a comprender que el Amor supera al hombre.
Es algo que lo atraviesa sin pertenecerle.
Puesto en camino por Caminante Willy
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APROXIMACION AL PURO AMOR I




El Amor que deben tener por los otros
debe estar libre de todo apego.
Sólo pueden confundir Amor y apego,
o bien creerlos indisociables, 
aquellos que carecen seriamente de introspección.
Observen lo que ocurre en ustedes.
Constaten que cuando sufren debido a una separación,
por tal o cual actitud de un ser amado,
o bien cuando desean que esto o aquello ocurra o que no ocurra,
no es el Amor lo que se manifiesta sino la inquietud,
el deseo, la frustración;
y que todo eso no es más que un movimiento del mental.
Movimiento acaparador y pasional
que abusivamente confunden con el Amor.
El Amor en sí mismo es un flujo silencioso,
que encuentra su felicidad y su recompensa en su propia expresión.
La distancia geográfica, la muerte o la separación, la conducta del otro,
por muy negativa que sea hacia nosotros,
en absoluto son obstáculos para el Amor.
En verdad, tal actitud es extraña a muchas costumbres,
sin embargo, quien conoce el puro Amor,
pronto es capaz de extenderlo a todas las cosas.
Sin duda que algunos en una primera lectura encontrarán el puro Amor,
desprendido de los movimientos mentales de apropiación,
codicia, inquietud y frustración, imposible de practicar.
Y sin embargo, ¡¿¡Qué puede haber más sencillo!?!
Basta con despojar al Amor de todo lo que no le pertenece
y se esconde furtivamente tras esa palabra.
Basta con ver claro en uno mismo.
Tengan el valor de observar y constatar, sin mentiras,
la diferencia que existe entre el Amor y la codicia,
entre el sentimiento de amor y el sentimiento de frustración,
entre la plenitud del Amor y el orgulloso placer de la apropiación,
entre la crispación inquieta y el flujo cálido y generoso del Amor.
No se trata de aceptar convencionalmente una diferencia evidente.
Es necesario repasar y analizar,
por medio de una observación de sí mismo intensa,
todas las características de la irreductible diferencia.
En la total percepción de esta diferencia,
el Amor y los sentimientos mencionados se revelan
pertenecientes a dos órdenes de realidad totalmente diferentes.
Sólo la falta de interiorización
y los abusos generalizados del lenguaje
y de la literatura han permitido confundirlos.
Puesto en camino por Caminante Willy

SHAKTIPAT (Amanecer del Alma)



Puede la mente o el intelecto entender al Infinito?
Nunca.
A menos que nos toque la conciencia cósmica,
nunca podremos comprender al infinito.
La espiritualidad trasciende todo,
no tiene limitaciones
debido a que las experiencias espirituales
están más allá de la mente.
Estas pertenecen a la esfera de la conciencia absoluta.
Shaktipat, significa el descenso de Shakti,
la gracia divina
por la cual el ser individual trasciende el ego,
se transforma
y realiza su naturaleza divina.
La gracia del Gurú es espontánea e incondicional.
Este axioma ha sido probado en la fragua
de la experiencia y el tiempo.
En uno de los más sagrados libros de india dice:
“La confirmación inicial de Shaktipat
yace en una inquebrantable devoción a lo supremo.
Esta devoción lleva al individuo al Gurú
como por una fuerza divina.
Entonces el individuo prueba la sabiduría suprema
y abandona su ansia por las actividades mundanas.
Este es el verdadero significado de shaktipat”.
Shaktipat permite lograr un estado meditativo casi sin esfuerzo
y logra que la fuerza evolutiva del ser humano
se despierte
en forma natural y espontánea.
Shaktipat alude a la concesión,
a la transmisión de energía espiritual de una persona a otra, es decir,
principalmente de un Gurú /persona espiritualmente evolucionada a su discípulo.



swami ken
La Shaktipat se puede transmitir con una palabra sagrada o mantra,
o a través de una mirada, un pensamiento o el tacto tocando generalmente el chakra ajna o chakra del entrecejo del receptor.
Se considera un acto de gracia del Gurú a un discípulo
que lo merezca.
Ésta transferencia de energía en sí,
inicia el despertar de la divina Shakti.
Esta energía ayuda a remover el mal karma
acumulado durante vidas,
creando un gran impacto
y generando una gran revolución espiritual.
De hecho, se dice que la misma conciencia de Dios
entra en la persona que lo recibe,
pero su efecto dependerá en gran medida
del grado de receptividad de la persona
Shaktipat es el despertar de la conciencia interior
y hacia la conciencia interior,
la presencia divina prevalece
y está presente en cada partícula de la creación,
en cada átomo en el aire,
en todo,
y cuando la persona recibe shaktipat
la percepción de esta verdad se realiza
y se ve que solo existe el único ser,
entonces el amor por todo nace
y surge del interior sin trabas ni límites.
Shaktipat es un vivir la vida
en completa rendición y entrega
a la conciencia suprema.
Y es, sin duda, una experiencia única que ayuda
de gran manera en la elevación espiritual
de la persona que lo recibe.
MAHA YOGA (extracto)



...
La gracia se despliega de manera espontánea y natural
en la medida que vamos creciendo
en conocimiento, acción y devoción.
Un estado de Paz y Dicha van tomando lugar
en nuestro corazón gradualmente,
empieza a verse que no estamos ni separados ni solos,
comenzamos a experimentar la danza de la sincronicidad
y el equilibrio con la naturaleza
y con toda la creación.
Nos integramos por dentro.
Nos lavamos por dentro.
Y asumimos la responsabilidad de nuestra vida.
Despertamos a una nueva creación
y definición de nosotros mismos,
más expansiva y amplia.
Al conectar con nuestro Ser
que es nuestro recurso de energía interno,
nos volvemos intrépidos
y damos lugar a lo nuevo sin temores ni ansiedades.
Solo el tener esta experiencia por un segundo,
cambia para siempre la vida.
Nos devuelve las esperanzas
y de pronto sentimos que todo tiene un propósito para nosotros.
Maha Yoga es también una manera de hacer “Ecología”,
nuestros pensamientos y sentimientos se calman
y se armonizan.
Vivimos y dejamos vivir,
entendiendo que en este juego de la vida
hay una sola regla que es precisa e inamovible
y quizás la más importante de todas,
la de Amar y Amarnos
como hijos del mismo padre.







20 Poderosas maneras para aumentar tu energía.....




20 Poderosas maneras para aumentar tu energía.....
1. Conéctate con tu propósito.
Me acabo de levantar de la cama. Anoche decidí que me iba a despertar temprano para aprovechar la primera hora de la mañana de este sábado, antes del despertar de mi hija, para escribir. Casi que las sábanas ganan y no lo logro. Pero afortunadamente, recordé en el último momento, antes de volver a cerrar los ojos y acurrucarme de lado, hacerme una pregunta: ¿Para qué voy a levantarme a escribir? En mi mente comenzaron a surgir respuestas conectadas a mi propósito, a mi deseo de lograr un objetivo, a los motivos que me impulsaban a ponerme de pie para avanzar en la culminación de mi libro ‘El PODER para LOGRAR lo que quieras’. Inmediatamente mi energía se elevó. Fue esa pregunta, la del propósito de la acción a ejecutar, lo que me permitió encender mi energía. Si tu propósito, el para qué haces lo que haces, está conectado con tu pasión, tienes una poderosa fórmula de energía dentro de ti. Cuando haces aquello que te apasiona y entusiasma, tu energía fluye naturalmente y se retroalimenta con tus acciones. Mientras más te acerques a tu pasión, más energía experimentarás.
¿Qué te apasiona? ¿Qué te mueve? ¿Para qué elevar tu energía?
2. Enfócate en el resultado que deseas lograr.
No saber hacia adonde vamos nos desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados. Siempre tienen una respuesta clara en relación a qué quieren lograr. Esta visión les proporciona el enfoque necesario para concentrar su tiempo y acciones en el logro de sus metas. Cuando te orientas hacia tus metas y sientes que tu día a día te acerca a ellas, tu energía crece. Te sientes en control de tu vida y tu auto-estima se fortalece.
¿Qué quieres lograr? ¿Cuáles son tus metas? ¿Cuál es tu visión?
3. Encuentra tus “yo puedo”.
Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando. Pero siempre puedes hacer algo.
Hace dos días estaba dictando un taller sobre “Balance de Vida y Trabajo” para ejecutivos y personal de Microsoft en Lima, Perú. Uno de ellos se me acercó para hacerme una pregunta:
-“Mucho de lo que has dicho suena muy bien y sería ideal. Pero, qué pasa cuando uno no puede en su vida. Cuándo uno ya está casado, con hijos y una hipoteca, incapaz de tomar riesgos por el hacia los tuyos, ¿qué haces?”
Le respondí: “Yo te entiendo. También me encuentro en este momento en una etapa en mi vida en la cual no tengo la capacidad de riesgo que tenía antes. Sin embargo, recuerda: lo más importante no es en dónde te encuentras, sino cuál es tu dirección.
Si bien puede que no tengamos la capacidad de cambiar rápidamente en dónde nos encontramos, siempre podemos modificar nuestra dirección. Es sencillo: nuestra dirección es determinada, en primera instancia, por nuestros pensamientos. Lo que pensamos precede a nuestras acciones y éstas a nuestros resultados. Cambia tus pensamientos y poco a poco comenzarás a obtener nuevos resultados. Y esto, mi querido amigo, es algo que siempre podemos hacer: elegir nuevos pensamientos. Con este solo y simple hecho, tienes el poder para iniciar el cambio que quieres ver en tu vida.”
Si no puedes hacer grandes cambios en este momento, ¿qué pequeñas transformaciones sí están en tu poder? Modificaciones que te permitan ir variando el rumbo para apuntar hacia el destino deseado.
Dirigir tu vida hacia la visión que en el fondo deseas puede requerir gran energía. Pero al igual que mover todo un buque de cientos de toneladas, todo comienza por un pequeño cambio. No te concentres en tus “yo no puedo”. Todos los tenemos. Sin embargo, es en nuestros “yo puedo”, por pequeños que sean, en donde está nuestro poder de redirigir nuestra vida.”
Recuerda: tu enfoque determina tu nivel de energía.
¿En qué te enfocas usualmente? ¿En lo que no puedes o en lo que sí puedes? Conéctate con tus “yo puedo” y estarás alimentando tu energía.
4. Encuentra la fe en ti mismo.
Ayer culminó un taller de dos días organizado por uno de mis clientes de la industria petrolera, en el cual yo participé como consultor para su diseño y como co-facilitador del proceso. Para este taller, uno de los recursos que se empleó de manera didáctica fue la película Carrozas de Fuego. Se escogieron diversos fragmentos en los cuales se reflejaban varios de los conceptos a trabajar en el evento. En una de las escenas seleccionadas, Eric Liddell habla ante una multitud congregada bajo la lluvia. Liddlell, un pastor religioso, habla sobre la similitud entre la fe y .
“¿De dónde nos viene la fuerza para llegar hasta el final de la carrera cuando ya creemos que no podemos? Viene de adentro.”
La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá. Es al conectarte con la fe cuando puedes construir lo que hoy es desconocido. La fe es la gasolina suprema. Conéctate con ella, decide creer en algo más allá de lo visible y sentirás una energía que te acompañará hasta el logro de tu visión.
5. Muévete de manera diferente .
¿Qué es primero: el huevo o la gallina? Lo mismo podemos preguntarnos sobre la energía y el movimiento. Obviamente necesitamos de energía para producir movimiento. A la vez, el movimiento por sí mismo es un generador de energía. ¿No te quedas a veces esperando a que surja tu sensación de vitalidad para ponerte en acción? En la práctica, muy factiblemente, lo que necesitas es ponerte en movimiento, en acción física, para movilizar tu energía y hacerla subir. Tu nivel de energía está directamente relacionado a la manera como te mueves. ¿Te falta energía? Significa que te falta movimiento. No esperes a tenerla para ponerte en acción. Just do it! Como dice el famoso slogan de Nike.
¿Quieres transformar tu energía? Haz en este instante ese movimiento y grita “¡¡¡Sí!!!”. Explora tu cuerpo. Juega con tu capacidad de moverte para aumentar tu energía. No esperes a tenerla. A veces está simplemente “estancada” y esperando porque actives tu fisiología para poder fluir y expandirse.
6. Cambia tu expresión facial.
A finales de la década de 1980 se realizó un experimento muy interesante con pacientes maníaco depresivos. Fue muy sencillo: en de las salas comunes de la clínica en donde se encontraban recluidos los pacientes, colocaron numerosos . A estas personas les fue dada una simple instrucción: “cada vez que te encuentres frente a tu reflejo, sonríe. No importa si te sientes como para hacerlo. Lo único que tienes que hacer es flexionar los músculos de tu rostro tal y como cuando uno se sonríe”.
Los resultados fueron sorprendentes. Al cabo de unas semanas, varios de los pacientes ya habían expresado cambios visibles en su estado de ánimo. La depresión parecía disolverse a medida que estas personas incorporaban el hábito de sonreír varias veces al día.
¿Qué sucedía? ¿Cómo era esto posible? Los músculos de tu rostro funcionan como torniquetes, facilitando o disminuyendo el paso de la sangre hacia la zona frontal de tu cerebro. Si tus tensiones, frustraciones o amarguras se ven reflejadas en la rigidez de tu rostro, el flujo sanguíneo y el nivel de oxígeno que le llega a tu cerebro se ve reducido. Al sonreír, los 32 músculos de tu cara bombean un mayor nivel de oxígeno a los lóbulos centrales. Esto estimula la secreción de endorfinas, hormonas neuronales que inducen estados de placer los cuales comienzan a contrarrestar patrones de depresión, tristeza, apatía, rabia.
Imagínate: ¡¡Prozac gratis!! Y con un maravilloso efecto secundario: otros te devolverán sus sonrisas al verte. Así que la prescripción es simple: ríete más a menudo. Incluso, puedes probar hacer morisquetas para intensificar tus dosis de endorfinas.
7. Respira diferente.
Una de las primeras respuestas fisiológicas que cambia cuando tu emocionalidad se transforma es la respiración. Por ejemplo, cuando comienzas a estresarte tu respirar se tensa y se hace cada vez menos profundo. Cuando te excitas… bueno, ya sabes. Cuando necesites inyectarte energía instantánea, emplea el principio de cambiar el cuerpo para influir sobre tu emocionalidad al respirar diferente de manera deliberada.
¿Cómo respiras cuando estás lleno de energía y vitalidad? ¿Cómo respiras cuando estás en tus mejores momentos? Si inhalas y exhalas como cuando te encuentras en esos estados, comenzarás a sentir esa energía. Recuerda que tu energía proviene de tus células; particularmente de esas minúsculas fábricas de energía celular llamadas mitocondrias. En ellas y junto a la inyección de oxígeno suministrada por tu respiración, la glucosa es transformada en energía. Más oxígeno en tu organismo a través de una profunda respiración se traduce en una mayor generación de energía. Tu cerebro también se alimenta de oxígeno y al llenarlo de él, tu capacidad de estar alerta y despierto, aumenta. Oxigena tu cuerpo -respirando profundamente, ejercitándote o haciendo el amor- y llénate de vitalidad. No en vano para muchas filosofías y sistemas de vida oriental, la respiración es tu conexión con la energía del universo.
8. Medita.
Hablando de prácticas orientales, la meditación es una excelente manera de cuidar y potenciar tu energía. Cuando aprendí a meditar, comencé a verificar algo que ya mi instructor de meditación me había advertido: necesitaba menos horas de sueño. La meditación nos recarga y en muchos casos, nos ayuda a liberarnos de aquello que está bloqueando nuestra energía. Existen muchos tipos de meditación. Una manera de hacerlo es concentrándote en tu respiración como “ancla” para tu mente. Simplemente cierras tus ojos y colocas tu atención en el proceso y las sensaciones de tu respirar. Sin buscar cambiar nada, sino más bien siendo testigo de tu proceso, por unos minutos te concentras suavemente en tu respirar. Pruébalo. Cierra tus ojos y simplemente respira por unos 3 a 5 minutos. Vamos, regálate estos minutos. Obséquiate este mini-descanso… y comienza a agarrarle el gustito a la meditación.
9. Hazte preguntas que te potencien.
¿Qué hay de malo en tu vida? ¡¡Para!! No lo hagas, no lo pienses. ¡Rápido! Pon una sonrisa, saca la lengua.
¿Qué cosas te inspiran? ¿Qué hace vibrar tu alma y enciende tu pasión? ¿Qué aspectos sí se encuentra bajo tu control? ¿Qué sí puedes hacer hoy -por pequeña que sea tu acción- para mejorar tu vida? ¿Cómo vas a aumentar tu capacidad para avanzar hacia tus metas? ¿A quién amas? ¿Quién te ama?
Te apuesto a que experimentaste un cambio de energía entre el momento cuando leíste la primera pregunta (de apenas fracciones de segundo, espero) y las siguientes. Recuerda,
es muy simple: tu preguntas frecuentes determinan tu enfoque; aquello con lo que te conectas, impacta tu energía. Diseña tus propias preguntas potenciadoras. Emplea conscientemente el poder que ellas tienen para dirigir tu mente hacia los pensamientos que te nutren y elevan tu vibración.
10. Conéctate con emociones inspiradoras.
Algunas películas nos conmueven. Es cuando se ven expresados magistralmente por la magia de la actuación, la escenografía y la musicalización, momentos que disparan emociones intensas. Yo lloro al ver algunas de esas escenas. Aunque no tanto como Carol, mi esposa: cuando yo tengo los ojos aguados, ya ella está llorando a moco tendido. Hay películas, libros, biografías e historias que nos muestran el poder de la fe, la determinación, el amor, la esperanza; nos inspiran a través de la muestra de otros seres humanos que han soñado, vencido y surgido. Recuerda esas escenas que te emocionaron y utilízalas como inspiración para lo que tienes que hacer, superar y lograr.
Pasión, amor, convicción, triunfo, coraje, fe, determinación, compasión, alegría, entusiasmo… cuando nos dejamos tocar por estas emociones no nos queda otra que sentirnos inspirados por la grandeza humana. Esa misma que reside en ti.
11. Ingiere alimentos que te den energía en vez de restarte.
Tengo que confesarte algo. Hace un par de horas almorcé un gran plato de pasta y todavía me siento pesado. De hecho, mi cuerpo me pidió dormir una siesta después de semejante comilona. Realmente, fue un contra-ejemplo de lo que quiero compartir contigo. La digestión es la segunda de las funciones biológicas que más energía consume. ¿La primera?¡Sexo!
Cuando ingieres alimentos y se dispara el proceso digestivo, tu cuerpo requiere dedicar gran parte de su energía al procesamiento y transformación de lo ingerido. Si la comida no es particularmente “amigable” a tu cuerpo, la energía requerida es enorme. Tanto así que te da sueño, te sientes pesado y te provoca no hacer nada por un buen rato. Sin entrar en detalles sobre nutrición y alimentación (ya que es un tema complejo), sí quiero comunicarte lo siguiente: si deseas optimizar tu energía y mantener consistentemente los niveles necesarios de vitalidad para lograr tus objetivos, es importante elegir conscientemente lo que comes.
Es impresionante cómo a veces cuidamos más lo que damos “de comer” a nuestro carro que a nuestro propio cuerpo. La gasolina del octanaje equivocado le restaría potencia al motor y el aceite de mala calidad puede disminuiría la vida del mismo. Tu cuerpo está compuesto de millones de diminutos motores energéticos de los cuales depende tu vida y tu capacidad de estar en acción: tus células. Ellas también requiere de la “gasolina” del octanaje adecuado y del “aceite” que les permita funcionar en óptimas condiciones. Sin embargo, hay quienes poco les importa lo que ingieren. Lo que comes no es inocente; tiene un impacto sobre tu bioquímica y en última instancia sobre tu vitalidad.
¿Qué es más valioso, tu carro o tu cuerpo? ¿Cómo es la calidad de la “gasolina” que le suministras a tu cuerpo?
12. Haz ejercicio físico.
El ejercicio ayuda a fortalecer tus órganos y a mantener tus sistemas internos funcionando en óptimo estado. Si haces ejercicios adecuadamente, después de hacerlos te sentirás con más energía. A veces me he sentido cansado y a punto de postergar mi sesión de pesas. Pero una vez que las hago, siento cómo vuelve la energía a mi cuerpo. Prueba qué ejercicios te sirven para despertar tu vitalidad y empléalos como un recurso para mantener tu salud y energía en alto.
13. Asegúrate un descanso de calidad.
Para tener más energía, a veces lo que necesitas es parar un rato. Es lógico: al descansar te recuperas de la energía perdida. Cuida que tu sueño sea reparador. Si no lo es, busca hacer cambios en tu ambiente que te ayuden a lograrlo. Puedes hacer más oscuro tu cuarto, comprar unas mejores almohadas o abrir las ventanas para mejorar la ventilación. Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente “se duerma” al son de tu cuerpo. Procura no ver programas de alto impacto visual ni psicológico justo antes de dormirte. Así como quizá
en la mañana necesitas de unos minutos para “calentar tus motores”, asegúrate también un proceso para ir bajando las revoluciones mentales antes de dormir. Desconéctate del día. Ya lo que podías hacer hoy lo hiciste. De haber quedado algo pendiente, no lo puedes resolver sino hasta mañana. Por lo tanto, suéltalo. Déjalo tranquilo y más bien, conéctate con aquello que puede inducirte emociones placenteras antes de caer en tu mundo onírico. Para esto, puedes hacerte estas preguntas cuando ya te encuentres acostado y con las luces apagadas: ¿Qué he disfrutado hoy? ¿Cómo este día ha contribuido al logro de mis metas? ¿Qué he aprendido hoy? ¿Qué he dado hoy? ¿De qué puedo estar agradecido? Y dulces sueños…
14. Estimula tus sentidos.
Luz y colores… música… agua… olor a canela… brisa tocando tu piel. Estimular tus sentidos incrementa tu energía. Puede ser tan simple como prender una luz; o mejor aun, salir para permitir que el reflejo de la luz solar estimule tus ojos. Prueba escuchar una música que te inspire o tómate un vaso frío y refrescante de agua o jugo de frutas. Inspira un aroma estimulante o permítele a tu piel ser estimulada con sensaciones que te ayuden a elevar el nivel de alerta. En definitiva, cosas tan sencillas para despertar tus sentidos como echarte agua fría en la cara, pueden hacer una diferencia positiva en un momento en el cual sientes que tu energía va en picada.
15. ¡Hidrátate!
6 a 10 vasos al día es lo recomendado por los médicos. Deepak Chopra sugiere que cargues contigo en todo momento una botella de agua con el objetivo de tomar sorbos cada 20 a 30 minutos durante todo el día. Tu cuerpo está compuesto en un 70% de agua. No es sorpresa encontrar que depende de este preciado líquido para funcionar en excelentes condiciones. Cuando tu cerebro dispara la sensación de sed, ya es tarde: tu cuerpo está en proceso de deshidratación. Y cuando esto sucede, tu energía cae. No dependas de la señal de sed para ingerir agua. Más bien desarrolla el hábito de ingerir este líquido continuamente durante el día. Claro que irás más frecuentemente al baño, pero estarás limpiando tu organismo y manteniendo su nivel de energía.
16. Conéctate con la naturaleza.
La ciudad donde vivo, Caracas, está cercada en su lindero norte por unas hermosas montañas a las cuales se les conoce con el nombre de “El Ávila”. Prácticamente desde cualquier punto de la ciudad puedes observar la majestuosidad de estos cerros. Al contemplar la verde silueta de sus picos en contraste con el azul intenso del cielo, inmediatamente mis pulmones se ensanchan para respirar profundamente y mi energía surge. Imagino que algo similar debe sucederte a ti cuando entras en contacto con la naturaleza, como por ejemplo al darte el regalo de observar y sentir un hermoso paisaje. La naturaleza proyecta una magia que penetra en ti, estimulando tus sentidos y llevándote a pensamientos con altas dosis de inspiración. Las olas rompiendo en la costa; las bandadas de pájaros surcando el cielo al atardecer; el rozar de la fresca brisa en tu rostro; el aroma de las flores; el cantar de los grillos; los hermosos colores naranja de las nubes cuando el sol baja.
¿Cuándo fue la última vez que realmente te conectaste con la naturaleza? ¿Qué estás esperando para repetirlo?
17. Toma tiempo para estar solo.
En ocasiones necesitas recuperar tu centro. ¿No es cierto? Me refiero a regalarte un momento para estar solo y asentar tu mente y emociones. Para reflexionar, dejarte sentir y reconectarte con lo que es más importante. O simplemente, para encontrar respuesta a preguntas acuciantes en la sabiduría del silencio. Me refiero a realmente estar contigo, no con el televisor y ni siquiera con un libro. Sólo con tus pensamientos y tu sentir. Del silencio surge lo que quieres decir. De la calma brota lo que has de hacer. Al estar quieto haces posible el reencuentro con tu ser. Para. Calla. Céntrate. Déjate estar, déjate ser. Es en el silencio cuando mejor puedes escuchar tu intuición; es en ese espacio que puedes reencontrar tu centro, tu norte, tu esencia, tu profundidad, tu poder.
Por tres minutos, deja de leer y permítete estar en silencio. Simplemente… Respira. Siente. Y desde el silencio… vuelve a surgir para actuar tu verdad.
18. Conéctate con la energía de otras personas.
Como dice mi amigo y excelente conferencista Eduardo Martí, hay personas que son desagüe, mientras otras son fuente. Desagüe son quienes al entrar en contacto contigo, te dejan con menos energía de la que tenías antes. Son personas demandantes, muchas veces negativas, cínicas. ¿Conoces a alguien así? Fuente son quienes te surten de nuevas energías. Son individuos por lo general positivos y entusiastas quienes además muestran un genuino interés por ti. Cuando sales de estar en su compañía, te sientes como con las pilas recargadas. Las personas con quienes te rodeas impactan tu energía. Cuida de quién te acompañas y particularmente, cuando sientas la necesidad de elevar tu vitalidad, busca a las que son fuente. Claro está, ellas estarán ahí para ti en la medida en que tú también seas más fuente que desagüe.
19. Logra una meta o cierra un ciclo importante.
Ayer por la noche estaba revisando mi lista de metas para la semana que está terminando. Comencé a marcar aquellos resultados que había conseguido generar durante la semana. Cada vez que reconocía el logro de una de mis metas, sentía que mi energía aumentaba. Es extraño, pero el sólo hecho de hacer la marca de “completado” pareciera disparar un chorro de endorfinas en nuestro cerebro. Tanto así, que a veces le agrego cosas a mi lista de resultados y acciones para mi día o semana que no tenía inicialmente, pero que ya he hecho. Con sólo marcarlo como completado, experimento una inyección psicológica de energía. Cuidado: ¡Completar tus metas puede llegar a ser adictivo!
20. Libérate de algo.
Tu energía puede estar siendo consumida por personas, situaciones o incluso metas que no están alineadas con tu visión de vida. Metas del tipo “yo debería”. Asuntos o conversaciones pendientes. Eso que aun no has resuelto pero lo cual continúa saltando a tu memoria. Situaciones que no son como quieres pero has estado tolerando, a costa de tu propio bienestar. Ideas sobre proyectos o actividades que quieres realizar, pero sobre las cuales no has hecho nada todavía. Puede ser una memoria, un ciclo que permanece abierto, la idea para la cena de la próxima semana, lo que no te agrada de otro o el producto que estás por lanzar al mercado. Todo esto consume energía. Imagina que tu mente tiene 100 unidades de atención. Estas unidades representan tu capacidad de asignar una porción de tu energía mental para procesar o tan sólo recordar algo. En la medida en que esas unidades se dispersan al tener presente muchas cosas en tu cabeza, tu energía mental disminuye. Imagina el siguiente inventario mental:
20 unidades de atención asignadas a las cosas pendientes.
12 unidades atrapadas en los pensamientos sobre la conversación que aun no te has decidido tener.
14 unidades enfocadas en lo que estás tolerando de tu compañero y ante lo cual no has llegado a un acuerdo.
18 unidades encargándose de alimentar tu miedo ante el reto que estás por asumir, pensando en lo peor.
19 unidades ubicadas en procesos de pensamiento agotadores sobre cosas fuera de tu control.
3 unidades fijadas en el recuerdo del bombillo del pasillo que tienes por cambiar (por cierto, esto me recuerda que tengo que…)
¿Cuánto te queda? ¡Apenas 14 unidades de atención para dedicarle al disfrute de tu vida y el logro de tus metas! Suelta. Libérate. Identifica qué le está restando a tu energía y no te está agregando valor. Escríbelo. Decide. Actúa. Bota. Resuelve. Negocia. Olvida. Acepta. Al hacerlo recuperarás energía y aumentarás tu capacidad de enfocarla en lo que te permita lograr mayor satisfacción y productividad.
GRAN HERMANDAD BLANCA

La autoaceptación está en el camino de la felicidad



Todo el mundo anhela en esta vida ser feliz. Algunos los consiguen con un buen trabajo, pareja estable o con muchos bienes materiales. Sin embargo, existe una manera de ser felices realmente sencilla y lo mejor de todo es que está al alcance de nuestra mano. Se trata de la AUTO-ACEPTACIÓN. Es decir, de conocerse en profundidad, saber cuáles son los puntos fuertes y débiles para que finalmente sea posible quererse a uno mismo tal y como se es.
Así, aceptar que se poseen unas determinadas características no significa renunciar al deseo de mejorar cada día sino que hace referencia al hecho de decirnos a nosotros mismos que valemos la pena o que somos más que eso que tan poco nos gusta de nosotros mismos.
Podemos anhelar que unos kilos desaparezcan o que se vaya un lunar. Pero ¿hasta qué punto merece esta batalla que empleemos nuestras fuerzas y nuestros pensamientos? ¿Es este realmente el camino de la felicidad o el de la frustración?
El camino hacia la perfección muchas veces no es más que un sendero que nos proyectan y exigen desde fuera. Continuamente, millones de empresas con sus respectivos intereses intentan con sus campañas que interioricemos aquello que para ellas es una virtud y un defecto. De este modo dirigen nuestra crítica y nos empujan a distanciar la imagen de quién somos, de la imagen de quién queremos ser. Nos animan a comenzar una lucha por una felicidad tan falsa como manipulada. Para defendernos, puede ser positivo tener en cuenta algunos aspectos.
Es imposible agradar a todo el mundo
Como cada persona es completamente distinta con gustos y opiniones que pueden distar completamente a la de uno mismo, es imposible contentar a todo el que nos rodee. Por esta razón, no hagas el esfuerzo de siempre caer bien a cualquier que se cruce en tu camino. Habrá gente que te aceptará tal y como eres con tus defectos y tus virtudes, pero otras simplemente no lo harán. Con estas últimas no gastes tu precioso tiempo. ¿O es que merece la pena tener a tu lado personas con las que no te sientes a gusto?
Aceptar tus errores subirá tu autoestima
El famoso escritor francés Julio Verne dijo una vez: "La ciencia se compone de errores, que a su vez, son los pasos hacia la verdad." Con esto quería decir hasta que uno no comete un fallo, no se da cuenta del error cometido. Por ello, se antoja muy importante no hacer un drama cada vez que algo sale mal. Hay que tomarse esa situación con cierta filosofía, con optimismo e incluso humor para después no volver a caer en la misma piedra otra vez. De esta forma, uno se conocerá mejor y ganará en autoestima.
¿Todavía no te aceptas a ti mismo en algunos aspectos? Pues no hay problema. Toma lápiz y papel, y empieza a apuntar todos los errores y virtudes que se te definen como persona. ¡Pero tienes que ser honesto contigo mismo! Te sorprenderás de las cantidad de cosas buenas que puedes llegar a tener. Así mismo, otra forma de conocerse y auto-aceptarse a uno mismo es ponerse delante del espejo tras haber visualizado este vídeo. ¡Espero que os guste y haga que al menos os queráis un poquito más!.
Por: José Maria Tabares.
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